DICCIONARIO MÉDICO
Urostomía
La urostomía es la intervención quirúrgica que crea una abertura artificial en la pared abdominal, el estoma, para desviar la orina hacia el exterior del cuerpo cuando la vía natural no puede utilizarse. La orina sale de forma continua y se recoge en una bolsa colectora adherida a la piel, sin paso por la vejiga ni control voluntario de la micción. El nombre une oûron, orina, con stoma, boca o abertura, la misma raíz griega que da nombre a la colostomía o a la traqueostomía. La cirugía que crea el estoma se llama, en sentido estricto, derivación urinaria. Urostomía designa el resultado visible de esa cirugía y, por extensión, también se usa para nombrar la intervención completa. No toda derivación urinaria es una urostomía. El término se reserva, en la práctica, para las derivaciones no continentes: aquellas en las que la orina fluye sin interrupción hacia una bolsa externa. Existen alternativas continentes (reservorios internos que el paciente vacía mediante sondaje, o vejigas reconstruidas como la vejiga ileal, que permiten orinar de nuevo por la uretra) que no llevan bolsa externa y que, por tanto, no se consideran urostomías propiamente dichas. La técnica más empleada, el conducto ileal, la describió el cirujano estadounidense Eugene Bricker en 1950, en la revista Surgical Clinics of North America. Bricker aisló un segmento corto de íleon, conectó los uréteres a uno de sus extremos y sacó el otro a la piel del abdomen. Setenta y cinco años después, sigue siendo la técnica de referencia frente a la que se comparan todas las demás. Cuando el íleon no puede utilizarse, por radioterapia pélvica previa, por ejemplo, o por enfermedad intestinal, se recurre a un segmento de colon con el mismo principio: el conducto colónico. Una variante más simple, sin interposición de intestino, es la ureterostomía cutánea, que aboca directamente uno o ambos uréteres a la piel. Se emplea menos, por sus peores resultados a largo plazo, pero resulta útil en pacientes que no toleran una cirugía intestinal. La indicación más frecuente en el adulto es el cáncer de vejiga que obliga a extirpar el órgano por completo, la cistectomía radical. También se recurre a la urostomía en vejigas neurógenas que ya no responden a tratamientos menos invasivos, en incontinencias graves e irreversibles, y en algunas malformaciones congénitas del aparato urinario, como la extrofia vesical. En todo el mundo, el conducto ileal sigue representando, según las guías europeas de referencia en cáncer de vejiga, la mayoría de las derivaciones urinarias que se practican tras una cistectomía radical, por delante de las neovejigas y de los reservorios continentes. Conviene no confundir la urostomía con la colostomía ni con la ileostomía: ambas también son ostomías, pero desvían heces, no orina, y responden a causas digestivas, no urológicas. El mecanismo de construcción del estoma es parecido. El contenido que sale por él, radicalmente distinto. Tampoco debe confundirse con la nefrostomía, que actúa a un nivel anatómico distinto: es un catéter colocado de forma percutánea, sin cirugía abierta, directamente en la pelvis renal, y suele ser temporal. La urostomía, en cambio, es quirúrgica, definitiva en la mayoría de los casos, y se construye más abajo, a partir del uréter o de un segmento intestinal interpuesto. No. La vejiga ileal, o neovejiga, sustituye a la vejiga extirpada y se conecta a la uretra, de modo que el paciente sigue orinando por la vía natural. La urostomía, en cambio, saca la orina por un estoma abdominal hacia una bolsa externa. Son dos soluciones distintas al mismo problema, con implicaciones muy diferentes en el día a día. El estoma en sí no tiene terminaciones nerviosas, así que no duele al tacto ni al paso de la orina. Sí puede resultar molesta, en cambio, la piel que lo rodea si se irrita por el contacto prolongado con la orina. Rara vez. Cuando la vejiga se ha extirpado, no hay marcha atrás posible. En los pocos casos en los que se conserva, algunas vejigas neurógenas graves, por ejemplo, sí puede plantearse revertir la derivación si la función vesical mejora con el tiempo. Setenta y cinco años. Bricker publicó su técnica en 1950 y, con modificaciones menores, sigue siendo la más utilizada del mundo.Qué es la urostomía
Técnica y tipos
Por qué se hace
Diferenciación con otras derivaciones
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo urostomía que vejiga ileal?
¿Duele el estoma?
¿Es reversible?
¿Desde cuándo se practica esta cirugía?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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