DICCIONARIO MÉDICO
Síndrome de Tapia
El síndrome de Tapia es la parálisis conjunta, en el mismo lado del cuerpo, del nervio hipogloso (XII par craneal) y de la rama laríngea del nervio vago (X par craneal), lo que produce desviación de la lengua y afonía por inmovilidad de la cuerda vocal correspondiente. El paladar blando conserva su movimiento, un detalle que resulta clave para distinguirlo de otros síndromes que afectan a varios nervios craneales bajos a la vez. Recibe su nombre del otorrinolaringólogo español Antonio García Tapia, que lo describió en 1904 en un torero que había sufrido un traumatismo cervical durante una cogida. Por ese origen clínico, el cuadro llegó a conocerse también, de forma coloquial, como síndrome del matador, aunque este apelativo apenas se emplea ya en la bibliografía médica contemporánea. Desde entonces se ha descrito en contextos muy distintos al de aquel primer caso taurino. La causa más citada en las series publicadas es la manipulación de la vía aérea durante la anestesia general, aunque también se han recogido casos tras traumatismos cervicales directos y tras la compresión del nervio por tumores o aneurismas de la región. Los nervios glosofaríngeo (IX), vago (X) y accesorio (XI) abandonan el cráneo juntos, agrupados en el agujero yugular, en la base craneal. El nervio hipogloso (XII), en cambio, sale por un conducto óseo independiente, el canal del hipogloso, algo más abajo. Ya fuera del cráneo, en el cuello, la rama laríngea recurrente del vago y el nervio hipogloso discurren muy próximos entre sí, cerca de la apófisis transversa de la primera vértebra cervical y del asta mayor del hueso hioides. Es precisamente en ese punto extracraneal donde ambos nervios quedan vulnerables a una lesión conjunta, ya con el glosofaríngeo y el accesorio separados desde hacía tiempo de su trayecto común. De ahí que una lesión localizada en ese cuello anatómico afecte de forma selectiva al vago y al hipogloso, respetando los otros dos nervios que en la base del cráneo viajaban junto al vago. La variante descrita por García Tapia, y con diferencia la más documentada, es la forma periférica o extracraneal, con parálisis de la lengua y de la cuerda vocal sin afectación del paladar. Existe además una forma central, mucho más rara, causada por una lesión intramedular que alcanza a la vez el núcleo ambiguo del bulbo raquídeo y la vía piramidal; en ese caso, la debilidad de la lengua y la laringe se acompaña de afectación motora del lado opuesto del cuerpo, un dato que orienta hacia el origen troncoencefálico del cuadro. El síndrome de Tapia se confunde con frecuencia con el grupo de síndromes que llevan el nombre del agujero yugular, descritos en la entrada de este diccionario dedicada al síndrome de Vernet. La diferencia está en la localización de la lesión y, por tanto, en qué nervios resultan afectados. El síndrome de Vernet compromete los pares IX, X y XI en el propio agujero yugular; el síndrome de Collet-Sicard añade el XII par, pero mantiene la lesión a nivel de la base craneal; el síndrome de Tapia, en cambio, respeta el IX y el XI par precisamente porque su lesión asienta más abajo, ya en el cuello, cuando esos dos nervios han seguido caminos distintos al del vago. Es un cuadro raro. Las series publicadas hasta la fecha reúnen menos de cien casos descritos en la literatura médica mundial, la mayoría de ellos comunicados como casos clínicos aislados tras procedimientos con anestesia general. Porque el primer caso que describió García Tapia en 1904 correspondía a un torero que había sufrido una cogida con traumatismo en el cuello. El apelativo hace referencia a ese origen taurino de la primera descripción, no a que el traumatismo por asta de toro sea hoy una causa habitual del cuadro. No, en la forma clásica. La motilidad del paladar depende de la rama faríngea del vago, que se origina más arriba del punto donde suele producirse la lesión en el síndrome de Tapia, por lo que queda respetada. Una revisión publicada en 2016 contabilizó 69 casos descritos hasta entonces en todo el mundo, cifra que da idea de lo infrecuente del cuadro pese al número creciente de intervenciones quirúrgicas con anestesia general e intubación. No. Comparten la afectación de nervios craneales bajos, pero el síndrome de Vernet se localiza en la base del cráneo y compromete el IX, el X y el XI par, mientras que el síndrome de Tapia se sitúa ya en el cuello y afecta al X y al XII.Qué es el síndrome de Tapia
Por qué se afectan justamente estos dos nervios
Clasificación: forma periférica y forma central
Diferenciación con los síndromes del agujero yugular
Epidemiología
Preguntas frecuentes
¿Por qué se conoce también como síndrome del matador?
¿Afecta también al paladar blando?
¿Cuántos casos se han recogido en la bibliografía?
¿Es lo mismo que el síndrome de Vernet?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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