Tos ferina

"La tosferina es muy contagiosa y grave para los bebés, por eso es muy importante realizar bien la vacunación".

DRA. REYES LÓPEZ DE MESA
ESPECIALISTA. DEPARTAMENTO DE PEDIATRÍA

La tos ferina es una enfermedad infecto-contagiosa aguda que afecta al aparato respiratorio, cuyo síntoma típico es una tos en accesos o paroxismos.

El contagio se realiza directamente desde la persona enferma a la sana por el aire (al hablar, toser...), por las gotas de Pflugge. Desde el periodo catarral hasta cuatro semanas después de iniciada la tos, si no se trata al enfermo adecuadamente. Los portadores sanos no contagian.

Antes de la utilización de la vacuna, la edad de mayor incidencia era entre 2-5 años. Ahora es más frecuente en niños menores de 1 año y ha aumentado entre adolescentes y adultos.

La inmunidad no se transmite desde la madre gestante a su hijo.

Imagen del icono de la consulta de Segunda Opinión. Clínica Universidad de Navarra

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¿Cuáles son los síntomas habituales?

Se pueden distinguir los siguientes periodos:

Periodo de incubación: dura entre 1-2 semanas. Es asintomatico.

Periodo catarral o de inicio: Dura 2 semanas con síntomas catarrales inespecíficos: rinitis, estornudos, febrícula (si la hay), lagrimeo, tos leve, seca e irritativa, que se va haciendo cada vez más intensa, de predominio nocturno y que puede provocar vómitos. La tos comienza a ser en accesos provocados por el mínimo estímulo.

Periodo de estado, convulsivo o asfíctico: dura unas 4-6 semanas.

La tos se vuelve paroxística o convulsiva en accesos o "quintas": el enfermo, encontrándose bien, nota que va a tener un acceso, realiza una inspiración profunda y comienza con una tos a golpes, ininterrumpida, atropellada, que dificulta la respiración por lo que el niño estira la cara y el pecho hacia delante, saca la lengua, se va poniendo colorado, cianótico y con ojos llorosos y tiene una gran sensación de angustia. Al terminar la crisis aparece una inspiración ruidosa (al pasar el aire por una faringe muy estrecha) que es lo que se llama "gallo" de la tos ferina.

Las enfermedades más frecuentes que la causan son:

  • Alergias.
  • Asma bronquial.
  • Enfermedad pulmonar obstructiva crónica.
  • Reflujo gastroesofágico.

¿Tiene alguno de estos síntomas?

Puede que padezca de tos ferina

¿Cuáles son las causas?

El causante habitual de la tos ferina es un bacilo (una bacteria) del género Bordetella, llamado Bordetella Pertusis, que tiene una apetencia especial por el aparato respiratorio. Produce inmunidad pero ésta va disminuyendo con el tiempo, por lo que se puede volver a padecer la enfermedad.

Otras Bordetellas como parapertusis, bronquioséptica y otros agentes como Mycoplasmas o virus, pueden ser causantes de tos prolongada, pero ninguno de ellos es causa importante de tos ferina.

¿Cuál es su pronóstico?

Las complicaciones más graves y frecuentes que pueden ser causa de muerte en lactantes y niños pequeños son:

  • Respiratorias: bronquitis, neumonías...
  • Neurológicas: encefalopatía tosferinosa (convulsiones, alteraciones de la conciencia...) debida a la falta de oxígeno y a hemorragias por aumento de la presión venosa.

¿Cómo se diagnostica?

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El diagnóstico se realiza:

1. Fundamentalmente por la clínica (difícil en el periodo catarral).

2. Búsqueda de Bordetella Pertusis en las secreciones faríngeas, que nos sirven para diferenciarlas de otras enfermedades con tos irritativa, intensa y repetida (laringitis, traqueitis, tuberculosis, mucoviscidosis...) y la presencia de cuerpos extraños aspirados en vías respiratorias.

¿Cómo la tratamos?

El tratamiento siempre debe ser instaurado por el médico o pediatra.

  • Hospitalización: sobre todo lactantes y niños pequeños o con complicaciones.
  • Alimentación: tomas pequeñas y numerosos si los vómitos son frecuentes. Liquidos intravenosos.
  • Sedación: en algunos casos es necesaria.
  • Expectorantes y Antitusígenos: No se deben utilizar.
  • Antibióticos: útiles sobre todo si se administran de forma precoz y a dosis adecuadas. La eritromicina es el de elección, aunque pueden ser utilizados otros.

Profilaxis pasiva:

  • Administración de gammaglobulina hiperinmune. Lo más pronto posible tras el contagio. Sobre todo en recién nacidos y lactantes. Su utilidad es dudosa.
  • Administración del antibiótico Eritromicina durante 10 días (evita que el bacilo colonice la faringe o si esto se ha producido que se elimine).

Profilaxis activa:

Vacuna DTPa que se administra junto a la de la difteria y tetanos, en tres dosis (2, 4, 6 meses) y con dosis de recuerdo a los 15-18 meses y a los 6 años.

A los 13-16 años con la triple virica de adultos dtpa (con baja carga antigénica) Administrar una dosis cada 10 años a fin de mantener la inmunidad en adultos.

¿Dónde la tratamos?

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