DICCIONARIO MÉDICO
Síndrome de Meigs
El síndrome de Meigs es la asociación de un tumor benigno de ovario, casi siempre un fibroma, con ascitis y derrame pleural, ambos reabsorbidos tras la extirpación del tumor. La resolución espontánea de los líquidos tras la cirugía es precisamente lo que distingue este cuadro de una simple coincidencia entre tres hallazgos. Joe Vincent Meigs (1892-1963), ginecólogo de la Escuela de Medicina de Harvard, recogió en 1934 tres casos de fibroma ovárico acompañado de ascitis y derrame pleural en su libro "Tumors of the Female Pelvic Organs". En 1937, junto con Joe Cass, amplió la serie a siete casos. Ese mismo año, Rhoads y Terrell, al comunicar un caso adicional, propusieron llamar a la asociación "síndrome de Meigs", nombre que se generalizó de inmediato en la literatura anglosajona. Meigs no fue el primero en observarlo. Ya en el siglo XIX, Spiegelberg (1866) y Cullingworth (1879) habían descrito casos aislados de tumor ovárico con ascitis e hidrotórax. En 1887, el cirujano francés Demons presentó ante la Sociedad Quirúrgica de París una serie de cincuenta pacientes con quistes de ovario, de las que nueve se curaron de la ascitis y del derrame pleural tras la extirpación tumoral. Por esa prioridad, parte de la literatura francesa se refiere todavía al cuadro como síndrome de Demons-Meigs. En 1954, el propio Meigs fijó los rasgos que hoy siguen delimitando la entidad: un tumor ovárico benigno (fibroma, tecoma, tumor de células de la granulosa o tumor de Brenner), ascitis, derrame pleural y desaparición de ambos líquidos tras la exéresis quirúrgica del tumor. El fibroma es, con diferencia, el hallazgo histológico más frecuente; el tecoma ocupa un lugar secundario. El derrame pleural se localiza en el lado derecho en la amplia mayoría de los casos, por razones que no están del todo aclaradas. Una de las explicaciones manejadas apunta a que los orificios y las zonas de menor resistencia del diafragma son más numerosos en su vertiente derecha, lo que facilitaría el paso de líquido peritoneal hacia la cavidad pleural de ese lado. No existe una explicación única y cerrada. Entre las hipótesis manejadas figuran la producción directa de líquido por el propio tumor, que iría acumulándose en la cavidad peritoneal hasta atravesar el diafragma por vía linfática o a través de pequeños defectos anatómicos, y la compresión de vasos linfáticos y venosos pélvicos por la masa tumoral, que dificultaría el drenaje normal de la zona. Ambos mecanismos podrían coexistir en un mismo caso. Cuando la tríada de ascitis, derrame pleural y tumor pélvico aparece asociada a una neoplasia maligna de ovario, a un tumor benigno de otro origen (un mioma uterino, por ejemplo) o va acompañada de una elevación del antígeno CA-125, el cuadro se denomina síndrome de pseudo-Meigs. La distinción no es meramente terminológica: un CA-125 elevado en presencia de esta tríada obliga a descartar malignidad antes de atribuir los hallazgos a un fibroma benigno, precisamente porque las manifestaciones clínicas y radiológicas de ambos cuadros pueden ser indistinguibles entre sí. El síndrome de Meigs es una presentación poco frecuente. Se estima que aproximadamente el uno por ciento de los tumores ováricos cursa con esta combinación de ascitis y derrame pleural. Es raro. Afecta sobre todo a mujeres en la edad media de la vida y en la posmenopausia, coincidiendo con el pico de incidencia de los fibromas y tecomas ováricos. De Joe Vincent Meigs, ginecólogo de Harvard que reunió y describió los primeros casos en 1934 y 1937. El nombre concreto de "síndrome de Meigs" lo propusieron ese mismo año Rhoads y Terrell, no el propio Meigs. No hay una respuesta cerrada. La explicación más citada apunta a una mayor densidad de defectos diafragmáticos en el lado derecho, que favorecerían el paso de líquido desde el abdomen hacia el tórax por esa vía preferente. Es la misma combinación clínica (tumor pélvico, ascitis y derrame pleural) pero causada por un tumor maligno, un tumor benigno no ovárico o acompañada de un CA-125 elevado. El síndrome de Meigs propiamente dicho exige que el tumor sea un fibroma, tecoma u otro tumor benigno del ovario y que los líquidos desaparezcan tras su extirpación. Sí, y de hecho es uno de sus principales retos diagnósticos. La combinación de una masa anexial, ascitis y derrame pleural es también la forma de presentación de bastantes tumores malignos de ovario, así que la sospecha de malignidad debe descartarse siempre antes de asumir un síndrome de Meigs, sin importar lo característico que parezca el cuadro a primera vista.Qué es el síndrome de Meigs
Criterios que definen el síndrome
Mecanismo de formación del líquido
Diferenciación con el síndrome de pseudo-Meigs
Epidemiología
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre síndrome de Meigs?
¿Por qué el derrame pleural suele aparecer en el lado derecho?
¿Qué es el síndrome de pseudo-Meigs y en qué se diferencia?
¿Puede confundirse con un cáncer de ovario?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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