DICCIONARIO MÉDICO
Vinil éter
El vinil éter (éter divinílico, óxido de divinilo) es un anestésico volátil inhalatorio que se empleó en la práctica clínica entre las décadas de 1930 y 1960. Se trata de un líquido incoloro con una potencia anestésica unas cuatro veces superior a la del éter etílico. Su código en la clasificación ATC es N01AB01. Para posología, contraindicaciones, interacciones y seguridad en el embarazo y la lactancia, consulte la ficha técnica oficial en la AEMPS (CIMA). El vinil éter es un compuesto orgánico con fórmula C4H6O, perteneciente al grupo de los éteres insaturados. Fue sintetizado por primera vez a comienzos del siglo XX, pero sus propiedades anestésicas no se describieron hasta 1930, cuando el farmacólogo estadounidense Chauncey D. Leake y la investigadora Mei-Yu Chen lo ensayaron en ratones y concluyeron que era preferible al cloroformo por su menor toxicidad hepática. Al año siguiente, en 1931, comenzó a utilizarse en pacientes. La producción comercial corrió a cargo de Merck and Co. Desde el punto de vista químico, la molécula contiene un doble enlace vinílico que le confiere una volatilidad elevada y una inducción anestésica rápida. Sus vapores son más densos que el aire. El líquido resulta menos denso que el agua, lo que facilitaba su manipulación en los vaporizadores de la época, unos dispositivos bastante rudimentarios si se comparan con los actuales. Leake publicó sus hallazgos en una serie de trabajos entre 1930 y 1933. Los estudios fisiológicos y patológicos posteriores (realizados en perros, monos y humanos) demostraron que las concentraciones sanguíneas necesarias para alcanzar la anestesia eran considerablemente menores que las del éter etílico. Esa potencia permitía usar mezclas respiratorias con mayor proporción de oxígeno, lo que suponía una ventaja frente a agentes menos potentes. El vinil éter encontró aplicación en obstetricia, cirugías menores y odontología. No obstante, tenía un inconveniente grave: es inflamable y explosivo cuando se mezcla con aire u oxígeno en determinadas proporciones. A medida que los quirófanos empezaron a incorporar equipos eléctricos de monitorización (con el consiguiente riesgo de chispa), la seguridad de los agentes inflamables quedó en entredicho. Esa limitación, junto con la aparición del halotano en 1956 y, más tarde, del isoflurano y el sevoflurano, relegó al vinil éter a un papel puramente histórico. Hoy la molécula se emplea en la industria como monómero para la síntesis de polímeros y copolímeros de cloruro de polivinilo. No tiene uso anestésico vigente. No. Dejó de emplearse en clínica hace décadas. Los anestésicos inhalatorios actuales (sevoflurano, desflurano) son mucho más seguros porque no son inflamables y permiten un control más preciso de la profundidad anestésica. No, son moléculas distintas. El éter dietílico (éter sulfúrico, éter etílico) fue el primer anestésico general empleado en cirugía, en la célebre demostración de William T.G. Morton en el Massachusetts General Hospital en 1846. El vinil éter se introdujo casi un siglo después, en 1931, y posee una potencia anestésica unas cuatro veces mayor. Ambos comparten la condición de ser inflamables, lo que contribuyó a que los dos acabaran abandonados. Chauncey D. Leake (1896-1978), farmacólogo de la Universidad de California en San Francisco, y Mei-Yu Chen fueron los primeros en documentar su actividad anestésica en 1930. Leake pasó buena parte de su carrera investigando alternativas al cloroformo y al éter etílico, y el vinil éter fue uno de sus logros más reconocidos en ese campo. Si desea ampliar información sobre anestesia y agentes inhalatorios, puede consultar:Qué es el vinil éter
Contexto histórico y abandono clínico
Preguntas frecuentes
¿Se sigue usando el vinil éter como anestésico?
¿Es lo mismo el vinil éter que el éter dietílico?
¿Quiénes descubrieron las propiedades anestésicas del vinil éter?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026