DICCIONARIO MÉDICO

Torniquete

Un torniquete es un dispositivo o maniobra de compresión externa que interrumpe el paso de sangre por los vasos de una extremidad, aplicado por encima del punto que se quiere aislar. Se emplea tanto para detener una hemorragia grave como para crear, antes de operar, un campo quirúrgico libre de sangre.

Qué es un torniquete

El nombre viene del francés tourniquet, diminutivo de tourner, "girar". Se lo debemos al cirujano francés Jean-Louis Petit, que en 1718 presentó ante la Academia de Ciencias de París un dispositivo de tornillo capaz de tensar una cinta alrededor de un miembro sin necesidad de un ayudante que la sujetara. A ese giro del tornillo debe su nombre el instrumento y, con él, el concepto que hoy engloba formas muy distintas de comprimir un vaso desde fuera.

Comprimir una extremidad para detener una hemorragia es una idea mucho más antigua que la palabra. Ya en tiempos del Imperio romano se empleaban bandas de bronce y cuero para controlar el sangrado de las amputaciones de guerra. El precursor directo del torniquete moderno se documenta en 1674: durante el asedio de Besanzón, el cirujano militar francés Étienne Morel introdujo un cinturón enlazado a un trozo de madera que se apretaba girando un palo a modo de torno, el mismo principio que Petit perfeccionaría con su tornillo cuatro décadas después.

De la cirugía de guerra al campo quirúrgico

El dispositivo de Petit fue el torniquete de referencia durante todo el siglo XIX, casi siempre ligado a las amputaciones de guerra. Su uso dio un giro en 1864, cuando el cirujano británico Joseph Lister lo empleó por primera vez con un fin distinto: no detener una hemorragia ya producida, sino anticiparse a ella dejando el terreno quirúrgico limpio de sangre antes de operar.

En 1873 el cirujano alemán Friedrich von Esmarch simplificó el mecanismo con una banda plana de caucho que se enrollaba varias veces sobre la extremidad, más rápida de aplicar que el tornillo de Petit, aunque su presión resultaba difícil de calcular. En 1881, Richard von Volkmann advirtió que esa imprecisión tenía un precio: la parálisis nerviosa que podía dejar un vendaje de Esmarch demasiado apretado. La búsqueda de una presión medible llevó, en 1904, al primer torniquete neumático, del que se ocupa con detalle la entrada dedicada al torniquete neumático.

Clasificación

Según su mecanismo, los torniquetes se agrupan en tres familias. Los de torsión mantienen vivo, más de tres siglos después, el principio de Petit: una cinta que se tensa girando un vástago o una barra, presente hoy en los torniquetes de aplicación rápida de los botiquines de primeros auxilios y de combate. Los elásticos heredan la solución de Esmarch: una banda de caucho o silicona que se enrolla directamente sobre el miembro. Los neumáticos sustituyen la tensión mecánica por aire comprimido dentro de un manguito, con la ventaja de que la presión aplicada puede medirse y ajustarse en todo momento.

Fuera del quirófano y de la urgencia traumatológica, la palabra torniquete nombra también un dispositivo de propósito muy distinto: la banda elástica que se usa para sacar sangre. El principio no es el mismo. El torniquete hemostático busca ocluir por completo la arteria; el de venopunción solo comprime las venas superficiales, y se aplica de forma que el pulso siga siendo palpable, señal de que la sangre arterial continúa entrando en el brazo mientras la vena, más superficial y de paredes más débiles, queda distendida y visible.

Diferenciación

El torniquete no debe confundirse con el manguito del esfigmomanómetro, que mide la presión arterial y solo ocluye el vaso de forma breve e intermitente durante la lectura, nunca con intención terapéutica. La coincidencia de nombre tampoco ayuda: en español, "torniquete" designa además, desde antiguo, el torno que permite pasar de una en una a las personas por un acceso, como el de un torno de convento o el de una estación de metro. La Real Academia Española recoge ambos usos bajo la misma familia de la palabra torno, que gira igual que giraba el tornillo de Petit.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene la palabra torniquete?

Del francés tourner, "girar". Jean-Louis Petit dio ese nombre en 1718 a su dispositivo de tornillo, aunque comprimir una extremidad para detener una hemorragia era ya una práctica de siglos atrás.

¿Es el mismo torniquete el que se usa para sacar sangre y el de una hemorragia grave?

No. El de venopunción solo comprime las venas y deja pasar la sangre arterial, lo que distiende la vena para facilitar el pinchazo. El hemostático, en cambio, busca detener por completo el paso de sangre, tanto arterial como venoso, en toda la extremidad situada más allá del punto de aplicación.

¿Quién inventó el torniquete neumático?

Harvey Cushing, en 1904, buscando una alternativa más segura que la banda de Esmarch. Los detalles de ese diseño y de su evolución posterior se explican en la entrada del torniquete neumático.

¿Es un invento moderno?

No, ni mucho menos. Las amputaciones de guerra del Imperio romano ya se controlaban con bandas de bronce y cuero, mucho antes de que existiera la palabra torniquete.

Referencias

  1. Noordin S, McEwen JA, Kragh JF Jr, Eisen A, Masri BA. Torniquetes quirúrgicos en Ortopedia. Journal of Bone and Joint Surgery (edición en español). 2009;91(12):2958-2967. Traducción oficial en PDF.
  2. Journal of Military and Veterans' Health. Innovations from the Battlefield: Tourniquets.
  3. Real Academia Española. Torno. Diccionario de la lengua española.
  4. Etymonline. Tourniquet. Etimología, significado y origen.

Entradas relacionadas

  • Torniquete neumático. Variante moderna que sustituye la tensión mecánica por aire comprimido y presión medible.
  • Hemostasia. Conjunto de mecanismos, naturales o artificiales, que detienen una hemorragia.
  • Isquemia. Falta de riego sanguíneo en un tejido, el efecto que busca provocar el torniquete de forma controlada.
  • Flebotomía. Punción de una vena en la que se emplea el torniquete de venopunción.

La información proporcionada en este Diccionario Médico de la Clínica Universidad de Navarra tiene como objetivo principal ofrecer un contexto y entendimiento general sobre términos médicos y no debe ser utilizada como fuente única para tomar decisiones relacionadas con la salud. Esta información es meramente informativa y no sustituye en ningún caso el consejo, diagnóstico, tratamiento o recomendaciones de profesionales de la salud. Siempre es esencial consultar a un médico o especialista para tratar cualquier condición o síntoma médico. La Clínica Universidad de Navarra no se responsabiliza por el uso inapropiado o la interpretación de la información contenida en este diccionario.
Infografías realizadas con https://BioRender.com

© Clínica Universidad de Navarra 2026