DICCIONARIO MÉDICO
Superposición
La superposición es la coincidencia, en un mismo espacio, momento o paciente, de dos o más estructuras, fenómenos o enfermedades que en circunstancias ordinarias se distinguen sin dificultad. La palabra cambia de contenido según el campo en el que se use: en reumatología nombra la aparición conjunta de varias enfermedades autoinmunes ya establecidas, en biología molecular describe genes que comparten la misma secuencia de ADN, y en radiología señala el solapamiento de estructuras anatómicas en una imagen plana, un uso que se desarrolla en la entrada dedicada al efecto de superposición. Esta entrada se ocupa de los dos primeros sentidos. El verbo superponer procede del latín superponĕre, formado por super (encima) y ponĕre (poner); así lo recoge la Real Academia Española para el verbo castellano, del que "superposición" es el sustantivo derivado. Poner una cosa sobre otra: ese es el núcleo literal de la palabra, y de él parten después todos sus usos técnicos. En el lenguaje médico conviven, además, dos voces próximas: "solapamiento" (de solapar, cubrir algo parcialmente) y, con menor frecuencia, "sobreposición". Los tres términos aparecen en la bibliografía especializada en español para nombrar exactamente el mismo fenómeno clínico, sin que exista un criterio unánime sobre cuál emplear. En reumatología, un síndrome de superposición (llamado también síndrome de solapamiento, traducción habitual del inglés overlap syndrome) es aquel en el que una misma persona cumple, de forma simultánea, los criterios diagnósticos completos de dos o más enfermedades autoinmunes del tejido conectivo ya establecidas por separado. No es una enfermedad con rasgos prestados de varias. Son, en rigor, dos o más enfermedades reales que coexisten en el mismo paciente. Las combinaciones descritas con más frecuencia asocian la esclerosis sistémica con el lupus eritematoso sistémico, con la polimiositis o con la dermatomiositis; también se han publicado casos de superposición entre esclerodermia y cirrosis biliar primaria, o entre lupus y artritis reumatoide. Series clínicas sitúan su frecuencia en torno al 5% de los pacientes con una enfermedad autoinmune del tejido conectivo, con un claro predominio femenino. Conviene no confundirlo con la enfermedad mixta del tejido conectivo. Esta última es una entidad propia, asociada a anticuerpos frente a la ribonucleoproteína U1, en la que coexisten rasgos de varias enfermedades sin que ninguna de ellas llegue a completar por sí sola sus criterios diagnósticos. El síndrome de superposición exige, por el contrario, que cada enfermedad implicada esté plenamente establecida. En genética, "superposición" nombra un fenómeno bien distinto: el de los genes superpuestos, dos o más genes que comparten, total o parcialmente, el mismo tramo de ácido nucleico, pero se leen en marcos de lectura diferentes o en la hebra complementaria, de modo que un único segmento de ADN o ARN codifica más de una proteína. No debe confundirse con la pleiotropía, en la que es un solo gen, leído de la forma habitual, el que influye sobre varios rasgos o tejidos distintos. El fenómeno se describió por primera vez en 1977, en el genoma del bacteriófago φX174. Su ADN resultaba demasiado corto para codificar, gen por gen, todas las proteínas que en realidad produce, y el enigma se resolvió al comprobar que varios de esos genes se solapaban entre sí. Desde entonces se ha identificado en bacterias, en mitocondrias y también en el genoma humano; se calcula que en torno a un tercio de los genes anotados en genomas bacterianos participa en alguna superposición. Los virus son, con diferencia, el grupo que más rentabiliza este mecanismo de compresión genómica, porque les permite empaquetar más información en una cápside de tamaño limitado. Un ejemplo reciente lo aportó la propia pandemia de covid-19: en 2020 se identificó en el genoma del SARS-CoV-2 un gen superpuesto hasta entonces desconocido, el ORF3d, capaz de generar por sí mismo una respuesta de anticuerpos en los pacientes infectados. Del latín superponĕre, verbo formado por super (encima) y ponĕre (poner). El sustantivo castellano se formó por derivación a partir de "superponer", verbo ya recogido con ese origen en el Diccionario de la lengua española. No. En la enfermedad mixta del tejido conectivo ningún diagnóstico concreto llega a completarse. En el síndrome de superposición, en cambio, cada enfermedad implicada cumple sus propios criterios por separado. Sí, aunque son mucho más raros que en virus y bacterias, organismos para los que comprimir el genoma supone una ventaja evolutiva directa. En especies complejas como la nuestra se han identificado sobre todo en el genoma mitocondrial y en regiones puntuales del núcleo, y su papel biológico todavía se conoce de forma incompleta. No exactamente. Comparte el nombre y el origen latino, pero corresponde a un fenómeno físico distinto, propio de la proyección de un volumen sobre una imagen plana, que se desarrolla en la entrada dedicada al efecto de superposición.Qué es la superposición
Los síndromes de superposición en las enfermedades autoinmunes
Los genes superpuestos en biología molecular
Preguntas frecuentes
¿De dónde procede la palabra superposición?
¿Es lo mismo que la enfermedad mixta del tejido conectivo?
¿Existen genes superpuestos en el genoma humano?
¿Es el mismo fenómeno que la superposición en una radiografía?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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