DICCIONARIO MÉDICO
Umbral sensitivo
El umbral sensitivo es el nivel mínimo de estimulación, táctil, térmica, vibratoria o dolorosa, que una persona percibe en una zona concreta del cuerpo. No es el mismo en todas las regiones: la yema de un dedo y la planta del pie no comparten sensibilidad. A diferencia del umbral absoluto de la psicofísica de laboratorio, común a cualquier sentido y a cualquier persona bajo condiciones controladas, el umbral sensitivo es el término que usa la exploración neurológica para hablar del mismo fenómeno aplicado al sistema somatosensorial: tacto, temperatura, vibración y dolor superficial, explorados sobre una zona corporal concreta. La distinción importa porque en neurología no interesa un valor abstracto de laboratorio, sino comparar el umbral de un territorio con el de otro y con lo esperable para esa misma región. La sensibilidad no se reparte igual por toda la piel. Los pulpejos de los dedos, los labios y la región perioral concentran más receptores por centímetro cuadrado que la espalda o los muslos, así que su umbral sensitivo es más bajo: basta menos estímulo para que se perciba. Esta desigualdad anatómica es la que hace que dos personas sanas puedan tener umbrales distintos en la misma zona sin que eso signifique enfermedad, y también la que exige explorar siempre comparando regiones simétricas del mismo paciente, nunca un número aislado frente a una tabla genérica. La sensibilidad vibratoria, o palestesia, se valora con un diapasón activado sobre una prominencia ósea, casi siempre el maléolo del tobillo o la articulación de un dedo. El diapasón convencional, de 128 hercios, ofrece un resultado de todo o nada; el diapasón graduado de Rydel-Seiffer añade una escala numérica en las ramas, de modo que el examinador puede anotar el punto exacto en que el paciente deja de percibir la vibración, y no solo si la percibe o no. Para la sensibilidad táctil se recurre a menudo al monofilamento, una fibra de nailon calibrada para doblarse siempre a la misma presión; la propia MedlinePlus lo describe como una prueba sencilla para detectar la pérdida de sensibilidad del pie. Ninguna de estas pruebas es dolorosa ni exige preparación previa. Su utilidad está en la comparación: un umbral sensitivo elevado en los pies, frente al de las manos, es uno de los primeros signos que aparecen cuando una enfermedad daña los nervios periféricos que recorren más distancia, como ocurre en algunas neuropatías. No exactamente. Ambos comparten la misma lógica psicofísica, pero el umbral absoluto es un concepto general de laboratorio, válido para cualquier sentido y cualquier persona en condiciones estandarizadas. El umbral sensitivo es su traducción a la práctica clínica: se refiere en concreto al sistema somatosensorial y se explora zona por zona, comparando un territorio corporal con otro. Porque tiene muchos más receptores sensoriales por centímetro cuadrado. A mayor densidad de receptores, menor cantidad de estímulo hace falta para generar una señal perceptible, así que el umbral sensitivo de esa zona es más bajo. No. Ni el diapasón ni el monofilamento causan molestia; solo evalúan si el paciente percibe un estímulo mínimo, no su tolerancia a él.Qué es el umbral sensitivo
Por qué varía según la zona del cuerpo
Cómo se explora
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo el umbral sensitivo que el umbral absoluto?
¿Por qué la yema del dedo nota antes una vibración que la espalda?
¿Duele explorar el umbral sensitivo?
Referencias
Entradas relacionadas
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026