DICCIONARIO MÉDICO
Tazobactam
El tazobactam es un inhibidor de betalactamasas derivado del núcleo de la penicilina, sin actividad antibacteriana relevante por sí mismo. Se administra siempre junto a un antibiótico betalactámico, sobre todo piperacilina, al que protege de la degradación enzimática que producen ciertas bacterias. Su código en la clasificación ATC es J01CG02. Para posología, contraindicaciones, interacciones y seguridad en el embarazo y la lactancia, consulte la ficha técnica oficial en la AEMPS (CIMA). Químicamente es una sulfona del ácido penicilánico. Comparte esqueleto con el sulbactam, del que se distingue en un solo punto: uno de los hidrógenos del grupo metilo exocíclico está sustituido por un anillo de 1,2,3-triazol. Ese añadido, aparentemente menor, amplía de forma notable el abanico de enzimas que el tazobactam llega a bloquear frente al que alcanza el sulbactam. Como el resto de los inhibidores de esta familia, el tazobactam se comporta como un sustrato suicida: la betalactamasa lo reconoce como si fuera un antibiótico betalactámico normal, lo hidroliza, y en el proceso queda unida de forma covalente e irreversible al fragmento resultante. La enzima se inactiva. El antibiótico acompañante, mientras tanto, sigue intacto y puede alcanzar su diana en la pared bacteriana. La combinación con piperacilina llegó al mercado en 1993, en Estados Unidos; años después se añadió una segunda combinación, con ceftolozano, pensada para ampliar la cobertura frente a Pseudomonas aeruginosa. La afinidad del tazobactam no es uniforme. Inhibe con eficacia las betalactamasas de clase A, entre ellas TEM-1 y SHV-1, y también buena parte de las cefalosporinasas de clase C. Frente a las metalobetalactamasas de clase B, que dependen de zinc en lugar de una serina activa, apenas tiene efecto: el mecanismo de inhibición, pensado para enzimas de serina, no encaja con esa química distinta. Con las oxacilinasas de clase D el resultado es desigual: bloquea razonablemente bien la OXA-2, pero prácticamente no toca la OXA-1. Existe incluso una imagen atómica de ese encaje. La estructura del complejo entre el tazobactam y la betalactamasa SHV-1, resuelta por cristalografía de rayos X, está depositada en el Protein Data Bank con el código 1VM1, lo que ha permitido estudiar con detalle cómo se acomoda el anillo de triazol dentro del sitio activo de la enzima. Porque carece de actividad antibacteriana propia relevante. Su función se limita a proteger al antibiótico betalactámico que lo acompaña; sin ese compañero, no tiene ningún efecto terapéutico que ofrecer por sí mismo. Los tres son inhibidores de betalactamasas, pero de origen y espectro distintos. El ácido clavulánico es un producto natural de Streptomyces clavuligerus; el sulbactam y el tazobactam son sulfonas de penicilánico obtenidas por síntesis química. Entre estos dos últimos, el anillo de triazol del tazobactam le da un espectro de inhibición más amplio, con mejor cobertura frente a algunas betalactamasas de clase A que escapan al sulbactam. No, estrictamente no. Es un inhibidor enzimático sin capacidad bactericida propia significativa. El término «antibiótico» corresponde, con propiedad, al principio activo que lo acompaña.Qué es el tazobactam
Qué enzimas inhibe y cuáles se le resisten
Preguntas frecuentes
¿Por qué el tazobactam nunca se administra solo?
¿En qué se diferencia del ácido clavulánico y del sulbactam?
¿Es el tazobactam un antibiótico?
Referencias
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