DICCIONARIO MÉDICO
Anestésico volátil
Un anestésico volátil es un agente farmacológico que, siendo líquido a temperatura ambiente, se evapora con facilidad y se administra al paciente en forma de vapor mezclado con el gas inspirado para producir anestesia general. Su transformación de líquido a vapor se lleva a cabo mediante un dispositivo llamado vaporizador, integrado en la máquina de anestesia inhalatoria. Lo que define a un anestésico como volátil es su comportamiento físico en condiciones ambientales. A 20 °C y una atmósfera de presión, estos compuestos presentan un punto de ebullición por encima de la temperatura ambiente y una presión de vapor saturado inferior a una atmósfera. Eso significa que, a temperatura de quirófano, solo una fracción del líquido pasa espontáneamente a fase gaseosa. Para controlar con precisión la cantidad de vapor que llega al paciente, el vaporizador regula la proporción de gas portador que atraviesa la cámara de evaporación. La presión de vapor de cada agente es una magnitud propia que varía con la temperatura: a mayor temperatura, mayor cantidad de moléculas escapan a la fase gaseosa. Esta dependencia térmica obliga a que los vaporizadores incorporen mecanismos de compensación de temperatura para mantener estable la concentración administrada. El desflurano constituye un caso particular, porque su punto de ebullición (unos 23,5 °C a nivel del mar) se sitúa muy cerca de la temperatura ambiental de un quirófano, lo que exige un vaporizador calefactado y presurizado. Dentro de los agentes inhalatorios, conviene distinguir entre volátiles y gases propiamente dichos. Los gases anestésicos, como el óxido nitroso o el xenón, poseen una presión de vapor muy superior a la atmosférica a 20 °C y se almacenan comprimidos en cilindros, sin necesidad de vaporizador. Los volátiles, en cambio, se conservan como líquidos en frascos y requieren el vaporizador para transformarse en una concentración controlada de vapor antes de llegar al circuito respiratorio. Los anestésicos volátiles empleados en la práctica actual pertenecen a la familia de los éteres halogenados. Son compuestos orgánicos cuya molécula contiene átomos de flúor, cloro o ambos, lo que les confiere estabilidad, baja inflamabilidad y potencia anestésica adecuada. El halotano, introducido en la década de 1950, marcó la transición desde los agentes inflamables (éter dietílico, ciclopropano) hacia compuestos más seguros. El isoflurano lo sucedió en los años setenta, seguido del sevoflurano y el desflurano en los noventa. Cada generación ha buscado menor solubilidad en sangre para conseguir inducciones y recuperaciones más rápidas, además de reducir los efectos indeseados sobre el hígado y el riñón. El anestésico volátil es el agente farmacológico (el compuesto químico que se vaporiza). La anestesia inhalatoria es la técnica clínica que emplea ese agente, u otros gases, para inducir y mantener el estado anestésico. Es la presión que ejerce el vapor de un líquido cuando alcanza el equilibrio con su fase líquida en un recipiente cerrado a una temperatura dada. Cuanto mayor sea la presión de vapor de un anestésico, más fácilmente se evapora y más volátil resulta. Si desea profundizar en conceptos asociados, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Propiedades fisicoquímicas
Diferencia con los gases anestésicos
Agentes en uso clínico
Preguntas frecuentes
¿En qué se diferencian anestésico volátil y anestesia inhalatoria?
¿Qué es la presión de vapor?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026