DICCIONARIO MÉDICO
Subcutáneo
Subcutáneo califica lo que se localiza, se produce o se administra inmediatamente debajo de la piel, en la capa de tejido conectivo y graso conocida como hipodermis o tejido subcutáneo. El término se emplea tanto en anatomía, para describir esa capa y sus componentes, como en farmacología y enfermería, donde nombra una de las vías habituales de administración de medicamentos. La palabra procede del latín tardío subcutaneus, formado por sub (debajo) y cutis (piel); en inglés se documenta desde la década de 1650 con ese mismo sentido anatómico. En español designa, sobre todo, la hipodermis: la capa más profunda de la piel, situada bajo la epidermis y la dermis, compuesta por tejido conjuntivo laxo y por acúmulos de adipocitos que forman el panículo adiposo. A diferencia de la dermis, la hipodermis no se considera parte de la piel en sentido estricto, aunque está firmemente unida a ella y se comporta clínicamente como una unidad con las dos capas que tiene encima. El grosor de la hipodermis varía según la zona corporal, el sexo, la edad y el estado nutricional: es casi inexistente en los párpados, y en el abdomen o los glúteos puede alcanzar varios centímetros. Cumple varias funciones a la vez: aísla térmicamente, amortigua los golpes, ancla la piel a la fascia y los músculos subyacentes, y constituye la principal reserva energética del organismo en forma de triglicéridos. Los adipocitos que la forman no son simples depósitos de grasa inertes. Secretan hormonas como la leptina y participan en procesos inflamatorios e inmunitarios, una función endocrina del tejido graso que solo se caracterizó con detalle tras el descubrimiento de esa hormona, en 1994. En farmacología, la vía subcutánea consiste en depositar el medicamento en esta capa grasa, desde donde se absorbe de forma gradual hacia la sangre. Se recurre a ella cuando conviene una liberación lenta y sostenida, o cuando el propio paciente puede aplicarse el tratamiento con una aguja corta, como ocurre con la insulina o con determinados anticoagulantes. Es una técnica sencilla. La absorción por esta vía suele ser algo más lenta que por vía intramuscular, aunque alcanza niveles en sangre comparables al cabo de pocas horas. Para las diferencias con otras vías de inyección puede consultarse la entrada intramuscular o intradérmico. Del latín subcutaneus, formado por sub (debajo) y cutis (piel). El uso del término en inglés está documentado desde la década de 1650, aunque el fenómeno anatómico que nombra es, lógicamente, muchísimo más antiguo que la palabra. Sí. Hipodérmico procede del griego hypo (bajo) y derma (piel) y nombra la misma capa que subcutáneo designa con raíces latinas. Ambos términos conviven en la práctica clínica, aunque subcutáneo es hoy el más frecuente en los textos en español. Menos que una intramuscular, en general, porque el tejido graso tiene menos terminaciones nerviosas que el músculo y permite usar agujas más cortas y finas. Las tres son vías de inyección que se distinguen por la profundidad a la que llega la aguja. La intradérmica deposita el fármaco en el espesor de la dermis, apenas bajo la superficie, y se usa sobre todo para pruebas diagnósticas como la de la tuberculina. La subcutánea alcanza la capa grasa que hay debajo de la dermis, indicada para fármacos que deben absorberse despacio. La intramuscular atraviesa la piel y el tejido subcutáneo hasta llegar al músculo, mucho más vascularizado, lo que permite absorber volúmenes mayores con más rapidez. Cada una tiene su propia entrada en este diccionario, con más detalle sobre técnica y usos.Qué es subcutáneo
Función y composición del tejido subcutáneo
El tejido subcutáneo como vía de administración
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra subcutáneo?
¿Es lo mismo subcutáneo que hipodérmico?
¿Duele una inyección subcutánea?
¿Qué diferencia hay entre subcutáneo, intradérmico e intramuscular?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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