DICCIONARIO MÉDICO
Síndrome postraumático
El síndrome postraumático es el conjunto de síntomas físicos, cognitivos y emocionales que persisten semanas o meses después de un traumatismo craneoencefálico, casi siempre leve. En neurología, el término conserva un sentido puramente físico y no debe confundirse con el trastorno de estrés postraumático, una entidad psiquiátrica distinta que puede aparecer sin que haya existido ningún golpe en la cabeza. Traumático viene del griego trauma, "herida": así lo empleó ya Hipócrates en el siglo quinto antes de Cristo, siempre en su sentido físico, para referirse a una lesión corporal. El significado psicológico de la palabra, el que hoy se asocia de forma casi automática con el estrés postraumático, no apareció hasta 1894. El síndrome postraumático, en su acepción médica original y todavía vigente en neurocirugía y neurología, conserva el sentido antiguo: designa los síntomas que siguen a un traumatismo craneoencefálico, y no un trastorno de origen psíquico. El cuadro combina manifestaciones de tres tipos. Están las físicas, entre ellas el dolor de cabeza, el mareo y la fatiga. Aparecen también las cognitivas, con dificultad para concentrarse o para recordar. Y no faltan las emocionales, con irritabilidad y cambios de humor que a veces se confunden con un problema psiquiátrico independiente. Ninguno de estos síntomas es exclusivo del síndrome, y por separado tampoco resultan alarmantes: lo que define el cuadro es que persistan más allá del plazo esperado de recuperación de una conmoción cerebral, que suele rondar los diez días. La confusión con el trastorno de estrés postraumático es antigua, y en parte la alimenta el propio nombre. El primer registro escrito data de 1886, cuando Erichsen describió una serie de secuelas tardías tras accidentes ferroviarios, un cuadro que entonces se conoció como "columna vertebral del ferrocarril". Treinta años después, en 1916, Pierre Marie propuso la etiqueta de síndrome subjetivo postconmocional para las mismas secuelas tras un traumatismo craneal: dolor de cabeza, tristeza, vértigo y un carácter irritable. El nombre que se usa hoy, síndrome o trastorno postconmocional, se fijó hacia 1934 gracias a Strauss y Savitsky. Durante buena parte del siglo veinte se le llamó también neurosis de guerra, una etiqueta hoy abandonada porque atribuía el cuadro a un origen exclusivamente psicológico que la neurología actual no sostiene. El golpe inicial desencadena una cascada secundaria de disfunción neurometabólica, con liberación de neurotransmisores excitadores que altera de forma transitoria el funcionamiento de las neuronas, casi siempre sin que se aprecie una lesión estructural visible en las pruebas de imagen convencionales. La Clasificación Internacional de Enfermedades estableció en 1992 unos criterios que exigen un antecedente de traumatismo craneoencefálico y la persistencia, más allá de varias semanas, de un número mínimo de síntomas entre los que figuran el dolor de cabeza, el mareo, la fatiga, la irritabilidad, el insomnio y la dificultad para concentrarse. Dos años después, el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales recogió unos criterios de investigación similares, aunque nunca llegó a reconocer el cuadro como una categoría diagnóstica propia. Distinto es el trastorno de estrés postraumático, una entidad psiquiátrica que puede aparecer tras cualquier suceso amenazante, con o sin traumatismo físico, y que se caracteriza por la reexperimentación del suceso y la evitación de los recuerdos asociados a él. Tampoco equivale a la conmoción cerebral en sí misma, que es la lesión aguda inicial, ni al traumatismo craneoencefálico, un término mucho más amplio que abarca desde el golpe leve hasta la lesión grave con pérdida de consciencia prolongada. El síndrome postraumático es, en todo caso, lo que queda una vez resuelta la fase aguda. No, al menos no en su definición médica original. Es un síndrome neurológico ligado a un traumatismo físico, aunque puede acompañarse de síntomas emocionales. Desde 1886, cuando Erichsen describió sus primeras secuelas tras accidentes de tren, aunque el nombre actual no se fijó hasta la década de 1930. Porque trauma, en su origen griego, significaba simplemente herida, un sentido puramente físico que ya usaba Hipócrates. El significado psicológico de la palabra es mucho más reciente, de finales del siglo diecinueve, y llegó después de que el nombre médico del síndrome ya estuviera fijado. La coincidencia de una misma raíz en dos conceptos distintos, uno neurológico y otro psiquiátrico, explica buena parte de la confusión actual entre ambos términos. En la mayoría de los casos, no. La mayor parte de los pacientes se recupera en semanas o meses, aunque en algunos las molestias se prolongan durante años.Qué es el síndrome postraumático
Historia de un nombre confuso
Mecanismo y clasificación
Diferenciación con otros cuadros
Preguntas frecuentes
¿Es un trastorno psiquiátrico?
¿Desde cuándo se estudia?
¿Por qué se llama postraumático si no es un trauma psicológico?
¿Deja secuelas permanentes?
Referencias
Entradas relacionadas
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026