DICCIONARIO MÉDICO
Traumatismo uretral
El traumatismo uretral es la lesión de la uretra causada por un impacto externo o por un procedimiento médico. Afecta casi en exclusiva a los hombres, cuya uretra, mucho más larga que la femenina, atraviesa estructuras óseas que la exponen a un tipo de lesión que en la mujer apenas se ve. La uretra masculina se divide en dos segmentos con comportamiento traumático bien distinto. La uretra posterior, la más próxima a la vejiga, discurre fijada a la pelvis ósea por los ligamentos puboprostáticos. La uretra anterior, más distal, recorre el pene con una movilidad mucho mayor. Esa diferencia anatómica es la que determina, en la práctica, qué mecanismo lesiona cada segmento. La uretra posterior se lesiona casi siempre por una causa: la fractura de la pelvis. Las intensas fuerzas de cizallamiento que fracturan el anillo pélvico se transmiten directamente a la uretra prostatomembranosa, fija a ese hueso, y pueden llegar a separarla de su conexión con la porción anterior. El riesgo es mayor cuanto más inestable es la fractura pélvica, en particular cuando existe una diástasis de la articulación sacroilíaca. Un traumatismo directo sobre el periné, en cambio, es lo que lesiona sobre todo a la uretra anterior: el golpe a horcajadas contra un objeto duro, como el cuadro de una bicicleta o una valla, que comprime la uretra bulbosa contra el borde inferior de la sínfisis del pubis. No hace falta ninguna fractura ósea para que se produzca esta lesión. Propuesta por Goldman, la clasificación más usada para el traumatismo de la uretra posterior distingue cinco tipos según el grado y la localización de la lesión. El tipo I describe un simple estiramiento de la uretra, íntegra pero elongada por la disrupción de los ligamentos puboprostáticos. El tipo II implica una rotura, parcial o completa, de la uretra membranosa por encima del diafragma urogenital. El tipo III combina una lesión anterior y posterior con disrupción del propio diafragma. Los tipos IV y V describen, respectivamente, la lesión del cuello vesical con extensión a la uretra y la lesión pura de la uretra anterior. Entre el 4 % y el 19 % de las fracturas de pelvis en el hombre se acompañan de una lesión de la uretra posterior. En la mujer, la misma asociación es rara, entre el 0 % y el 6 % de los casos, un contraste que refleja las diferencias anatómicas entre ambos sexos más que cualquier otro factor. Porque su uretra es mucho más corta y móvil que la masculina, y no está fijada a la pelvis ósea de la misma manera. Esa diferencia anatómica explica que la lesión apenas se dé en mujeres. La posterior está casi siempre ligada a una fractura de pelvis, por la fijación de ese segmento al hueso. La anterior suele deberse a un golpe directo sobre el periné, sin necesidad de ninguna fractura. Cinco tipos de lesión de la uretra posterior, desde el simple estiramiento del tipo I hasta la afectación combinada del cuello vesical y la uretra en el tipo IV, junto con la lesión pura de la uretra anterior en el tipo V. No. Solo una minoría lo hace, entre el 4 % y el 19 % en los hombres, y el riesgo aumenta cuanto más inestable es la fractura.Qué es el traumatismo uretral
Dos mecanismos, dos localizaciones
Clasificación de Goldman
Epidemiología
Preguntas frecuentes
¿Por qué el traumatismo uretral es tan poco frecuente en la mujer?
¿Qué diferencia hay entre la lesión de uretra anterior y la de uretra posterior?
¿Qué describe la clasificación de Goldman?
¿Toda fractura de pelvis lesiona la uretra?
Referencias
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