DICCIONARIO MÉDICO
Anticuerpo antimitocondrial (AMA)
El anticuerpo antimitocondrial (AMA, del inglés anti-mitochondrial antibody) es un autoanticuerpo dirigido contra enzimas de la membrana interna de la mitocondria. Se detecta en el 90-95 % de los pacientes con colangitis biliar primaria (CBP, antes llamada cirrosis biliar primaria) y constituye el marcador serológico más orientativo de esta enfermedad hepática autoinmune. Etimológicamente, antimitocondrial combina ἀντί (antí, «contra») con μίτος (mítos, «hilo») y χονδρίον (chondríon, «gránulo»): la mitocondria recibió su nombre por su aspecto de gránulo alargado al microscopio. El anticuerpo reconoce componentes de la familia de las 2-oxoácido deshidrogenasas, un conjunto de complejos enzimáticos localizados en la membrana mitocondrial interna que participan en el metabolismo energético. De las diversas especificidades descritas (M1 a M9), la más relevante clínicamente es el AMA-M2, dirigido contra la subunidad E2 del complejo piruvato deshidrogenasa (PDC-E2). Este epítopo es el que confiere la alta especificidad del AMA para la colangitis biliar primaria: más del 95 % de las personas con AMA-M2 positivo y perfil clínico compatible padecen esta enfermedad, lo que convierte al AMA en uno de los autoanticuerpos con mayor valor predictivo positivo de toda la autoinmunidad. La colangitis biliar primaria es una enfermedad autoinmune crónica que afecta a los conductos biliares intrahepáticos de pequeño calibre. Predomina en mujeres (proporción 9:1) y suele debutar en la edad media de la vida. La presencia de AMA, en particular AMA-M2, junto con una elevación de la fosfatasa alcalina y la gamma-glutamil transferasa, es suficiente para establecer la sospecha en la mayoría de los casos; la biopsia hepática puede confirmar el estadio, pero no es obligatoria cuando el perfil serológico y bioquímico es concordante. Aunque el AMA reconoce antígenos mitocondriales presentes en todas las células del organismo, la lesión se concentra en el epitelio biliar. La razón de esa selectividad no está completamente esclarecida, si bien se ha propuesto que las células de los conductos biliares retienen la forma inmunogénica de PDC-E2 durante la apoptosis, exponiéndola al sistema inmunitario de un modo que otros tejidos no replican. Porque la mayoría de los pacientes se detectan hoy en fases tempranas, antes de desarrollar cirrosis. El término anterior generaba alarma innecesaria y no reflejaba el espectro actual de la enfermedad. El cambio se adoptó formalmente en 2015. Sí, aunque es poco habitual. Un pequeño porcentaje de personas sanas (alrededor del 0,5 %) presenta AMA a títulos bajos sin evidencia de enfermedad hepática en el momento de la detección. Algunos de estos individuos pueden desarrollar colangitis biliar primaria años después, lo que justifica un seguimiento periódico de los marcadores de colestasis. Su utilidad principal es en el momento del estudio inicial. Una vez confirmada la colangitis biliar primaria, los títulos de AMA no fluctúan de forma fiable con la actividad de la enfermedad, al contrario de lo que sucede con el anti-dsDNA en el lupus. Los parámetros bioquímicos (fosfatasa alcalina, bilirrubina) son los que guían la valoración evolutiva. Si desea profundizar en conceptos vinculados al anticuerpo antimitocondrial, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el anticuerpo antimitocondrial
Asociación con la colangitis biliar primaria
Preguntas frecuentes
¿Por qué se cambió el nombre de «cirrosis biliar primaria» a «colangitis biliar primaria»?
¿Es posible tener AMA positivo sin enfermedad hepática?
¿El AMA sirve para seguir la evolución de la enfermedad?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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