DICCIONARIO MÉDICO

Glucosamina

La glucosamina es un aminoazúcar: un monosacárido en el que uno de los grupos hidroxilo de la glucosa se ha sustituido por un grupo amino. El cuerpo la fabrica de forma natural y la emplea para construir el cartílago y el líquido que lubrica las articulaciones. Como medicamento se utiliza, sobre todo en forma de sulfato, para mejorar las molestias de la artrosis, en particular la de rodilla. Se clasifica entre los antiartrósicos de acción lenta y su código en la clasificación ATC es M01AX05.

Para posología, contraindicaciones, interacciones y seguridad en el embarazo y la lactancia, consulte la ficha técnica oficial en la AEMPS (CIMA).

Qué es la glucosamina

Químicamente responde a la fórmula C6H13NO5 y a la denominación 2-amino-2-desoxi-glucosa. La descripción es casi literal: se parte de una molécula de glucosa y, en su segundo carbono, se cambia el hidroxilo por un grupo amino. Ese pequeño retoque la convierte en el aminoazúcar más abundante de la naturaleza y en la pieza de partida para fabricar buena parte de las moléculas del tejido conectivo.

Fue el primer aminoazúcar que se aisló. En 1876, el cirujano alemán Georg Ledderhose lo obtuvo hirviendo caparazón de bogavante en ácido clorhídrico concentrado, un procedimiento que descomponía la quitina del exoesqueleto. Lo bautizó como "glykosamin"; el nombre que usamos hoy lo fijó el químico Ferdinand Tiemann en 1884. La configuración exacta de la molécula tardó todavía décadas en resolverse, hasta los trabajos de Walter Haworth en 1939.

Dentro del cuerpo, la glucosamina no procede de la dieta: casi todas las células la sintetizan a partir de la glucosa. La que se emplea con fines médicos, por el contrario, sale de la industria. Una parte se extrae de la quitina de las conchas de crustáceos; para las presentaciones sin marisco, se obtiene por fermentación del hongo Aspergillus niger o a partir del maíz. Se comercializa en dos sales que no equivalen entre sí, el sulfato de glucosamina y el clorhidrato de glucosamina.

La glucosamina en el cartílago articular

El interés médico de esta molécula nace de su función en el cartílago. La glucosamina es el material de construcción de los glucosaminoglicanos, esas cadenas largas que, unidas a proteínas, retienen agua y dan al cartílago su resistencia a la compresión. Interviene también en la producción del ácido hialurónico del líquido sinovial. De ahí procede el razonamiento que sostiene su uso terapéutico: aportar más sustrato podría ayudar a reparar un cartílago que se está desgastando.

Ese es el fundamento de su empleo en la artrosis, la enfermedad en la que el cartílago que recubre los extremos de los huesos se adelgaza y termina por desaparecer. En el laboratorio, el sulfato de glucosamina estimula a los condrocitos a producir glucosaminoglicanos y proteoglicanos, y atenúa algunas de las señales que alimentan el deterioro articular, como la interleucina 1 beta. Su forma de actuar no coincide con la de los antiinflamatorios no esteroideos: no bloquea directamente la ciclooxigenasa, lo que ayuda a entender por qué su efecto tarda en notarse y por qué se la encuadra entre los antiartrósicos de acción lenta.

¿Funciona? Aquí conviene la cautela. La evidencia clínica es dispar. Ensayos de referencia como el estudio GAIT (2006) no hallaron un beneficio claro frente a placebo en el conjunto de los pacientes, mientras que otros trabajos posteriores describen un alivio modesto del dolor en la artrosis de rodilla. Las revisiones sistemáticas achacan buena parte de esa discordancia al tipo de sal utilizada y a la calidad desigual de los estudios. Las recomendaciones de las sociedades científicas, en consecuencia, no son uniformes de un país a otro.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene el nombre "glucosamina"?

De juntar "glucosa" y "amina". La glucosa aporta la raíz, del griego glykýs, "dulce", y el sufijo -amina señala la presencia de un grupo derivado del amoníaco. Quien fijó el término fue Ferdinand Tiemann, en 1884, ocho años después de que Ledderhose diera con la sustancia.

¿Es lo mismo la glucosamina que los glucosaminoglicanos?

No. La glucosamina es una sola molécula de azúcar; los glucosaminoglicanos son cadenas largas hechas de muchas de esas unidades enlazadas. La glucosamina es el ladrillo; el glucosaminoglicano, el muro.

¿Por qué existen sulfato y clorhidrato de glucosamina?

Porque la glucosamina libre es inestable y se presenta siempre combinada con una sal que la estabiliza. El sulfato de glucosamina es la forma más estudiada en la artrosis y la que ha obtenido autorización como medicamento en varios países europeos, España entre ellos. El clorhidrato de glucosamina rinde algo más de glucosamina por gramo, pero acumula menos respaldo en los ensayos. Existe además la N-acetilglucosamina, una variante con un grupo acetilo añadido y un comportamiento biológico distinto. Los tres compuestos no son intercambiables.

Referencias

  1. MedlinePlus (Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU.). Glucosamina.
  2. Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), CIMA. Ficha técnica de sulfato de glucosamina.
  3. Mayo Clinic. Glucosamina.
  4. Cochrane. Glucosamina para la artrosis.

Entradas relacionadas en el diccionario

Para situar la glucosamina en su contexto bioquímico y clínico, puede consultar:

  • Glucosaminoglicano: cadenas largas de azúcares de la matriz extracelular en cuya síntesis participa la glucosamina.
  • N-acetilglucosamina: derivado acetilado de la glucosamina y unidad que forma la quitina.
  • Cartílago: tejido conectivo de sostén cuyo mantenimiento depende de estos azúcares.
  • Artrosis: enfermedad articular degenerativa en la que se recurre a la glucosamina.

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