DICCIONARIO MÉDICO
Síndrome de fallo multiorgánico
El síndrome de fallo multiorgánico es el nombre con el que la medicina de cuidados intensivos empezó a designar, a partir de los años setenta, la disfunción simultánea o secuencial de varios órganos vitales tras una agresión aguda grave. El término convive hoy con la denominación más precisa de disfunción multiorgánica, pero fue precisamente bajo este nombre como el concepto se formuló, se debatió y terminó por consolidarse como una entidad clínica propia. La primera pista llegó en 1973, cuando los cirujanos Norman Tilney y sus colegas describieron, en una serie de pacientes operados de un aneurisma de aorta abdominal roto, un patrón que llamaron «fallo secuencial de sistemas»: un órgano fallaba primero, y a los pocos días le seguían otros que no habían sufrido ningún daño directo en la cirugía. Dos años más tarde, en 1975, el cirujano Arthur Baue publicó un editorial que dio nombre a la observación como «síndrome de la década de 1970» y planteó, por primera vez, que se trataba de una entidad clínica con entidad propia y no de una simple coincidencia de complicaciones. A partir de ahí, distintos grupos propusieron nombres ligeramente distintos para el mismo fenómeno: Ben Eiseman acuñó en 1977 la expresión «fallo multiorgánico», y Donald Fry, en 1980, prefirió «fallo orgánico multisistémico» al estudiar el papel de la infección no controlada como desencadenante. Esta proliferación de términos casi sinónimos se resolvió en 1991-1992, cuando la conferencia de consenso del American College of Chest Physicians y la Society of Critical Care Medicine, liderada por Roger Bone, estableció una nomenclatura común: síndrome de respuesta inflamatoria sistémica, sepsis y síndrome de disfunción multiorgánica pasaron a designar puntos sucesivos de una misma cascada clínica. Definir el cuadro no bastaba para investigarlo con rigor: hacía falta medir su gravedad de forma reproducible. En 1995, John Marshall y su equipo publicaron una escala, hoy conocida como puntuación MODS, que evalúa seis sistemas orgánicos con una puntuación de 0 a 4 cada uno. Un año después, en 1996, apareció la escala SOFA, orientada específicamente a la sepsis y hoy más extendida en la práctica clínica diaria. Ambas escalas comparten el mismo principio, gradual en lugar de binario, y de las dos surgió la definición operativa que se sigue usando: la disfunción simultánea de dos o más de esos sistemas orgánicos. En los pacientes con traumatismos graves que sobreviven a la agresión inicial, la disfunción multiorgánica llega a presentarse en una proporción muy amplia de los casos, según la serie y la escala empleada, y su mortalidad en cuidados intensivos puede acercarse al 40 % en los cuadros más graves. Sigue siendo, décadas después de aquellas primeras descripciones, la causa más frecuente de muerte tardía tras un traumatismo grave. Norman Tilney, en 1973, en pacientes operados de un aneurisma de aorta roto. No fue quien le dio nombre: eso llegó dos años después, de la mano de Arthur Baue. Porque distintos grupos de investigación describieron el fenómeno casi en paralelo, cada uno desde su propia casuística: cirugía vascular, trauma, infección. No hubo acuerdo terminológico hasta la conferencia de consenso de 1991-1992. Ambas miden lo mismo, seis sistemas orgánicos puntuados de 0 a 4, y nacieron con apenas un año de diferencia. La escala SOFA, pensada originalmente para la sepsis, es hoy la más usada en la práctica diaria; la puntuación MODS sigue empleándose sobre todo en investigación. En los pacientes que sobreviven a las primeras horas de un traumatismo grave o una sepsis, sí: es la causa más habitual de fallecimiento en los días o semanas siguientes, por delante de la propia agresión inicial.Qué es el síndrome de fallo multiorgánico
Cómo se cuantifica
Alcance del problema
Preguntas frecuentes
¿Quién observó por primera vez el patrón que dio origen a este síndrome?
¿Por qué hubo tantos nombres distintos para lo mismo?
¿Qué diferencia hay entre la puntuación MODS y la escala SOFA?
¿Es la principal causa de muerte en cuidados intensivos?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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