DICCIONARIO MÉDICO
Tricotilomanía
La tricotilomanía es un trastorno mental, clasificado hoy entre los trastornos obsesivo-compulsivos y relacionados, que se caracteriza por el arrancamiento reiterado del propio cabello u otro vello corporal, con la consiguiente pérdida de pelo visible. El nombre lo acuñó en 1889 el dermatólogo francés François Henri Hallopeau, en un artículo publicado en los Annales de Dermatologie et de Syphiligraphie sobre un joven que se arrancaba compulsivamente el vello corporal. Hallopeau construyó la palabra con tres raíces griegas: θρίξ, τριχός (thríx, trichós), "pelo"; τίλλειν (tíllein), "arrancar"; y μανία (manía), en el sentido de impulso o adicción, no de locura en el uso coloquial actual del término. Desde entonces el trastorno ha vivido más de un siglo circulando por dos disciplinas distintas. Durante décadas se estudió casi en exclusiva desde la dermatología, como una causa más de alopecia; solo a partir de mediados del siglo XX ganó protagonismo en la literatura psiquiátrica, a medida que se hacía evidente que el componente conductual pesaba más que el cutáneo. La Clasificación Internacional de Enfermedades la sitúa, desde su décima edición, en el capítulo de los trastornos de los hábitos y del control de los impulsos, con código F63.3. En el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales de la Asociación Americana de Psiquiatría el reconocimiento llegó más tarde: no apareció como categoría diagnóstica propia hasta la revisión de 1987 del DSM-III, donde quedó encuadrada, igual que la cleptomanía o la piromanía, entre los trastornos del control de los impulsos no clasificados en otro apartado. Esa ubicación se mantuvo, con ajustes menores en los criterios diagnósticos, hasta 2013. La quinta edición del DSM trasladó la tricotilomanía al capítulo de trastorno obsesivo-compulsivo y trastornos relacionados, junto al trastorno dismórfico corporal, el trastorno de acumulación y el trastorno de excoriación. El cambio no fue solo administrativo: reflejó el consenso creciente de que estas conductas comparten un mismo patrón, el de la conducta repetitiva centrada en el propio cuerpo, aunque cada una tenga su objetivo, su curso y su edad de inicio característicos. Conviene no confundirla con la alopecia areata, un proceso autoinmune que produce placas de calvicie lisas y de bordes definidos, sin ningún componente conductual. En la tricotilomanía, en cambio, la zona afectada suele tener un contorno irregular y pelos rotos a distintas alturas, porque no todos se arrancan con la misma fuerza ni en el mismo momento. Un porcentaje relevante de personas con este trastorno traga después el cabello arrancado, un hábito conocido como tricofagia (ver tricofagia) que, mantenido en el tiempo, puede acabar formando una masa de pelo en el estómago. Se trata de una conducta asociada, no del mismo acto: se puede arrancar el pelo sin tragarlo, y viceversa. El DSM-5 excluye de forma explícita el arrancamiento realizado con fines exclusivamente estéticos, como depilarse las cejas de forma habitual. La frontera diagnóstica no la marca el gesto en sí, sino la presencia de tensión previa, alivio posterior e intentos fallidos de reducir la conducta pese al malestar que genera. El dermatólogo francés François Henri Hallopeau, en 1889. Antes de esa fecha el comportamiento se conocía, pero sin un nombre médico propio que lo distinguiera de otras causas de pérdida de cabello. No en la edad adulta. Los estudios describen una proporción de hasta nueve o diez mujeres por cada hombre entre los adultos diagnosticados, una diferencia que se atenúa notablemente en la infancia, donde el reparto por sexos es mucho más equilibrado. Estrictamente, ninguna de las dos cosas. Una fobia implica evitar algo que genera miedo, y aquí no hay objeto temido; un tic es un movimiento breve e involuntario, mientras que arrancarse el pelo suele ir precedido de tensión creciente y seguido de alivio, un ciclo que lo acerca más a las conductas compulsivas que a los tics. Las cifras varían según el estudio, pero se mueven en un rango de entre el 0,5 y el 4 % de la población general a lo largo de la vida, con inicio más frecuente en la adolescencia temprana.Qué es la tricotilomanía
Un lugar cambiante en las clasificaciones
Diferenciación
Preguntas frecuentes
¿Quién describió por primera vez la tricotilomanía?
¿Afecta por igual a hombres y mujeres?
¿Es una fobia o un tic nervioso?
¿Cuánta gente la sufre a lo largo de la vida?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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