DICCIONARIO MÉDICO
Amitriptilina
La amitriptilina es un antidepresivo tricíclico que actúa inhibiendo la recaptación de serotonina y noradrenalina en la hendidura sináptica. Pertenece al grupo N06AA de la clasificación ATC, los inhibidores no selectivos de la recaptación de monoaminas, con el código N06AA09. Su rasgo diferencial dentro de la familia de los tricíclicos es una afinidad simultánea muy marcada por receptores muscarínicos, histaminérgicos H1 y alfa-1 adrenérgicos. Para posología, contraindicaciones, interacciones y seguridad en el embarazo y la lactancia, consulte la ficha técnica oficial en la AEMPS (CIMA). Químicamente es un derivado del dibenzocicloheptano con una cadena lateral de propilamina terciaria. Se sintetizó en 1960, en la misma oleada de investigación que dio lugar a la clorimipramina y la trimipramina, apenas unos años después de que la imipramina abriera el grupo de los tricíclicos casi por accidente, mientras se buscaba un nuevo antipsicótico. La autorización estadounidense llegó en 1961. Desde entonces se mantiene en uso. El hígado metaboliza gran parte de la molécula hacia nortriptilina, que es a su vez un antidepresivo comercializado por derecho propio y con una acción más selectiva sobre la recaptación de noradrenalina. Es decir, el metabolito principal de la amitriptilina no es un residuo inactivo, sino otro fármaco con un perfil farmacológico distinto. Solo una indicación figura en su autorización original: el trastorno depresivo mayor en adultos. Todo lo demás (la ansiedad, el insomnio, el dolor asociado a la neuropatía diabética o la fibromialgia, el síndrome del intestino irritable, la cistitis intersticial, la neuralgia posherpética o la profilaxis de la migraña) se prescribe fuera de ficha técnica, apoyado en décadas de práctica clínica más que en ensayos diseñados específicamente para esas indicaciones. También se ha empleado en la enuresis nocturna infantil, un uso hoy casi anecdótico. Para la depresión, los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina han desplazado a la amitriptilina como primera opción: su perfil de tolerancia es más favorable. La amitriptilina se conserva, en cambio, en escenarios donde interesa precisamente su efecto sedante o su acción sobre el dolor crónico, terreno en el que varios antidepresivos más recientes no han demostrado la misma utilidad. La solidez de esa evidencia es desigual. Las revisiones sistemáticas Cochrane no han encontrado datos de calidad suficiente para confirmar su eficacia en la fibromialgia, y la mayoría de los estudios sobre dolor neuropático son antiguos y con limitaciones metodológicas. Aun así, la amitriptilina es, desde 1977, el único antidepresivo tricíclico incluido en la lista de medicamentos esenciales de la Organización Mundial de la Salud, seleccionado por el comité de expertos como representante de toda la clase por ser la molécula con mayor volumen de evidencia acumulada. El sufijo -triptilina identifica, dentro de la nomenclatura farmacéutica internacional, a los antidepresivos derivados del dibenzocicloheptano: lo comparten la nortriptilina y la protriptilina, construidas sobre el mismo esqueleto tricíclico con variaciones en la cadena lateral. No responde a una raíz griega o latina clásica, sino a una convención para agrupar visualmente fármacos de una misma familia química. No lo es porque su perfil de tolerancia es peor que el de los antidepresivos más modernos. Los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina la desplazaron de la práctica clínica habitual desde finales del siglo pasado. El metabolito activo principal de la amitriptilina es precisamente la nortriptilina, generada por el hígado durante su metabolismo, así que no son exactamente lo mismo. Comparte el mismo armazón tricíclico, pero su acción resulta más selectiva sobre la recaptación de noradrenalina que sobre la de serotonina. En 1977, cuando la Organización Mundial de la Salud publicó su primera lista de medicamentos esenciales, escogió la amitriptilina y no la nortriptilina como representante de toda la clase de los antidepresivos tricíclicos, decisión que el comité de expertos ha mantenido en revisiones posteriores por ser la molécula con mayor evidencia clínica acumulada. Ambas comparten indicaciones en el terreno del dolor crónico, aunque no se prescriben de forma intercambiable. La elección entre una y otra depende del perfil de acción que busque el médico: más sedante en el caso de la amitriptilina, más activador en el de la nortriptilina. Para ampliar información relacionada, puede consultar:Qué es la amitriptilina
Autorización restringida, uso clínico mucho más amplio
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre amitriptilina?
¿Por qué ya no es el antidepresivo de primera elección para la depresión?
¿Es lo mismo que la nortriptilina?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026