DICCIONARIO MÉDICO
Tomógrafo
Un tomógrafo es cualquier equipo de diagnóstico por imagen capaz de generar secciones del interior del cuerpo, aunque en el uso clínico corriente la palabra suele reservarse, sin serlo en sentido estricto, para el escáner de tomografía computarizada. La palabra combina el griego tomos ("corte, sección") con el sufijo -grafo, derivado de graphein ("trazar, registrar"): un tomógrafo es, literalmente, el aparato que traza cortes. Forma familia con otras dos voces de la misma raíz que designan cosas distintas dentro del mismo proceso: la tomografía es el método, el tomógrafo es el instrumento y el tomograma es la imagen que ese instrumento produce. El mismo patrón se repite en fotografía/fotógrafo/fotograma o en electrocardiografía/electrocardiógrafo/electrocardiograma. Quien fijó el nombre para la radiología fue el alemán Gustav Grossmann, que en 1935 bautizó como tomógrafo el equipo con el que obtenía secciones del pulmón mediante el movimiento sincronizado del tubo de rayos X y la película. Con el tiempo, el nombre se despegó de aquel aparato concreto y pasó a designar cualquier equipo que produjera imágenes seccionales, sin importar si el corte se obtiene por desenfoque mecánico o, ya en los años setenta, mediante reconstrucción por ordenador. Bajo esa etiqueta común conviven equipos que no tienen casi nada en común por dentro. El tomógrafo de rayos X, el más extendido, hace girar un tubo emisor y una hilera de detectores alrededor del paciente dentro de una estructura en forma de anillo llamada gantry; un ordenador reconstruye después las secciones a partir de las proyecciones registradas en cada ángulo. El tomógrafo por emisión de positrones no emite radiación hacia el paciente, sino que detecta la que emite un radiofármaco ya inyectado, mediante un anillo de detectores que localiza los pares de fotones producidos por la aniquilación entre positrones y electrones. El tomógrafo de coherencia óptica, empleado sobre todo en oftalmología, prescinde por completo de la radiación ionizante y utiliza luz infrarroja de baja coherencia para obtener cortes de estructuras muy superficiales, como la retina. El fundamento matemático que hace posible reconstruir una sección a partir de proyecciones tomadas desde distintos ángulos, común a casi todos estos aparatos, lo demostró el matemático austriaco Johann Radon en 1917, mucho antes de que existiera ningún tomógrafo real: probó que era posible reconstruir una función a partir de sus integrales de línea. Su trabajo permaneció como una curiosidad matemática durante más de cuatro décadas, hasta que la disponibilidad de ordenadores lo convirtió en la base algorítmica de la tomografía computarizada. En el lenguaje clínico habitual, decir "el tomógrafo" a secas suele referirse al escáner de TC, y no a los otros equipos que, con todo el rigor, también merecerían el nombre. El aparato de resonancia magnética, pese a producir igualmente imágenes seccionales, casi nunca recibe esa denominación en español: se le llama resonador o equipo de resonancia, porque su principio físico (campos magnéticos y radiofrecuencia, sin rayos X) es completamente distinto del que dio origen a la palabra en 1935. Los equipos de PET y de PET-TC, en cambio, sí conservan la etiqueta de tomógrafo en la práctica habitual, normalmente acompañada de la modalidad para evitar la ambigüedad. En el uso corriente, sí: "escáner" es la forma coloquial con la que se conoce al tomógrafo de rayos X desde que se popularizó el primer equipo comercial, el EMI Scanner, a principios de los años setenta. No hay una razón técnica que lo impida (también genera secciones), sino un uso lingüístico consolidado: en español, "tomógrafo" quedó asociado casi en exclusiva a los equipos derivados de la tradición de Grossmann, basados en rayos X. Al menos tres se emplean con regularidad en medicina: el de rayos X (TC), el de emisión de positrones (PET) y el de coherencia óptica (OCT), cada uno basado en un principio físico distinto pero con el mismo objetivo de obtener secciones internas del cuerpo. De un teorema publicado en 1917 por el matemático austriaco Johann Radon, muy anterior a la existencia de cualquier tomógrafo. Demostró que una función podía reconstruirse a partir de sus integrales de línea, principio que décadas después se convirtió en el algoritmo de reconstrucción de la tomografía computarizada.Qué es un tomógrafo
Un nombre, varias tecnologías
Por qué "tomógrafo" no siempre significa lo mismo en la consulta
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo un tomógrafo que un escáner?
¿Por qué el aparato de resonancia magnética no se llama tomógrafo?
¿Cuántos tipos de tomógrafo existen?
¿De dónde procede matemáticamente la capacidad de reconstruir una imagen a partir de proyecciones?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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