DICCIONARIO MÉDICO
Torsión testicular
La torsión testicular es el giro del cordón espermático sobre su propio eje, que retuerce los vasos sanguíneos del testículo y compromete su riego, la variante mejor documentada de la torsión visceral. Se trata de un caso concreto del fenómeno general de la torsión, aplicado al aparato reproductor masculino. El cirujano británico John Hunter ya describió en 1810, en su tratado sobre enfermedades venéreas, el caso de un joven de 18 años que perdió ambos testículos en episodios sucesivos con todos los signos hoy reconocibles de una torsión, aunque en su momento la causa real no se identificó como tal. La primera descripción de un caso tratado quirúrgicamente se debe a Louis Delasiauve, psiquiatra francés, en 1840: un paciente de 15 años al que se intervino pensando en una hernia inguinal estrangulada, dada la posición del testículo, y que terminó en una orquiectomía. La primera torsión neonatal documentada llegó más tarde, en 1897, de la mano del cirujano inglés Taylor, y no fue hasta 1970 cuando Skoglund describió con claridad el doble pico de incidencia de la afección, en el recién nacido y en el adolescente. El giro requiere que el testículo goce de una movilidad mayor de la habitual dentro del escroto. La causa anatómica más frecuente es la llamada deformidad en badajo de campana: la túnica vaginal, en lugar de fijarse a la cara posterior del testículo y del epidídimo, se inserta por encima de ambos, de modo que el conjunto queda suspendido con libertad para rotar dentro de la bolsa serosa, como el badajo dentro de una campana. Un segundo mecanismo, menos frecuente, es la elongación del mesorquio, la banda de tejido conjuntivo que fija el epidídimo al testículo; si es demasiado larga, permite que el testículo gire mientras el epidídimo permanece fijo. Sea cual sea el origen, el giro del cordón comprime antes las venas, de pared más fina, que las arterias, lo que explica el edema inicial y la progresión hacia la isquemia si la torsión no se resuelve. La torsión intravaginal, la más frecuente a partir de la infancia y en la adolescencia, ocurre dentro de la túnica vaginal ya fijada al escroto, casi siempre sobre la base de la deformidad en badajo de campana. La torsión extravaginal, propia del periodo perinatal, sucede en cambio antes de que el testículo complete su descenso y de que la túnica vaginal se adhiera a la pared escrotal, de modo que el giro afecta al conjunto de estructuras, incluida la propia envoltura serosa, y no solo al testículo dentro de ella. El apéndice testicular, un resto vestigial del conducto de Müller, fue descrito por Morgagni en Bolonia en 1703, aunque su primera ilustración no llegó hasta 1841, de la mano de Cooper. Su torsión, una entidad distinta de la torsión testicular propiamente dicha, la mencionó por primera vez Ombrédanne en 1913, y el primer caso publicado se debe a Colt, en 1922. Ambos cuadros comparten el escenario, el dolor escrotal de aparición brusca, pero no el riesgo: el apéndice testicular carece de la irrigación que sostiene la función del testículo, de modo que su torsión no amenaza la viabilidad del órgano del mismo modo que lo hace el giro del cordón espermático. El conjunto de causas del dolor escrotal agudo, con sus distintas urgencias y su reparto por edades, se desarrolla en la ficha correspondiente. Las series publicadas ofrecen cifras variables, entre 1 de cada 4000 y 1 de cada 25 000 varones menores de 25 años al año, con dos periodos de mayor incidencia: el primer año de vida y el comienzo de la adolescencia. No, aunque comparten mecanismo. La torsión ovárica afecta al ovario y a su ligamento suspensorio, casi siempre favorecida por un quiste que actúa como punto de apoyo del giro, una anatomía y unos factores predisponentes distintos de los del testículo. Porque el registro histórico así lo documenta: aunque su especialidad no era la urología, fue quien publicó el primer caso tratado con cirugía, en 1840, y su hallazgo quedó recogido en la bibliografía médica posterior como el punto de partida del reconocimiento clínico de la torsión testicular. Se estima en hasta el 12 % de los varones, y de forma bilateral en un 80 % de los casos en los que aparece, aunque no todos los que la presentan llegan a sufrir una torsión a lo largo de la vida.Qué es la torsión testicular
Mecanismo
Clasificación
Diferenciación con la torsión de la hidátide de Morgagni
Preguntas frecuentes
¿Con qué frecuencia ocurre la torsión testicular?
¿Es lo mismo la torsión testicular que la torsión ovárica?
¿Por qué a Delasiauve, psiquiatra, se le atribuye la primera descripción quirúrgica?
¿La deformidad en badajo de campana está siempre presente?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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