DICCIONARIO MÉDICO
Adenomatoide
Adenomatoide es un adjetivo médico que significa «con aspecto de adenoma». Su uso principal en la práctica clínica se concentra en el tumor adenomatoide, una neoplasia benigna de origen mesotelial que se localiza preferentemente en el tracto genital: epidídimo en el varón, útero y trompas uterinas en la mujer. La voz combina el prefijo griego ἀδήν (adḗn, «glándula»), el sufijo -ωμα (-ōma, «tumor») y la terminación -ειδής (-eidḗs, «semejante a»). El resultado literal sería «que se parece a un adenoma». Y de hecho, cuando los patólogos observan esta lesión al microscopio, ven túbulos y espacios que recuerdan a estructuras glandulares. Pero el parecido es engañoso: las células que forman esos túbulos no son epiteliales glandulares, sino mesoteliales, las mismas que tapizan las cavidades serosas del organismo. Golden y Ash acuñaron el término «tumor adenomatoide» en 1945 para unificar bajo un solo nombre un grupo de lesiones benignas del tracto urogenital que hasta entonces habían recibido denominaciones dispares (adenofibroma, linfangioma, adenomioma y, curiosamente, mesotelioma benigno, una etiqueta que hoy sería confusa por razones obvias). El nombre no indica el origen del tumor, solo su apariencia. Ese matiz se tardó décadas en aclarar. La confirmación del origen mesotelial llegó con la inmunohistoquímica. Las células del tumor adenomatoide expresan calretinina, WT1 y D2-40 (marcadores propios de la célula mesotelial), son positivas para citoqueratinas y negativas para CD34. Esa combinación descarta un origen endotelial, mulleriano o mesonéfrico, que fueron las hipótesis competidoras durante la segunda mitad del siglo XX. En el varón, el epidídimo es la localización más habitual: el tumor adenomatoide representa entre el 30 % y el 60 % de las neoplasias paratesticulares, lo que lo convierte en el tumor benigno más frecuente de esa región. En la mujer, el miometrio y las trompas son los sitios predilectos, y resulta llamativo que los tumores adenomatoides uterinos se confundan con tanta frecuencia con leiomiomas en las pruebas de imagen (hasta el punto de que el patólogo los descubre en piezas quirúrgicas enviadas con ese otro nombre). Fuera del aparato genital se han descrito casos en la glándula suprarrenal, la pleura, el pericardio y el páncreas, siempre en órganos revestidos por mesotelio o próximos a él. El tumor adenomatoide y el mesotelioma comparten el linaje celular, pero nada más. El mesotelioma es un tumor maligno, agresivo y de mal pronóstico; el tumor adenomatoide es benigno, no recidiva tras la exéresis y no se ha documentado nunca una transformación maligna. Algunos textos antiguos llamaban al tumor adenomatoide «mesotelioma benigno», una expresión que hoy se evita porque en la era posterior al amianto la palabra mesotelioma evoca inmediatamente malignidad. Confundir ambos en un informe patológico tendría consecuencias clínicas graves. Del griego ἀδήν (adḗn, «glándula»), -ωμα (-ōma, «tumor») y -ειδής (-eidḗs, «que se asemeja»). Significa, literalmente, «que parece un adenoma». No. Los adenomas se originan en el epitelio glandular; el tumor adenomatoide procede del mesotelio. La confusión viene de que, al microscopio, las células mesoteliales adoptan un patrón tubular que recuerda a glándulas. Golden y Ash, cuando propusieron el nombre en 1945, no conocían aún la estirpe celular real de la lesión, que no se esclareció hasta la llegada de las técnicas inmunohistoquímicas en las décadas de 1980 y 1990. Nunca se ha documentado. Si desea profundizar en conceptos asociados al tumor adenomatoide, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué significa adenomatoide
Origen mesotelial y localizaciones
Relación con el mesotelioma
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra «adenomatoide»?
¿Es el tumor adenomatoide un verdadero adenoma?
¿Puede un tumor adenomatoide volverse maligno?
Referencias
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