DICCIONARIO MÉDICO
Achromobacter
Achromobacter es un género de bacterias gramnegativas de vida libre en el agua y el suelo que se comporta como patógeno oportunista en el ser humano. Rara vez enferma a una persona sana. Coloniza dispositivos médicos, soluciones y las vías respiratorias de pacientes con las defensas debilitadas, y solo desde esa posición se convierte en causa de infección. El nombre del género resume el rasgo que llevó a definirlo hace un siglo: no produce ningún pigmento visible en el cultivo, algo que sí hacían otras bacterias ambientales conocidas en su época. Achromobacter Sin nombre común extendido en español Tipo: bacteria Morfología: bacilo gramnegativo, aerobio, móvil por flagelos perítricos, oxidasa positivo Transmisión: hídrica y por contacto con dispositivos médicos contaminados Reservorio: ambiental (agua dulce y salobre, suelo) Patogenicidad: oportunista Enfermedades: bacteriemia, infección nosocomial, otitis El nombre combina dos raíces griegas: áchromos, sin color, y baktron, bastón o vara, origen del sufijo bacter que comparten tantos géneros bacterianos. Bastoncillo incoloro: un nombre puramente descriptivo que no alude a ninguna enfermedad ni a ningún hábitat concreto, solo a lo que un microbiólogo veía, o mejor dicho no veía, al cultivar estas bacterias junto a otras que sí generaban pigmento. Detrás de esa etimología hay una historia de identidad confusa. En 1923, un comité de la entonces Sociedad Americana de Bacteriólogos empleó "Achromobacter" como una especie de cajón de sastre para bacilos gramnegativos no pigmentados, móviles o inmóviles, aislados de agua y suelo, sin fijar qué los distinguía de géneros vecinos como Alcaligenes. El uso impreciso duró décadas y acabó invalidado: al faltar una cepa de referencia identificable, el nombre quedó fuera de las listas oficiales de nomenclatura bacteriana de 1980. En 1981, dos microbiólogos japoneses, Eiko Yabuuchi e Ichiro Yano, resolvieron la confusión: redefinieron el género desde cero y le asignaron una especie tipo concreta, Achromobacter xylosoxidans, que Yabuuchi había descrito diez años antes junto a Akira Ohyama a partir de una muestra de secreción de oído. Una emendación posterior, en 1998, trasladó a Achromobacter varias especies que hasta entonces vivían dentro de Alcaligenes, respaldada por análisis genéticos que confirmaron la separación real entre ambos géneros. Las especies del género comparten un perfil básico: bacilos gramnegativos, aerobios, capaces de moverse gracias a varios flagelos distribuidos por toda la superficie de la célula, disposición que se denomina perítrica. Dan positivo en la prueba de la oxidasa, un dato que ayuda a distinguirlos de otras familias de bacilos no fermentadores. Las colonias, tras una noche de incubación, suelen ser pequeñas y de borde irregular, casi como si se difuminaran sobre el agar. Frente a los carbohidratos, la mayoría de las especies se comporta de forma alcalina, sin acidificarlos. La excepción es la especie tipo, que sí oxida algunos azúcares y por eso lleva ese apellido en su nombre; esta y otras diferencias bioquímicas finas son las que un laboratorio de microbiología clínica utiliza para distinguir una especie de otra dentro del género, tarea nada trivial dado el gran parecido fenotípico entre ellas. Su hábitat natural es el agua, dulce o salobre, y el suelo. Sobrevive incluso en agua destilada o desionizada, un dato nada anecdótico porque explica buena parte de sus brotes hospitalarios: se ha encontrado en soluciones de irrigación, humidificadores, líquidos de diálisis y otros dispositivos médicos que se dan por estériles. Forma además biopelículas, comunidades bacterianas adheridas a una superficie y protegidas por una matriz propia, lo que le permite persistir en tuberías y equipos durante meses. La transmisión al ser humano ocurre casi siempre por esa vía ambiental o por contacto con material contaminado, no de persona a persona. Puede colonizar el tubo digestivo sin causar ningún síntoma. Esa colonización silenciosa es la norma; la infección, la excepción, y depende casi siempre de que el organismo encuentre una puerta de entrada, como un catéter, o un huésped con las defensas comprometidas. Por su carácter oportunista, afecta sobre todo a personas hospitalizadas, inmunodeprimidas o portadoras de un catéter o una sonda. La bacteriemia es el cuadro mejor documentado, seguida de las infecciones asociadas a dispositivos médicos y de la infección nosocomial adquirida durante un ingreso. La propia especie tipo debe su descubrimiento a una otitis, causa hoy poco frecuente pero que sigue apareciendo de forma esporádica en la literatura médica. Tiene además un papel bien estudiado en las vías respiratorias de las personas con fibrosis quística, a las que puede colonizar de forma crónica sin que ello signifique necesariamente una infección activa. Los microorganismos del género son conocidos, más allá de cualquier especie concreta, por su resistencia natural a numerosos antibióticos, rasgo que complica el seguimiento clínico de estos pacientes y que los microbiólogos aprovechan, precisamente, como ayuda para identificarlos. Durante décadas, Achromobacter y Pseudomonas se confundían con facilidad en el laboratorio: ambos son bacilos gramnegativos, aerobios, móviles y de aspecto muy similar en cultivo. La secuenciación del ARN ribosómico 16S y la comparación del contenido de guanina y citosina en su ADN terminaron por zanjar la cuestión, situando a cada género en una familia distinta dentro de las proteobacterias. Frente a Alcaligenes, su pariente taxonómico más cercano, la diferencia relevante tampoco es visible a simple vista: ambos son bacilos gramnegativos móviles de aspecto casi idéntico en cultivo, y solo la secuenciación genética permite separarlos con seguridad. Bastoncillo sin color. Une el griego áchromos, incoloro, con bacter, bastón. Lo eligieron porque, a diferencia de otras bacterias ambientales que sí generan pigmento visible en el cultivo, esta no produce ninguno. No, aunque durante buena parte del siglo XX se les trató como géneros intercambiables. Los estudios genéticos de finales de los años noventa confirmaron que son dos géneros distintos dentro de la misma familia, la Alcaligenaceae. La Lista de Nombres Procarióticos con Categoría Nomenclatural (LPSN) reconoce actualmente veintidós especies válidamente publicadas dentro de Achromobacter, aunque la mayoría de las infecciones descritas en la literatura corresponden a una sola, Achromobacter xylosoxidans. Es poco probable. Se trata de un oportunista: necesita una puerta de entrada, un dispositivo médico contaminado o unas defensas debilitadas, para causar infección. En la población general sin factores de riesgo, el contacto clínicamente relevante con esta bacteria es raro. Para situar Achromobacter dentro de su grupo, puede consultar:Qué es Achromobacter
Cómo se identifica en el laboratorio
Dónde vive y cómo se transmite
Qué enfermedades produce
Diferenciación frente a otros bacilos no fermentadores
Preguntas frecuentes
¿Qué significa el nombre Achromobacter?
¿Es lo mismo que Alcaligenes?
¿Cuántas especies incluye el género?
¿Puede enfermar a una persona sana?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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