DICCIONARIO MÉDICO

Vacuna atenuada

Una vacuna atenuada es un tipo de vacuna elaborada con un microorganismo vivo cuya capacidad de causar enfermedad se ha reducido hasta hacerla prácticamente nula, sin perder por ello su capacidad de estimular al sistema inmunitario. A diferencia de las vacunas inactivadas, el microorganismo sigue vivo y se multiplica brevemente dentro del organismo receptor, lo que suele traducirse en una inmunidad más intensa y duradera.

Cómo se atenúa un microorganismo

El método más utilizado consiste en forzar al microorganismo a replicarse muchas veces seguidas en un entorno distinto de su huésped natural: cultivos celulares, embriones de pollo o tejidos de otra especie. Con cada pase, el virus o la bacteria acumula mutaciones que lo adaptan cada vez mejor a ese entorno artificial y, en el proceso, pierde eficacia para infectar y dañar al organismo humano original.

Sabin aplicó exactamente este principio para obtener la vacuna oral de la poliomielitis: pases rápidos y repetidos en cultivos de células renales de mono seleccionaron una población vírica capaz de crecer bien en tejido intestinal pero incapaz de alcanzar y dañar el sistema nervioso central, que es donde el poliovirus salvaje causa parálisis.

Existe una variante de este método, la adaptación al frío, en la que el microorganismo se cultiva a temperaturas progresivamente más bajas hasta obtener cepas que crecen bien a la temperatura de las vías respiratorias altas (más fría) pero mal a la temperatura corporal profunda. Es el principio de la vacuna antigripal en aerosol nasal.

La ingeniería genética ofrece hoy una tercera vía: introducir de forma dirigida las mutaciones o deleciones responsables de la atenuación, en lugar de esperar a que aparezcan por azar durante los pases sucesivos. La ventaja es una atenuación más estable y menos propensa a revertir hacia una forma virulenta, el problema histórico de las primeras vacunas de este tipo.

Diferenciación con las vacunas inactivadas

La frontera entre ambas categorías es sencilla en apariencia, aunque tiene consecuencias prácticas importantes. Una vacuna inactivada contiene el microorganismo muerto (o un fragmento suyo): no se multiplica, no revierte y por eso puede administrarse sin reservas a personas con el sistema inmunitario debilitado. La atenuada, precisamente porque sigue viva, se reserva para personas inmunocompetentes, ya que en un huésped incapaz de controlar su replicación el microorganismo debilitado podría, en teoría, recuperar terreno.

Otra diferencia tiene que ver con la logística. Las vacunas atenuadas exigen mantener la cadena de frío de forma más estricta que las inactivadas, precisamente porque están hechas de organismos vivos que pueden perder actividad si se manipulan mal.

Ejemplos

Las vacunas frente al sarampión, la rubéola, la parotiditis, la varicela y la fiebre amarilla se elaboran con virus vivos atenuados. Entre las bacterianas, el ejemplo de referencia es la vacuna BCG frente a la tuberculosis, obtenida por Calmette y Guérin a partir de una cepa de Mycobacterium bovis atenuada tras más de doscientos pases sucesivos en cultivo, un proceso que llevó trece años.

La primera vacuna viva atenuada de la historia, aunque el concepto todavía no tenía ese nombre, fue la que Jenner obtuvo de forma natural con el virus de la viruela bovina en 1796. No hubo laboratorio ni pases seriados: la atenuación ya existía en la naturaleza, entre especies.

Preguntas frecuentes

¿"Atenuado" significa lo mismo que "menos eficaz"?

No, más bien lo contrario en muchos casos. Atenuado se refiere a la pérdida de capacidad patógena, no de capacidad inmunizante. De hecho, al conservarse vivo, el microorganismo suele generar una respuesta inmunitaria más completa que la de una vacuna inactivada equivalente.

¿Por qué no se administran a embarazadas ni a personas inmunodeprimidas?

Porque contienen organismo vivo. En un sistema inmunitario que no puede frenarlo con eficacia, existe un riesgo teórico de que el microorganismo debilitado se replique más de lo previsto. Es una precaución basada en el mecanismo, no una evidencia de que suceda con frecuencia.

¿Cuántos pases hacen falta para atenuar un virus?

Varía enormemente según el microorganismo. La cepa de la BCG requirió más de doscientos pases a lo largo de trece años; otras vacunas víricas se han obtenido con un número muy inferior. No existe una cifra universal.

Referencias

  1. Osakidetza. Manual de vacunaciones: clasificación de las vacunas
  2. SciELO. Métodos moleculares para el desarrollo de vacunas
  3. Microbiology and Immunology On-line. Vacunas: mecanismos de atenuación
  4. Comité Asesor de Vacunas de la AEP. Historia de las inmunizaciones

Entradas relacionadas

  • Vacuna. Preparado biológico que induce inmunidad frente a un agente infeccioso concreto.
  • Vacuna antirrábica. Preparado frente al virus de la rabia, hoy elaborado con virus inactivado en lugar de atenuado.
  • Inmunidad activa. Protección que el organismo desarrolla al fabricar sus propias defensas tras el contacto con un antígeno.

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