DICCIONARIO MÉDICO
Úlcera serpiginosa
"Serpiginosa" describe una forma de avance, no una causa: una úlcera que se extiende por un extremo mientras cicatriza por el contrario, dibujando un borde sinuoso que recuerda al desplazamiento de una serpiente. El escenario clínico en el que este término se ha fijado con nombre propio es la córnea, donde la úlcera serpiginosa clásica, también llamada úlcera de Saemisch, es una infección corneal grave de origen bacteriano. "Serpiginosa" procede del latín serpens, serpentis (serpiente), participio presente del verbo serpere: reptar, arrastrarse, avanzar despacio. El adjetivo no señala qué produce la lesión, sino cómo se mueve: unas zonas cicatrizan mientras el borde opuesto sigue avanzando, en lugar de progresar toda la úlcera a la vez desde un único frente. El mismo adjetivo se aplica, con mucha menos frecuencia, a ciertas lesiones cutáneas con ese mismo patrón de curación por un lado y extensión por el otro, aunque en la práctica clínica habitual "úlcera serpiginosa" designa casi siempre la forma corneal. En la córnea, este patrón de avance suele deberse a una infección bacteriana, con el neumococo (Streptococcus pneumoniae) como protagonista histórico, aunque se han descrito casos por otros microorganismos. El cuadro comienza como una úlcera central de progresión rápida, con frecuencia acompañada de hipopión, acumulación de pus en la cámara anterior del ojo, y avanza hacia la periferia mientras el centro empieza a reparar el tejido. Un factor predisponente clásico es la dacriocistitis crónica: el saco lagrimal inflamado actúa como reservorio de la bacteria, a la que basta un traumatismo mínimo en la córnea para inocularla. Conviene distinguirla de la úlcera de Mooren, otra úlcera corneal periférica y también progresiva, pero de origen autoinmunitario, no infeccioso, y más frecuente en personas de edad avanzada. Comparten localización corneal y avance destructivo. La serpiginosa tiene un origen microbiano identificable, mientras que la de Mooren se define, precisamente, al descartar cualquier causa infecciosa. Del latín serpens, serpentis, "serpiente", y del verbo serpere, "reptar" o "avanzar despacio". Describe el borde ondulado de la lesión, no su causa. Sí, en su forma corneal clásica: casi siempre bacteriana, con el neumococo como causa más citada en la literatura oftalmológica. No. Ambas afectan la córnea y avanzan de forma progresiva, pero una tiene un microorganismo identificable detrás y la otra se diagnostica descartando precisamente eso. Por Edwin Theodor Saemisch, oftalmólogo alemán nacido en Luckau en 1833. En 1870 publicó en Bonn una monografía, "Das Ulcus corneae serpens und seine Therapie", dedicada por completo a esta úlcera corneal. Saemisch fue además coeditor, junto a Alfred Graefe, de un extenso manual de oftalmología de referencia en su época, el Handbuch der gesammten Augenheilkunde. Su nombre quedó asociado no solo a esta úlcera, sino también a una intervención para el hipopión y a la descripción de la conjuntivitis primaveral. Murió en Bonn en 1909, tras haber dedicado buena parte de su carrera a las enfermedades de la córnea y la conjuntiva.Qué es la úlcera serpiginosa
Mecanismo y presentación
Diferenciación con otras úlceras corneales
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre "serpiginosa"?
¿Es infecciosa?
¿Es lo mismo que la úlcera de Mooren?
¿Por qué se llama también úlcera de Saemisch?
Referencias
Entradas relacionadas
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026