DICCIONARIO MÉDICO
Toracocentesis
La toracocentesis es la punción de la pared torácica con una aguja o un catéter para acceder al espacio pleural, con fines diagnósticos, terapéuticos o ambos a la vez. El nombre une thṓrax (tórax) con kéntesis, del griego kentéin, "pinchar" o "perforar". Es el mismo elemento que aparece en pericardiocentesis (punción del saco pericárdico) y en la paracentesis abdominal, tres procedimientos hermanos que comparten técnica y raíz, aunque cada uno accede a una cavidad distinta. La técnica consiste en introducir la aguja justo por encima del borde superior de una costilla, para evitar el paquete vasculonervioso que discurre pegado al borde inferior. Una vez alcanzado el espacio pleural, el líquido se extrae con jeringa para su análisis en el laboratorio o se deja drenar a través de un catéter cuando el volumen a evacuar es mayor. Drenar el pus acumulado en el tórax es una de las intervenciones más antiguas de la cirugía. Ya Hipócrates, hacia el año 460 antes de nuestra era, describió y practicó la evacuación quirúrgica del empiema, y buena parte de los principios que expuso su escuela siguen vigentes veinticinco siglos después. Lo que hoy llamamos toracocentesis, la punción simple con aguja, tardó mucho más en aceptarse como gesto rutinario: durante el siglo XIX se consideraba casi un último recurso, y no por falta de destreza técnica. El cirujano francés Guillaume Dupuytren, enfermo él mismo de pioneumotórax, se negó a que le puncionaran el tórax y prefirió encomendar su suerte a la providencia antes que someterse a la técnica que tantas veces había indicado a sus pacientes. La generalización llegó de la mano de la ecografía, que desde finales del siglo XX permite localizar el líquido con precisión antes de introducir la aguja. Eso ha reducido de forma notable las complicaciones y ha convertido un procedimiento antes temido en una prueba de cabecera, realizable en pocos minutos. Se distinguen dos finalidades, que no se excluyen entre sí. La toracocentesis diagnóstica busca una muestra de líquido para su estudio bioquímico, microbiológico o citológico, y así orientar la causa de un derrame pleural. La terapéutica, en cambio, persigue evacuar una cantidad de líquido lo bastante grande como para aliviar la dificultad respiratoria que provoca. Ambas pueden hacerse en el mismo acto: primero se envía una muestra al laboratorio y después se continúa extrayendo hasta el volumen que se haya decidido. No debe confundirse con la pleurodesis, que no busca extraer líquido sino, al contrario, pegar entre sí las dos hojas de la pleura para impedir que el derrame vuelva a formarse; de hecho, suele realizarse después de una toracocentesis, una vez evacuado el líquido acumulado. Tampoco equivale a la pericardiocentesis, que emplea la misma técnica de punción pero sobre el pericardio, la membrana que envuelve el corazón, no sobre la pleura. Del griego thṓrax (tórax) y kéntesis (punción, perforación). Comparte el segundo elemento con pericardiocentesis y paracentesis. Se realiza con anestesia local en la zona de punción, así que la molestia suele limitarse a un pinchazo inicial y, en ocasiones, a una sensación de presión al atravesar la pleura. Sí. Toracocentesis y paracentesis torácica nombran el mismo procedimiento; el primer término es hoy el más usado en la práctica clínica. No. La toracocentesis extrae líquido pleural. La pleurodesis busca justo lo contrario, adherir las dos pleuras para que el líquido no vuelva a acumularse.Qué es la toracocentesis
Un poco de historia
Diagnóstica y terapéutica
Diferenciación con otros procedimientos
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra toracocentesis?
¿Duele la toracocentesis?
¿Es lo mismo que la paracentesis torácica?
¿Y la toracocentesis y la pleurodesis?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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