DICCIONARIO MÉDICO
Torniquete neumático
Un torniquete neumático es la variante del torniquete que ocluye el flujo sanguíneo de una extremidad mediante un manguito inflable, en lugar de una cinta o una banda elástica tensada a mano. Su ventaja frente a los diseños mecánicos es que la presión aplicada puede medirse y regularse con precisión. El torniquete mecánico y el elástico comparten un problema difícil de resolver: quien lo aplica no sabe con exactitud cuánta presión está ejerciendo. Un torniquete neumático sustituye esa tensión calculada a ojo por aire comprimido dentro de un manguito envuelto alrededor del miembro, conectado a una fuente de presión regulada. Al inflarse, el manguito reparte la fuerza de forma uniforme sobre toda su anchura, y un manómetro permite conocer en todo momento la presión exacta que se está aplicando. El diseño se debe a Harvey Cushing, el neurocirujano estadounidense que en 1904 buscaba una alternativa a la banda de caucho de Esmarch, que llevaba tres décadas asociada a casos de parálisis nerviosa por presión mal calculada. Cushing se inspiró en el manguito del esfigmomanómetro de Riva-Rocci, entonces reciente, y lo adaptó con una bomba y un manómetro para controlar el flujo sanguíneo hacia el cuero cabelludo durante una craneotomía. El resultado fue el primer dispositivo capaz de ocluir una arteria con una presión conocida y ajustable, no solo estimada por la fuerza de quien lo apretaba. La idea encontró pronto un segundo uso, distinto del quirúrgico. En 1908 August Bier combinó dos torniquetes neumáticos con anestésico inyectado por vía intravenosa para insensibilizar un brazo entero sin anestesia general, la técnica que hoy se conoce como bloqueo de Bier. El torniquete neumático de Cushing apenas cambió durante buena parte del siglo XX. El salto siguiente llegó en 1981, cuando James McEwen incorporó un microprocesador capaz de vigilar la presión, el tiempo de inflado y posibles fugas sin depender de que alguien estuviera pendiente del reloj y del manómetro. Frente a la banda de Esmarch, de la que desciende, el torniquete neumático reparte la presión de forma más uniforme sobre un área más ancha, lo que reduce el riesgo de daño nervioso localizado bajo el borde del vendaje. Frente al torniquete de tornillo de Petit, cambia una fuerza mecánica difícil de graduar por una presión de aire cuantificable en milímetros de mercurio. No debe confundirse, sin embargo, con el propio esfigmomanómetro del que tomó prestado el mecanismo: este mide la presión arterial durante segundos, mientras que el torniquete neumático la mantiene, de forma sostenida, muy por encima de la presión sistólica del paciente. Harvey Cushing, en 1904, adaptando el manguito del esfigmomanómetro de Riva-Rocci para controlar el sangrado durante una craneotomía. No dejar la presión aplicada a la fuerza y al criterio de quien lo coloca. El manguito neumático reparte esa presión de manera uniforme y permite leerla en un manómetro, algo que la banda de caucho enrollada a mano nunca pudo ofrecer. Sí, desde 1908. August Bier lo combinó con anestésico intravenoso para crear el bloqueo que lleva su nombre, un uso que se aparta por completo de la cirugía ortopédica en la que hoy es más habitual.Qué es un torniquete neumático
De la venda de Esmarch al manguito de Cushing
Diferenciación
Preguntas frecuentes
¿Quién inventó el torniquete neumático?
¿Qué ventaja tiene sobre la banda de Esmarch?
¿Tiene algo que ver con la anestesia?
Referencias
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