DICCIONARIO MÉDICO
Uretrotomía interna
La uretrotomía interna es la técnica endoscópica que corta desde dentro el tejido cicatricial que estrecha la uretra, sin necesidad de abrir el periné ni el pene. Es, junto con la dilatación, la opción menos invasiva para tratar una estenosis uretral. El sufijo -tomía procede del griego tomḗ, corte, derivado a su vez del verbo témnein, cortar. El nombre no deja margen para la duda: se trata, literalmente, de un corte en la uretra, practicado con un endoscopio en lugar de con bisturí externo. El instrumento, llamado uretrótomo, combina una óptica, una fuente de luz y una hoja retráctil en la punta. El cirujano avanza el aparato por la uretra bajo visión directa hasta llegar a la zona estrecha y, una vez ahí, practica una incisión longitudinal que secciona el anillo fibroso hasta el tejido sano. La orina, a partir de ese momento, recupera un canal más ancho por el que pasar; el tejido cicatricial no desaparece, simplemente queda abierto. Cortar la estenosis desde dentro no es una idea nueva: ya se probó a ciegas en el siglo XIX. Lo que cambió el procedimiento fue poder verlo mientras se corta. El urólogo alemán Hans Sachse difundió a partir de 1972 el uretrótomo de hoja fría bajo visión directa y publicó la técnica en 1974; ese diseño, con variaciones menores, sigue siendo hoy el estándar en la mayoría de los quirófanos de urología. El resultado depende, casi por completo, de tres factores: la longitud de la estenosis, su localización y si es la primera vez que se trata. Una estenosis bulbar única, corta (por debajo de uno o dos centímetros) y no manipulada antes, tiene buen pronóstico con un solo corte a las doce del reloj. Fuera de ese escenario, las cosas cambian: en estenosis largas, múltiples o ya operadas, la probabilidad de que vuelva a cerrarse en los primeros años es alta, y a partir de los tres años esa cifra sigue subiendo en la mayoría de las series publicadas. Un dato que conviene tener presente: repetir la uretrotomía en una estenosis que ya recidivó rara vez mejora el pronóstico. Cada corte adicional añade fibrosis y complica la cirugía reconstructiva posterior, si es que finalmente hace falta. La uretroplastia no corta ni dilata: extirpa el tramo enfermo y lo sustituye o lo sutura, con anestesia general y un abordaje abierto. Es más invasiva, pero su tasa de curación definitiva es sensiblemente mayor, sobre todo en estenosis que ya han fracasado con una uretrotomía previa. La uretrotomía interna sigue teniendo su lugar como primer abordaje en el caso favorable descrito arriba; fuera de él, buena parte de los urólogos recomienda pasar directamente a la reconstrucción. Poco. Suele ser una intervención de estancia corta, a veces de un día, con anestesia raquídea o general según el caso y del centro. Sí, de forma temporal, mientras cicatriza la zona cortada. El tiempo exacto lo marca el cirujano según la extensión de la incisión. No. La dilatación ensancha el conducto por la fuerza, con sondas de calibre creciente, sin cortar nada; la uretrotomía secciona el tejido fibroso con una hoja. Los resultados a largo plazo de ambas son, por cierto, bastante parecidos. Técnicamente sí, pero conviene no hacerlo por sistema: cada nuevo corte deja más cicatriz, y la literatura urológica coincide en que repetir la uretrotomía tras un primer fracaso aporta poco frente a plantear ya una uretroplastia.Qué es la uretrotomía interna
Un poco de historia
Cuándo funciona y cuándo no
Diferencia con la uretroplastia
Preguntas frecuentes
¿Cuánto dura el ingreso?
¿Hace falta llevar sonda después?
¿Es lo mismo que la dilatación uretral?
¿Se puede repetir si la estenosis vuelve a cerrarse?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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