DICCIONARIO MÉDICO
Zomepirac
Zomepirac es un antiinflamatorio no esteroideo (AINE) del grupo de los ácidos pirrolacéticos, emparentado químicamente con la tolmetina. Fue aprobado por la FDA en 1980 para el alivio del dolor de intensidad leve a grave, pero en marzo de 1983 el fabricante lo retiró voluntariamente del mercado mundial tras la notificación de reacciones anafilactoides graves e impredecibles. Para posología, contraindicaciones, interacciones y seguridad en el embarazo y la lactancia, consulte la ficha técnica oficial en la AEMPS (CIMA). Químicamente, el zomepirac sódico es la sal sódica dihidratada del ácido 5-(4-clorobenzoil)-1,4-dimetil-1H-pirrol-2-acético. Su mecanismo de acción, como el del resto de los AINE, se basa en la inhibición de la ciclooxigenasa, lo que reduce la síntesis de prostaglandinas implicadas en la mediación del dolor y la inflamación. McNeil Pharmaceutical (filial de Johnson & Johnson) lo desarrolló y lo comercializó en Estados Unidos, Canadá y Reino Unido. Varios ensayos clínicos habían mostrado una eficacia analgésica comparable a la de combinaciones de codeína con ácido acetilsalicílico, con la ventaja de no ser un opioide. Esa circunstancia le otorgó durante sus casi tres años en el mercado una cuota notable en el segmento de los analgésicos orales. La historia del zomepirac se cita con frecuencia en la literatura de farmacovigilancia. Tras su comercialización, se acumularon notificaciones de reacciones anafilactoides (hipotensión, broncoespasmo, urticaria, edema laríngeo) en un subgrupo impredecible de pacientes. Algunas de estas reacciones fueron mortales. El fabricante procedió a la retirada voluntaria en marzo de 1983, apenas tres años después de la autorización. El perfil de hipersensibilidad recordaba al de otros AINE como la tolmetina, con la que el zomepirac comparte el núcleo pirrolacético. Hay publicaciones de la época (Rake y Jacobs, 1983; Levy y Vasilomanolakis, 1984) que documentan reacciones cruzadas entre ambos fármacos. El caso del zomepirac se agrupa, en los análisis retrospectivos, junto con el del benoxaprofeno, otro AINE retirado ese mismo año por hepatotoxicidad. No. La retirada de 1983 fue mundial y definitiva. La eficacia no se cuestionó. El problema era la gravedad y la imprevisibilidad de las reacciones anafilactoides: no existía forma de identificar de antemano qué pacientes las sufrirían. En ese escenario, el balance beneficio-riesgo dejó de ser aceptable, y más aún disponiendo de alternativas analgésicas con mejor perfil de seguridad. Ambos comparten el esqueleto del ácido pirrolacético. La tolmetina también se asoció con reacciones anafilactoides, aunque con menor frecuencia, y permaneció en el mercado con advertencias reforzadas. Se han descrito reacciones cruzadas entre las dos moléculas en pacientes sensibilizados. Si desea profundizar en conceptos asociados al zomepirac, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el zomepirac
Retirada del mercado y reacciones anafilactoides
Preguntas frecuentes
¿Se sigue comercializando el zomepirac en algún país?
¿Por qué se retiró si era eficaz como analgésico?
¿Qué relación tiene con la tolmetina?
Referencias
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