DICCIONARIO MÉDICO
Agente bloqueante ganglionar
Un agente bloqueante ganglionar es un fármaco que inhibe la transmisión del impulso nervioso en los ganglios del sistema nervioso autónomo, tanto simpáticos como parasimpáticos, al bloquear los receptores nicotínicos de la acetilcolina situados en las neuronas posganglionares. En los ganglios autónomos, la neurona preganglionar libera acetilcolina, que activa receptores de tipo nicotínico en la neurona posganglionar para transmitir la señal hacia el órgano efector. Los bloqueantes ganglionares se unen a esos receptores nicotínicos y los bloquean de forma competitiva, con lo que el impulso nervioso queda interrumpido antes de alcanzar su destino final. El resultado es una inhibición simultánea de la rama simpática y de la parasimpática del sistema autónomo. Esta falta de selectividad fue precisamente lo que limitó su utilidad clínica. Al suprimir a la vez ambas ramas, los efectos eran extensos e impredecibles: caída de la presión arterial por pérdida del tono simpático vascular, pero también sequedad de boca, estreñimiento y visión borrosa por bloqueo parasimpático. El primer agente de este grupo utilizado en clínica fue el tetraetilamonio, introducido hacia 1946, seguido por el hexametonio, que John Paton y Eleanor Zaimis describieron en 1948. Durante la década de 1950, los bloqueantes ganglionares representaron uno de los primeros recursos farmacológicos eficaces contra la hipertensión arterial grave. Antes de que existieran alternativas más selectivas, el hexametonio y la mecamilamina se administraban a pacientes con cifras de presión muy elevadas que no respondían a ningún otro abordaje. El precio era un cortejo de efectos adversos que hacía difícil mantener la adherencia. Con la llegada de fármacos que bloquean selectivamente los receptores adrenérgicos en el órgano diana (los bloqueantes adrenérgicos alfa y beta), los ganglionares quedaron relegados a situaciones muy concretas, como el control de la presión arterial durante ciertos procedimientos quirúrgicos y en investigación farmacológica. Tanto los ganglionares como los bloqueantes neuromusculares actúan sobre receptores nicotínicos de la acetilcolina, pero en localizaciones diferentes. El ganglionar bloquea la sinapsis dentro del ganglio autónomo; el neuromuscular bloquea la placa motora del músculo esquelético. El primero altera funciones viscerales; el segundo produce parálisis muscular. No son intercambiables. Porque su punto de acción es el ganglio autónomo, la estación de relevo donde la neurona preganglionar transmite la señal a la neurona posganglionar. La palabra ganglio procede del griego γάγγλιον (gánglion), que designaba un nudo o tumor subcutáneo. Muy poco. Su uso ha quedado reducido a situaciones de urgencia hipertensiva en quirófano y a la investigación experimental. Fármacos más selectivos los han desplazado de la práctica habitual. El bloqueante adrenérgico actúa en el extremo final de la cadena simpática, sobre el receptor del órgano efector. El ganglionar actúa un paso antes, en el propio ganglio, y por eso bloquea tanto la vía simpática como la parasimpática a la vez. Para profundizar en farmacología del sistema nervioso autónomo:Qué es un agente bloqueante ganglionar
Contexto histórico y declive del uso clínico
Diferenciación con los bloqueantes neuromusculares
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llaman "ganglionares"?
¿Se siguen utilizando en la práctica clínica?
¿Qué los diferencia de los bloqueantes adrenérgicos?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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