DICCIONARIO MÉDICO
Alcalosis hipocalémica
La alcalosis hipocalémica es una forma de alcalosis metabólica en la que coexiste una concentración sérica de potasio inferior a 3,5 mEq/L. La relación entre ambos trastornos es bidireccional: cada uno agrava al otro. El nombre combina alcalosis (tendencia a la elevación del pH sanguíneo) con el adjetivo hipocalémica, derivado del griego ὑπο- (hypo-, por debajo de) y del latín científico kalium (potasio, a su vez del árabe القلي, al-qalī, la misma raíz que dio origen a la palabra álcali). La coincidencia etimológica no es trivial: tanto el álcali como el potasio deben su nombre a las cenizas vegetales que los alquimistas medievales utilizaban para obtener sales básicas. En la práctica clínica, la alcalosis hipocalémica aparece con frecuencia en pacientes con vómitos prolongados, uso de diuréticos de asa o tiazídicos, o hiperaldosteronismo. No se trata de una simple coincidencia de dos datos analíticos: la hipopotasemia y la alcalosis se sostienen mutuamente a través de mecanismos celulares y renales bien definidos. Cuando la concentración extracelular de potasio desciende, las células liberan potasio hacia el plasma para intentar compensar el déficit. A cambio, captan iones hidrógeno del líquido extracelular. El resultado neto es que la sangre pierde ácido y se vuelve más alcalina. Este intercambio H⁺/K⁺ a través de la membrana celular explica por qué la hipopotasemia genera alcalosis incluso sin pérdida directa de ácido por el tubo digestivo ni por el riñón. A nivel renal, el mecanismo se refuerza. La depleción de potasio estimula la reabsorción de bicarbonato en el túbulo proximal y aumenta la secreción de H⁺ en el túbulo colector, dos procesos que perpetúan la alcalosis. Hay un tercer efecto, menos intuitivo: el déficit de potasio estimula la amoniogénesis renal, lo que genera más bicarbonato nuevo y alimenta el ciclo. Vista desde el otro lado, la propia alcalosis agrava la hipopotasemia. La elevación del pH promueve la entrada de potasio en las células (intercambio inverso al descrito) y aumenta las pérdidas renales de potasio. El resultado es un círculo que, una vez establecido, no se rompe corrigiendo solo uno de los dos trastornos. La reposición simultánea de potasio y de cloro suele ser necesaria para restaurar el equilibrio. No. La hipopotasemia (o hipocaliemia) es el déficit aislado de potasio en sangre. La alcalosis hipocalémica es la combinación de ese déficit con un trastorno alcalótico activo, en una relación de retroalimentación mutua. Ambas proceden del árabe القلي (al-qalī), que designaba las cenizas de plantas ricas en carbonatos de potasio y sodio. El latín científico tomó kalium para nombrar el potasio, y alcali para las sustancias básicas en general. La conexión resulta casi poética: el mismo material que dio nombre al elemento es el que dio nombre a la familia química a la que pertenecen sus compuestos. Depende de la gravedad. En formas leves, aumentar el aporte de potasio con alimentos ricos en este mineral puede contribuir a la corrección. En formas moderadas o graves, especialmente si hay vómitos activos o uso de diuréticos, la reposición oral o intravenosa es necesaria junto con la corrección de la causa subyacente. Si desea profundizar en conceptos asociados, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la alcalosis hipocalémica
Intercambio transcelular y perpetuación renal
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo alcalosis hipocalémica que hipopotasemia?
¿Por qué comparten raíz las palabras álcali y kalium?
¿Puede la dieta por sí sola corregir la alcalosis hipocalémica?
Referencias
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