DICCIONARIO MÉDICO
Transección
Transección es el corte que separa por completo una estructura anatómica en dos partes, dividiéndola de lado a lado a través de todo su espesor. El término se emplea en cirugía general, neurocirugía, cirugía vascular e histología, con matices distintos según el campo. La palabra procede del latín trans, "a través" o "al otro lado", y sectus, participio pasado de secare, "cortar". Comparte esa raíz con sección, resección, escisión y disección, todas construidas sobre el mismo elemento formativo -sect-, presente también en bisecar e intersecar. En inglés, transect ya aparece documentada en la década de 1630 con el sentido de cortar transversalmente, el mismo que conserva hoy el diccionario médico Merriam-Webster. En sentido estricto, transeccionar no es simplemente cortar. Implica que el corte atraviesa la estructura de lado a lado, sin dejar continuidad entre ambos extremos. Un bisturí que incide la piel sin llegar a los planos profundos no transecciona nada; un tendón cortado limpiamente de un lado a otro, sí. En cirugía digestiva, transeccionar un asa intestinal o el estómago es el paso previo a unir de nuevo los extremos mediante una anastomosis, como ocurre en la colectomía o en el bypass gástrico. La transección no busca aquí retirar tejido, sino interrumpir un tramo para reconstruirlo de otra manera. Los nervios periféricos también pueden transeccionarse, ya sea de forma accidental, en un traumatismo con arma blanca, o deliberada, cuando se busca interrumpir la conducción de un nervio doloroso. La neurotomía, recogida en este mismo diccionario, es precisamente eso: la transección quirúrgica de un nervio con fines terapéuticos. La histología emplea el mismo verbo con un sentido bastante más modesto. Transeccionar una muestra de tejido, en un laboratorio de anatomía patológica, es simplemente cortarla en láminas delgadas para montarla en un portaobjetos y observarla al microscopio. Aquí no hay intención terapéutica ni reconstrucción posterior, solo la necesidad técnica de reducir el grosor de la muestra. Cuando el término se aplica a un órgano o tejido concreto, suele acompañarse de un adjetivo que precisa la localización. Este diccionario recoge dos ejemplos con entidad propia: la transección esofágica, una técnica quirúrgica empleada en el tratamiento de las varices esofágicas sangrantes, y la transección medular, la interrupción anatómica completa de la médula espinal. La lista no acaba ahí. Se habla también de transección vascular, el paso previo a unir dos vasos sanguíneos mediante una anastomosis, y de transección muscular o tendinosa en cirugía ortopédica y reconstructiva. El denominador común es siempre el mismo: una sección completa, no parcial, de la estructura en cuestión. La sección es el término más amplio de toda la familia. Puede ser completa o parcial, y en histología designa además el propio corte de tejido preparado para su examen, sin que medie necesariamente una intención quirúrgica. Toda transección es una sección, pero no toda sección es una transección. Con la resección la diferencia es de propósito. El Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos la define como la cirugía para extirpar tejido o parte de un órgano: implica retirar lo cortado, no solo dividirlo. Una transección puede ser el primer paso de una resección, aunque también puede no llevar extirpación alguna, como sucede cuando el objetivo es reconstruir de inmediato la continuidad del órgano. Escisión y exéresis, sinónimos entre sí en este diccionario, comparten con la resección esa intención de retirar tejido, normalmente una lesión localizada con un margen de seguridad alrededor. La amputación, por su parte, se reserva para la separación de un miembro completo o de un segmento de él, sea quirúrgica, traumática o espontánea. Queda la transfixión, que no es un corte sino una perforación: atravesar un tejido o un vaso con un instrumento puntiagudo, como una aguja, sin dividirlo necesariamente en dos. La sutura de transfixión, empleada para cohibir una hemorragia, rodea el vaso sin seccionarlo. Del latín trans- y sectus, participio de secare, "cortar". La forma inglesa transect ya aparece documentada en la década de 1630, con el mismo sentido de cortar transversalmente que conserva hoy el diccionario médico Merriam-Webster. No. Transeccionar es dividir; resecar es extirpar. Pueden coincidir en el mismo procedimiento, pero no significan lo mismo: una transección seguida de una anastomosis no retira tejido, solo lo interrumpe y lo vuelve a unir. Porque el gesto físico, cortar completamente algo, es idéntico, aunque el fin sea otro. El anatomopatólogo no busca tratar ni reconstruir nada: solo necesita una lámina de tejido lo bastante fina como para que la luz del microscopio la atraviese. La palabra sirvió primero para la cirugía y después se trasladó, sin más cambios, al laboratorio. En la práctica, no suele hacerse así. Antes de transeccionar una arteria o una vena de cierto calibre, el cirujano la clampa o la liga para evitar una hemorragia inmediata. La transección vascular, salvo en contextos muy controlados, va casi siempre precedida de ese paso de control del flujo.Qué es la transección
Distintos campos, un mismo gesto
Transección según la estructura afectada
Transección, sección, resección y otros términos afines
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene exactamente la palabra transección?
¿Es lo mismo transeccionar que resecar?
¿Por qué en histología se usa la misma palabra con un sentido tan distinto?
¿Se puede transeccionar un vaso sanguíneo sin ligarlo antes?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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