DICCIONARIO MÉDICO
Aborto tubárico
El aborto tubárico es la expulsión espontánea del producto gestacional desde la trompa de Falopio hacia la cavidad peritoneal, en el contexto de un embarazo ectópico tubárico. No debe confundirse con las demás formas de pérdida gestacional espontánea —diferido, incompleto, tardío—, que se producen dentro del útero. Aquí la gestación nunca alcanzó la cavidad uterina. El embarazo ectópico se produce cuando el óvulo fecundado se implanta fuera de la cavidad uterina. En más del 95 % de los casos, la implantación ocurre en una de las trompas de Falopio —de ahí la denominación "embarazo tubárico"—. La trompa, a diferencia del útero, carece de la elasticidad y la vascularización necesarias para sostener una gestación, de modo que el embarazo ectópico tubárico no es viable en ningún caso. El desenlace natural del embarazo tubárico sigue habitualmente una de dos vías. Si la gestación crece hasta distender la pared de la trompa más allá de su capacidad, se produce la rotura tubárica, una emergencia que cursa con hemorragia intraperitoneal. Pero antes de llegar a ese punto, en una proporción de los casos el producto gestacional se desprende de la pared tubárica y es expulsado hacia la cavidad abdominal a través del extremo fimbriado de la trompa. Es esa expulsión espontánea la que recibe el nombre de aborto tubárico. El término combina abortus (latín, "lo que no llega a nacer") con tubāricus, adjetivo derivado de tuba ("trompeta"), la forma que Gabriele Falloppio atribuyó a las trompas uterinas en sus Observationes anatomicae de 1561. La denominación es, pues, puramente topográfica: un aborto que se produce en la trompa. La pared de la trompa de Falopio posee una capa muscular fina que puede generar contracciones peristálticas. Cuando el trofoblasto implantado en la mucosa tubárica pierde viabilidad o erosiona los vasos locales, la trompa responde con un espasmo que empuja el tejido gestacional hacia la luz y, desde ahí, hacia la cavidad peritoneal a través del ostium abdominal. No siempre la expulsión es completa: pueden quedar restos trofoblásticos adheridos a la pared, con actividad hormonal residual. La sangre que acompaña al desprendimiento se acumula en el fondo de saco de Douglas. Cuando la cantidad es pequeña, el organismo la reabsorbe; cuando es significativa, provoca irritación peritoneal. Eso explica por qué el aborto tubárico puede cursar con un cuadro abdominal agudo similar, aunque generalmente menos brusco, al de la rotura tubárica franca. No exactamente. El embarazo ectópico es la implantación fuera del útero; el aborto tubárico es una de las posibles evoluciones de un embarazo ectópico tubárico: la que consiste en la expulsión espontánea del producto gestacional a través del extremo abierto de la trompa. La otra evolución posible es la rotura de la trompa. Por extensión del significado clásico de abortus: pérdida del producto gestacional antes de la viabilidad, con independencia de su localización. El término está consolidado en la literatura obstétrica, aunque algunos autores prefieren hablar de "resolución espontánea del embarazo ectópico tubárico" para evitar la ambigüedad. Generalmente cursa con menor pérdida hemática que la rotura franca de la trompa, pero no es un fenómeno benigno. La sangre vertida al peritoneo puede provocar dolor intenso y, si la hemorragia es cuantiosa, comprometer la estabilidad circulatoria. Todo embarazo ectópico requiere valoración obstétrica independientemente de su forma de evolución. Si desea profundizar en conceptos asociados al aborto tubárico, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el aborto tubárico
Mecanismo de la expulsión tubárica
Preguntas frecuentes
¿El aborto tubárico es lo mismo que un embarazo ectópico?
¿Por qué se usa la palabra "aborto" si la gestación no estaba en el útero?
¿Es menos peligroso que la rotura tubárica?
Referencias
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