DICCIONARIO MÉDICO

Anejo

En medicina, un anejo es una estructura anatómica accesoria o adyacente a un órgano principal. El uso más frecuente del término corresponde a la ginecología, donde los anejos uterinos designan el conjunto formado por los ovarios, las trompas de Falopio y los ligamentos y vasos que los acompañan a cada lado del útero.

Qué es un anejo

La palabra procede del latín annexus, participio de annectĕre, que significa «atar a» o «unir a». La Real Academia Española la define como aquello que está «unido o agregado a alguien o algo, con dependencia, proximidad y estrecha relación respecto a él o a ella», y la registra como sinónimo directo de anexo. En la práctica clínica ambas formas se emplean indistintamente, si bien el uso médico formal en español ha consolidado sobre todo la forma «anejos» en plural para referirse a las estructuras adyacentes al útero.

En 1895, el lexicógrafo Elías Zerolo incluyó en su diccionario enciclopédico la entrada: «Se llaman anejos en anatomía ciertas partes que dependen de un órgano principal. Anejos del útero: son las trompas, los ovarios y en general todo lo contenido en los ligamentos anchos». La RAE incorporó una definición médica equivalente bajo la voz anexo (4.ª acepción: «Órganos y tejidos que rodean el útero, es decir, las trompas, los ovarios y el peritoneo»). Es decir, la lengua castellana ya recogía este concepto antes de que el inglés adnexa se generalizara en la literatura internacional.

Estructuras que componen los anejos uterinos

Cada lado del útero presenta un conjunto de anejos que incluye los ovarios, las trompas uterinas y varios elementos de sostén. Los ovarios son glándulas pares, de forma ovoide y tamaño aproximado al de una almendra, situados en la fosa ovárica de la pelvis menor. Cumplen una doble función: la producción cíclica de ovocitos y la secreción de hormonas esteroideas, principalmente estrógenos y progesterona.

Las trompas uterinas, con una longitud de unos 10 a 13 centímetros, se extienden desde los cuernos uterinos hasta las inmediaciones del ovario correspondiente sin insertarse directamente en él. Su extremo distal se abre en forma de embudo (el infundíbulo) y presenta prolongaciones digitiformes llamadas fimbrias, que capturan el ovocito liberado durante la ovulación y lo conducen hacia la luz tubárica.

Completan el conjunto varios ligamentos peritoneales. El ligamento ancho del útero es una lámina de peritoneo que recubre las trompas y sostiene los ovarios a través de un repliegue denominado mesovario; el ligamento suspensorio del ovario lo fija a la pared lateral de la pelvis y contiene los vasos ováricos, mientras que el ligamento útero-ovárico une el polo inferior del ovario al cuerno uterino. La vascularización de los anejos depende de las arterias ovárica y uterina, cuyas ramas se anastomosan en el espesor del ligamento ancho.

Uso del término fuera de la ginecología

Aunque la acepción ginecológica es la más habitual en la clínica diaria, el concepto de anejo se aplica también en otras especialidades. En dermatología se habla de anejos cutáneos para designar las glándulas sudoríparas, las glándulas sebáceas, los folículos pilosos y las uñas: estructuras alojadas en la dermis o la hipodermis que complementan las funciones de la piel. En oftalmología existe una entrada propia para los anejos del globo ocular, que comprenden los párpados, la conjuntiva, el aparato lagrimal y los músculos extraoculares.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene la palabra anejo?

Del latín annexus, participio del verbo annectĕre («atar a», «unir a»). El prefijo ad- (asimilado como an- ante la consonante n) indica dirección o cercanía, y nectĕre significa «anudar» o «enlazar». En castellano medieval la forma habitual fue anejo, mientras que anexo, más cercana al étimo latino, se consolidó a partir del siglo XIX. Ambas conviven como sinónimos en la lengua actual.

¿Es lo mismo anejo que anexo?

Sí. La RAE los recoge como formas equivalentes. En el lenguaje médico español, «anejos uterinos» y «anexos uterinos» designan las mismas estructuras. La única diferencia es ortográfica e histórica: anejo conserva la evolución patrimonial del latín al castellano, con la simplificación del grupo consonántico -x- en -j-; anexo es un cultismo reintroducido después.

¿Qué estructuras incluyen los anejos uterinos?

Los ovarios, las trompas de Falopio (o trompas uterinas) y el tejido conjuntivo de sostén que los fija al útero y a la pared pélvica, es decir, los ligamentos ancho, suspensorio y útero-ovárico, junto con los vasos sanguíneos y linfáticos que los irrigan.

¿Solo se usa en ginecología?

No. La dermatología emplea el término para referirse a los anejos cutáneos (folículos pilosos, glándulas sudoríparas, glándulas sebáceas, uñas), y la oftalmología lo utiliza para los anejos del globo ocular (párpados, conjuntiva, aparato lagrimal, musculatura extrínseca). El sentido general es siempre el mismo: estructuras accesorias de un órgano principal.

Referencias

  1. Real Academia Española. Anejo, aneja. Diccionario de la lengua española, 23.ª edición.
  2. Real Academia Española. Anexo, anexa. Diccionario de la lengua española, 23.ª edición.
  3. Manual MSD, versión para público general. Órganos genitales internos femeninos.
  4. Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. Sistema reproductor femenino. MedlinePlus en español.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos vinculados a los anejos y el aparato reproductor femenino, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Ovario: glándula par del aparato reproductor femenino con función endocrina y productora de ovocitos.
  • Trompa de Falopio: conducto muscular que comunica el ovario con el útero y en cuyo interior se produce habitualmente la fecundación.
  • Anexo: sinónimo de anejo; forma culta del mismo concepto anatómico.
  • Anexitis: inflamación de los anejos uterinos, generalmente de origen infeccioso.
  • Anexo del globo ocular: estructuras accesorias del ojo, como párpados, conjuntiva y aparato lagrimal.
  • Útero: órgano muscular del aparato reproductor femenino donde se desarrolla la gestación.
  • Endometrio: mucosa interna del útero que experimenta cambios cíclicos durante la edad fértil.
  • Parametrio: tejido conjuntivo que rodea el cérvix uterino y se extiende lateralmente entre las hojas del ligamento ancho.

La información proporcionada en este Diccionario Médico de la Clínica Universidad de Navarra tiene como objetivo principal ofrecer un contexto y entendimiento general sobre términos médicos y no debe ser utilizada como fuente única para tomar decisiones relacionadas con la salud. Esta información es meramente informativa y no sustituye en ningún caso el consejo, diagnóstico, tratamiento o recomendaciones de profesionales de la salud. Siempre es esencial consultar a un médico o especialista para tratar cualquier condición o síntoma médico. La Clínica Universidad de Navarra no se responsabiliza por el uso inapropiado o la interpretación de la información contenida en este diccionario.
Infografías realizadas con https://BioRender.com

© Clínica Universidad de Navarra 2026