DICCIONARIO MÉDICO

Supositorio

Un supositorio es una forma farmacéutica sólida, de forma cónica u ovoidea, destinada a introducirse en el recto, la vagina o la uretra, donde se funde o se disuelve para liberar el principio activo que contiene.

Qué es un supositorio

La palabra procede del latín suppositorium, derivado de supponere (sub, "debajo", y ponere, "poner"): literalmente, "lo que se pone debajo". El descriptor de ciencias de la salud DeCS, mantenido por la Biblioteca Regional de Medicina de la Organización Panamericana de la Salud, lo define como una forma farmacéutica diseñada para introducirse en el orificio rectal, vaginal o uretral, cuyo principio activo se integra en una base sólida a temperatura ambiente pero que se funde o se disuelve a la temperatura corporal.

Antiguas farmacopeas españolas, como la novena edición de la Farmacopea Española, definían el supositorio como una preparación de consistencia sólida y forma cónica u ovoidea alargada, capaz de fundirse a la temperatura fisiológica del recto o de disolverse en los fluidos orgánicos. Esa definición apenas ha cambiado desde entonces.

Un poco de historia

La administración de sustancias por vía rectal se documenta ya en el papiro de Ebers, un rollo de escritura egipcia fechado hacia el año 1500 antes de nuestra era y conservado hoy en la Universidad de Leipzig. El uso continuó en la medicina griega y romana, y llegó sin apenas interrupción hasta la farmacia industrial del siglo XX. España, de hecho, ha sido uno de los países europeos donde más se ha mantenido esta forma de administración, situada tradicionalmente entre las tres más empleadas junto a los comprimidos y los inyectables.

Tipos de supositorio según su base

La base determina buena parte del comportamiento del supositorio. Las bases lipófilas, como la manteca de cacao o los triglicéridos semisintéticos que la han sustituido en la industria moderna, se funden con el calor corporal. Las bases hidrófilas, elaboradas con gelatina glicerinada, no se funden sino que se disuelven progresivamente en los fluidos de la mucosa; suelen irritarla algo más y, por ello, se retienen menos tiempo en el lugar de administración.

Según la cavidad de destino, la terminología varía. Los supositorios propiamente dichos se reservan casi siempre para el recto. En la vía vaginal es frecuente hablar de óvulos, y la vía uretral, hoy en desuso frente a otras formas de administración, recibía tradicionalmente el nombre de bujías.

Mecanismo de absorción

Una vez fundido o disuelto, el fármaco difunde a través de la mucosa rectal y accede a una red venosa peculiar. Las venas hemorroidales superiores drenan hacia la vena porta y, por tanto, hacia el hígado, mientras que las medias e inferiores desembocan directamente en la vena cava. Gracias a esta doble vía, la administración rectal reduce en parte el metabolismo de primer paso hepático, aunque no lo evita del todo: las abundantes anastomosis entre ambos sistemas venosos hacen que una fracción variable del fármaco pase igualmente por el hígado antes de llegar a la circulación general.

Esta característica explica por qué la vía rectal se elige, entre otras razones, cuando conviene reducir la degradación hepática de un fármaco o cuando la vía oral no resulta practicable.

Preguntas frecuentes

¿Desde cuándo se usan los supositorios?

Desde al menos el año 1500 antes de nuestra era, según recoge el papiro de Ebers, uno de los documentos médicos egipcios más antiguos conservados.

¿Un supositorio evita por completo el paso del fármaco por el hígado?

No. Solo lo reduce en parte. Las anastomosis entre las venas rectales impiden que la vía sea completamente independiente del hígado.

¿En qué se diferencia un supositorio de un óvulo vaginal?

Ambos son formas farmacéuticas sólidas que se funden o se disuelven en una cavidad corporal. La diferencia está en el destino: el supositorio se introduce en el recto y el óvulo, en la vagina.

¿Por qué unos supositorios se funden y otros se disuelven?

Depende de la base. Las de cacao o triglicéridos semisintéticos funden con el calor corporal; las de gelatina glicerinada, en cambio, se disuelven en el agua de la mucosa.

Referencias

  1. Biblioteca Virtual en Salud (BIREME/OPS). Supositorios. Descriptores en Ciencias de la Salud (DeCS).
  2. Cerezo A, González-Selgas JM. Modificación reológica de excipientes de supositorios por adición de sólidos insolubles. Ars Pharmaceutica, Universidad de Granada, 1973.
  3. Calvo B, Esquisabel A, Hernández R, Igartua M. Formas farmacéuticas de administración rectal y vaginal. OCW, Universidad del País Vasco, 2015.
  4. Bermejo M. Formas farmacéuticas de administración rectal. Departamento de Farmacia y Tecnología Farmacéutica.

Entradas relacionadas

  • Óvulo vaginal. Forma farmacéutica equivalente al supositorio, destinada a la vía vaginal.
  • Enema. Otra forma de administración rectal, en este caso líquida y no sólida.
  • Comprimido. Forma farmacéutica sólida de referencia para la vía oral, con mecanismo de absorción distinto.
  • Pomada. Forma farmacéutica sólida a temperatura ambiente, en este caso para uso tópico.

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