DICCIONARIO MÉDICO
Aplasia gonadal
La aplasia gonadal es la ausencia congénita de tejido gonadal funcional, ya sea ovárico o testicular. Resulta de un fallo grave en la diferenciación de las gónadas durante la vida embrionaria y se manifiesta, en la mayoría de los casos, como infantilismo sexual y amenorrea primaria. El término designa la ausencia prácticamente completa de ovarios o testículos. En sentido estricto, se diferencia de la disgenesia gonadal, en la que persiste algún residuo de tejido gonadal (las llamadas gónadas en cintilla o streak gonads, constituidas por estroma fibroso sin folículos ni túbulos funcionales). En la aplasia, ni siquiera ese vestigio se identifica. La distinción es embriológica: la aplasia supone que la cresta gonadal no logró diferenciarse en absoluto, mientras que en la disgenesia se inició la diferenciación pero se detuvo en fases muy tempranas. En la práctica clínica, sin embargo, la frontera entre una aplasia gonadal total y una disgenesia gonadal con gónadas en cintilla mínimas puede ser difícil de trazar, y ambos términos se emplean a veces de forma intercambiable. La diferenciación gonadal comienza alrededor de la semana 5 de gestación, cuando la cresta gonadal indiferenciada empieza a recibir células germinales primordiales migrantes y señales genéticas que la dirigirán hacia el desarrollo ovárico o testicular. Si ese proceso falla por completo, el resultado es la aplasia. El cuadro clínico más representativo donde se observa aplasia gonadal es el síndrome de Turner (cariotipo 45,X), en el que las gónadas se forman en las primeras semanas del desarrollo pero experimentan una degeneración acelerada de las células germinales, de modo que al nacimiento apenas queda tejido funcional. Con cariotipo 46,XY, la ausencia completa de tejido testicular se conoce como agonadismo o anorquia congénita. Se estima que afecta a 1 de cada 20 000 varones nacidos. En estos casos, el fenotipo depende del momento en que la gónada dejó de funcionar: si ocurrió tras la semana 12, los genitales externos están virilizados porque ya recibieron la acción de la testosterona fetal; si fue antes, el fenotipo es femenino. Conviene no confundir la aplasia gonadal (ausencia del órgano) con la aplasia de células germinales, en la que la gónada existe y conserva su estructura de sostén (células de Sertoli en el testículo, estroma ovárico) pero carece de células germinales. Son entidades distintas tanto en su mecanismo como en sus consecuencias clínicas: la aplasia gonadal implica ausencia hormonal completa, mientras que la aplasia de células germinales puede cursar con producción hormonal preservada e infertilidad como manifestación principal. No exactamente. La disgenesia implica que la gónada inició su formación pero quedó como tejido residual fibroso (gónada en cintilla). La aplasia gonadal designa la ausencia total del tejido gonadal. La línea que separa ambas puede ser borrosa, y en algunos textos se usan como sinónimos. Estrecha. En el síndrome de Turner (45,X), las gónadas se forman inicialmente pero sufren una degeneración masiva de las células germinales durante el desarrollo fetal, hasta quedar reducidas a cintillas fibrosas o desaparecer por completo. Es la causa más frecuente de aplasia gonadal en fenotipo femenino. Sí. La ausencia bilateral de testículos en un individuo con cariotipo 46,XY recibe el nombre de anorquia congénita o síndrome de regresión testicular, según el momento en que se produjo la pérdida gonadal durante la vida fetal. Si desea profundizar en conceptos asociados a la aplasia gonadal, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la aplasia gonadal
Contexto embriológico y cromosómico
Diferenciación con la aplasia de células germinales
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo aplasia gonadal que disgenesia gonadal?
¿Qué relación tiene con el síndrome de Turner?
¿Puede afectar a varones?
Referencias
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