DICCIONARIO MÉDICO
Acrodermatitis
Acrodermatitis es un término que agrupa varias enfermedades de la piel cuyo rasgo común es la localización preferente en las zonas distales de las extremidades (manos, pies, dedos). Las cuatro formas principales son la acrodermatitis enteropática, la crónica atrófica, la papular infantil y la acrodermatitis continua de Hallopeau. Cada una tiene una causa, un mecanismo y un pronóstico muy distintos. El nombre procede del griego ἄκρον (ákron, «extremidad»), δέρμα (dérma, «piel») y el sufijo -itis («inflamación»). En sentido estricto, designa cualquier inflamación cutánea de distribución acral. El problema es que bajo esa etiqueta conviven entidades que no tienen nada que ver entre sí: una es metabólica, otra infecciosa, otra viral y otra inmunológica. Lo único que comparten es la topografía. Por eso, cuando un texto médico habla de «acrodermatitis» sin más, conviene aclarar de cuál se trata. A continuación se describen las cuatro formas que la literatura dermatológica reconoce como entidades diferenciadas. Es un trastorno hereditario del metabolismo del zinc, de transmisión autosómica recesiva. Se debe a mutaciones en el gen SLC39A4, que codifica un transportador intestinal de zinc. Sin zinc suficiente, la piel de las zonas periorificiales y acrales desarrolla placas eritematosas, vesiculosas y costrosas, junto con alopecia y diarrea: la tríada clásica que describieron Brandt en 1936 y Danbolt y Closs en 1942. Aparece en lactantes cuando se interrumpe la lactancia materna, porque la leche humana contiene ligandos que facilitan la absorción del zinc. También existe una forma adquirida, secundaria a malabsorción intestinal o nutrición parenteral prolongada, que reproduce el mismo cuadro cutáneo sin que haya mutación genética. La respuesta a la suplementación con zinc es rápida, a veces espectacular: las lesiones pueden mejorar en pocos días. También conocida como acrodermatitis de Herxheimer, es una manifestación tardía de la borreliosis de Lyme, causada por la espiroqueta Borrelia afzelii (y, con menos frecuencia, por B. garinii). Buchwald la describió en Alemania en 1883, años antes de que se identificara el agente infeccioso. Se inicia como placas rojizo-violáceas, mal definidas, en las porciones distales de las extremidades. Con el tiempo (meses o años si no se interviene), la piel se vuelve fina, translúcida, sin vello, con aspecto apergaminado. Predomina en mujeres mayores de 40 años y es mucho más frecuente en Europa que en América, dado que B. afzelii circula sobre todo en el continente europeo. Responde a los antibióticos, pero la atrofia cutánea establecida puede ser irreversible. Conocida también como síndrome de Gianotti-Crosti (por los dermatólogos italianos que la describieron en 1955), es una erupción autolimitada de la infancia. Se presenta como pápulas firmes, simétricas, color rojo cobrizo, que aparecen en cara, glúteos y extremidades tras una infección viral (virus de Epstein-Barr, hepatitis B, Coxsackie, entre otros). No pica o pica poco. Suele resolverse sin intervención en dos a ocho semanas. Variante localizada de la psoriasis pustulosa que afecta a las puntas de los dedos y al aparato ungueal. Se caracteriza por pústulas estériles recurrentes sobre una base eritematosa, con tendencia a la cronicidad y a la destrucción progresiva de las uñas. Por su complejidad, esta forma tiene su propia entrada en el Diccionario médico: acrodermatitis de Hallopeau. Del griego ἄκρον (ákron, «extremidad»), δέρμα (dérma, «piel») y el sufijo -ιτις (-itis, «inflamación»). Literalmente, inflamación de la piel de las extremidades. No. Es un paraguas terminológico que agrupa al menos cuatro entidades con causas muy diferentes: una metabólica (enteropática), una infecciosa (crónica atrófica por Lyme), una postviral (papular infantil) y una autoinmune (de Hallopeau). Compartir nombre no implica compartir mecanismo ni pronóstico. La forma hereditaria requiere suplementación con zinc de por vida, pero con ella las lesiones desaparecen. La forma adquirida se resuelve al corregir la causa de la malabsorción. La erupción cutánea en sí no lo es. Lo que puede transmitirse es el virus que la desencadena (Epstein-Barr, Coxsackie u otros), pero no todos los niños que se infectan desarrollan la erupción papular. Si desea profundizar en conceptos asociados a las acrodermatitis, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la acrodermatitis
Acrodermatitis enteropática
Acrodermatitis crónica atrófica
Acrodermatitis papular infantil
Acrodermatitis continua de Hallopeau
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra acrodermatitis?
¿La acrodermatitis es una sola enfermedad?
¿La acrodermatitis enteropática tiene cura?
¿Es contagiosa la acrodermatitis papular infantil?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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