DICCIONARIO MÉDICO
Anticuerpo antigliadina
El anticuerpo antigliadina (AGA) es un anticuerpo dirigido contra la gliadina, una de las proteínas que componen el gluten del trigo. Se mide en sus formas IgA e IgG y fue el primer marcador serológico empleado para el cribado de la enfermedad celíaca. Con el tiempo, otros anticuerpos con mayor especificidad han ido asumiendo ese papel protagonista. La gliadina pertenece a la familia de las prolaminas, proteínas de reserva del grano de trigo ricas en los aminoácidos prolina y glutamina. Su nombre procede del griego γλία (glía, cola o pegamento), la misma raíz de la que deriva «gluten»: ambas palabras remiten a la consistencia pegajosa que adquiere la masa de harina amasada con agua. Cuando una persona con predisposición genética ingiere gluten, su sistema inmunitario puede generar anticuerpos contra fragmentos de gliadina que atraviesan la mucosa intestinal. Los AGA comenzaron a utilizarse como herramienta de cribado en la década de 1980. En aquella época representaban, junto con los anticuerpos antirreticulina, prácticamente la única vía serológica para sospechar una enfermedad celíaca antes de la biopsia duodenal. Su detección se realiza mediante técnica ELISA, que cuantifica por separado la fracción IgA y la fracción IgG del anticuerpo en suero. Con la llegada de los anticuerpos antitransglutaminasa tisular (anti-tTG) y antiendomisio (EMA) a finales de los años noventa, se comprobó que los AGA clásicos tenían una especificidad limitada. Un título positivo de AGA podía aparecer en personas sin enfermedad celíaca, por ejemplo en hepatopatías, infecciones o incluso en individuos sanos. El resultado fue que las guías clínicas fueron relegando al AGA clásico a un papel secundario. En su lugar se desarrollaron los anticuerpos contra péptidos desamidados de la gliadina (anti-DGP), una versión refinada del concepto original. La enzima transglutaminasa tisular modifica ciertos residuos de glutamina de la gliadina convirtiéndolos en ácido glutámico (un proceso llamado desamidación), y los péptidos resultantes se unen con afinidad alta a las moléculas HLA-DQ2 y HLA-DQ8. Estos péptidos desamidados generan una respuesta inmunitaria más específica, lo que hace que los anti-DGP IgG sean una alternativa útil en situaciones donde el AGA clásico ya no se recomienda de forma aislada, como el cribado inicial en niños menores de dos años o en personas con déficit selectivo de IgA. Cuando se solicitan AGA clásicos, el laboratorio informa por separado los isotipos IgA e IgG. La fracción IgA tiene mejor correlación con la actividad de la enfermedad celíaca en pacientes con niveles normales de inmunoglobulina A total. Sin embargo, entre el 2 y el 3 % de las personas con enfermedad celíaca presentan un déficit selectivo de IgA; en esos casos, los AGA IgA pueden ser falsamente negativos, y cobra importancia la fracción IgG. Hay que tener en cuenta que los AGA IgG son menos específicos: pueden elevarse en otras enteropatías, en alergia alimentaria al trigo o incluso sin patología demostrable. No basta un resultado aislado. Del griego γλία (glía), que significa cola o pegamento. La gliadina es una de las dos fracciones proteicas principales del gluten (la otra es la glutenina) y contribuye a la viscosidad y extensibilidad de la masa de pan. El término se acuñó en el siglo XIX para describir la fracción del gluten soluble en soluciones alcohólicas diluidas. Depende. Los AGA clásicos (contra la gliadina nativa) ya no figuran como primera opción en las guías internacionales más recientes. El marcador de referencia actual es el anticuerpo antitransglutaminasa tisular IgA. Los anticuerpos contra péptidos desamidados de gliadina (anti-DGP), en cambio, sí mantienen utilidad específica: son la alternativa recomendada en menores de dos años y en personas con déficit de IgA. No necesariamente. Los AGA clásicos pueden dar positivo en otras situaciones no relacionadas con la celiaquía. Por eso las guías actuales recomiendan confirmar un hallazgo positivo con marcadores más específicos y, cuando proceda, con biopsia intestinal. Un AGA aislado no es suficiente para establecer el cuadro. El AGA clásico detecta anticuerpos contra la gliadina en su forma original (nativa). El anti-DGP reconoce péptidos de gliadina que han sido modificados por la transglutaminasa tisular. Esa modificación hace que los péptidos se presenten de forma más eficiente al sistema inmunitario, lo que se traduce en una respuesta más específica y un ensayo con menos falsos positivos. Si desea profundizar en conceptos asociados al anticuerpo antigliadina, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el anticuerpo antigliadina
De la gliadina nativa a los péptidos desamidados
Significado de las clases IgA e IgG
Preguntas frecuentes
De dónde viene el nombre «gliadina»
Se siguen usando los anticuerpos antigliadina para el cribado de la enfermedad celíaca
Un AGA positivo significa que se tiene enfermedad celíaca
Qué diferencia hay entre un AGA clásico y un anti-DGP
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026