DICCIONARIO MÉDICO
Técnica de sustracción
La técnica de sustracción es el procedimiento de procesamiento de imagen médica que resta, de forma digital o fotográfica, una imagen de referencia tomada antes de introducir un contraste u otro elemento de interés, de una segunda imagen del mismo campo tomada después, de modo que solo permanece visible la diferencia entre ambas. El verbo sustraer viene del latín subtrahere, «quitar o sacar de debajo», y describe con exactitud la operación: a una imagen se le resta otra. Como categoría, agrupa un principio común a varias aplicaciones concretas del diagnóstico por imagen, entre ellas la angiografía por sustracción digital o la sustracción de fondo en resonancia magnética y tomografía computarizada, que comparten el mismo mecanismo aunque se apliquen a estructuras y modalidades distintas. La idea no nació con los ordenadores. El radiólogo neerlandés Bernard G. Ziedses des Plantes la describió en 1935: superponía el negativo de una radiografía simple sobre el positivo de otra tomada tras inyectar contraste, de manera que todo lo que ambas imágenes tenían en común (hueso, aire, partes blandas) se cancelaba ópticamente y solo quedaba visible el vaso opacificado. El método era laborioso y dependía de una alineación fotográfica casi perfecta, así que apenas se empleó durante varias décadas. En los años sesenta llegó una variante electrónica basada en cámaras de televisión, y ya en la década de 1970 el procesamiento digital permitió automatizar la resta y obtener el resultado en segundos. Fue entonces cuando dejó de ser una curiosidad de laboratorio. La aplicación más conocida es vascular, pero no es la única. En medicina nuclear, la gammagrafía de sustracción con doble isótopo inyecta al paciente dos trazadores radiactivos distintos, uno que se fija de forma preferente en el tejido de interés y otro que solo marca el tejido circundante, y resta la imagen del segundo de la del primero para aislar lesiones pequeñas que de otro modo pasarían inadvertidas. Es el método clásico para localizar un adenoma paratiroideo antes de operarlo. En radiología dental y en el seguimiento de la densidad ósea, restar dos radiografías tomadas en momentos distintos permite detectar cambios mínimos de densidad que el ojo, comparando las imágenes por separado, no llegaría a apreciar. No. La angiografía por sustracción digital es una aplicación concreta, la más difundida, de un principio más general que también se emplea fuera de la radiología vascular. El radiólogo Bernard G. Ziedses des Plantes, en 1935, mediante un procedimiento puramente fotográfico, sin ordenadores de por medio. La primera de las dos imágenes, tomada antes de introducir el contraste u otro elemento diferenciador. Sirve de referencia para la resta. Sí, y de forma bastante extendida. En medicina nuclear sirve para separar la señal de un trazador específico del fondo captado por otro; en odontología permite comparar radiografías sucesivas y detectar pérdida ósea incipiente alrededor de un diente o un implante; en resonancia magnética y tomografía computarizada se aplica para anular señales concretas, la grasa, por ejemplo, y realzar así el resto de los tejidos. El denominador común, en todos los casos, es el mismo: dos imágenes, una resta, y solo la diferencia queda a la vista.Qué es la técnica de sustracción
De la sustracción fotográfica a la digital
Más allá de los vasos sanguíneos
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo que la angiografía por sustracción digital?
¿Quién describió primero la sustracción de imágenes?
¿Qué es la imagen máscara?
¿Se usa fuera de la radiología vascular?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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