DICCIONARIO MÉDICO
Uretrografía
La uretrografía es la prueba radiológica que estudia la uretra introduciendo un contraste yodado y tomando radiografías mientras ese contraste recorre el conducto. Sirve para localizar estrechamientos, trayectos anómalos o lesiones que dificultan el paso de la orina desde la vejiga hasta el exterior del cuerpo. Uretra procede del griego οὐρήθρα; -grafía, del verbo griego graphein, escribir o registrar. Unidas, ambas raíces describen bien la prueba: un registro gráfico del interior del conducto uretral, obtenido con rayos X y un líquido que lo hace visible. El principio es sencillo. La uretra no se distingue en una radiografía simple porque sus paredes son blandas y no detienen los rayos X. Rellenarla con contraste cambia eso: donde el líquido no consigue avanzar hay un estrechamiento, y donde se escapa fuera del trayecto esperado hay una fuga o una comunicación anómala con un tejido vecino. Existen dos formas de hacerla y no son intercambiables. En la retrógrada, el radiólogo introduce una sonda fina en los primeros centímetros de la uretra e inyecta el contraste en sentido contrario al de la orina. Es la que mejor dibuja la uretra anterior, la porción más expuesta a golpes y a estrecheces por manipulaciones previas. La miccional invierte el planteamiento: se rellena antes la vejiga y se pide al paciente que orine mientras se disparan las placas, de modo que el contraste avanza por su camino natural. Esto permite estudiar también la uretra posterior y el cuello vesical, dos zonas que la retrógrada explora con menos precisión. En muchos protocolos hospitalarios se combinan ambas exploraciones en la misma cita. Sobre la placa se distinguen sobre todo tres tipos de hallazgos: estrechamientos del calibre uretral, contraste que se escapa fuera de la luz normal (señal de fístula o de rotura) y dilataciones sacciformes que corresponden a divertículos. La correlación con los síntomas del paciente la hace después el urólogo; el papel de la uretrografía es puramente descriptivo. Cuando el hallazgo es un estrechamiento, la prueba no se limita a detectarlo: mide su longitud y localiza su extremo proximal, dos datos que condicionan qué tratamiento resulta después factible. Puede ampliar esta información en la entrada dedicada a la estenosis uretral. No debe confundirse con la urografía, que estudia el riñón y los uréteres inyectando contraste en una vena, ni con la cistoscopia, que en lugar de radiografiar el conducto lo recorre por dentro con una cámara. La uretrografía retrata el trayecto; la cistoscopia inspecciona la superficie interna del mismo tramo. La urografía, mientras tanto, mira río arriba: riñón y uréteres. No debería serlo. Se aplica anestesia tópica en la abertura uretral antes de introducir la sonda, y la molestia que queda suele limitarse a la sensación de vejiga llena mientras dura la prueba. Muy poca. No hace falta estar en ayunas salvo que el centro prevea sedación, y conviene avisar de alergias conocidas al yodo o a contrastes radiológicos previos. Si la exploración incluye la fase miccional, se pide llegar con ganas de orinar; si es solo retrógrada, ni siquiera eso. No exactamente. Comparten técnica y a menudo se hacen en la misma sesión, pero miran órganos distintos: la cistografía, la vejiga; la uretrografía, el conducto de salida. Los riesgos son escasos: alguna reacción alérgica leve al contraste yodado o, en raras ocasiones, una infección urinaria pasajera tras la manipulación de la sonda. El beneficio de localizar a tiempo un estrechamiento suele compensar con holgura ese riesgo, mínimo por lo demás.Qué es la uretrografía
Uretrografía retrógrada y uretrografía miccional
Qué permite detectar
Diferencias con otras pruebas del aparato urinario
Preguntas frecuentes
¿Es dolorosa la uretrografía?
¿Qué preparación necesito antes de la prueba?
¿Es lo mismo que una cistografía?
¿Tiene riesgos la prueba?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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