DICCIONARIO MÉDICO

Síndrome centromedular

El síndrome centromedular es una lesión incompleta de la médula espinal, casi siempre cervical, que produce una debilidad desproporcionadamente mayor en los brazos y las manos que en las piernas, junto con disfunción vesical y un grado variable de pérdida de sensibilidad por debajo del nivel de la lesión.

Qué es el síndrome centromedular

El síndrome centromedular es la forma más frecuente de lesión medular incompleta. Su nombre describe con precisión la localización del daño: afecta a la porción central de la médula espinal, respetando en mayor medida las fibras situadas en la periferia del cordón. El resultado clínico es casi contraintuitivo: los brazos, controlados por fibras que muchos textos sitúan en la zona más interna del haz corticoespinal cervical, quedan más afectados que las piernas, cuyas fibras ocuparían una posición más externa.

El cuadro se describió por primera vez en 1887, cuando Thorburn publicó una serie de lesiones traumáticas de la región cervical de la médula. Pasó casi inadvertido hasta 1954, año en que Schneider y sus colaboradores lo definieron con la formulación clínica que sigue usándose hoy: mayor pérdida motora en los miembros superiores que en los inferiores, disfunción vesical con retención urinaria y sensibilidad variable por debajo del nivel lesional. Por ese motivo, en parte de la bibliografía se le conoce también como síndrome de Schneider.

Mecanismo

La hiperextensión brusca del cuello, la que se produce por ejemplo al golpearse la cara o al caer hacia delante por unas escaleras, es el mecanismo lesional más característico. En una columna cervical con estenosis del canal por espondilosis previa, ese movimiento comprime la médula entre los osteofitos anteriores y el ligamento amarillo engrosado en la parte posterior, sin que llegue a producirse necesariamente ninguna fractura vertebral visible en las pruebas de imagen. La compresión genera hemorragia y edema en el centro de la médula, con necrosis de la sustancia gris centromedular en cuestión de horas.

La explicación clásica de por qué se afectan más los brazos, la disposición somatotópica en capas del haz corticoespinal, lleva años cuestionándose. Varios trabajos recientes de neurocirugía han señalado que esa distribución en láminas concéntricas, reproducida durante décadas en tratados de anatomía, no está bien demostrada en estudios histológicos humanos, y proponen en su lugar mecanismos alternativos: lesión difusa de la sustancia blanca, daño selectivo de las motoneuronas cervicales o una combinación de ambos. El debate sigue abierto.

Clasificación y diferenciación

El síndrome centromedular es uno más entre varios patrones clásicos de lesión medular incompleta, cada uno definido por qué región del cordón resulta más dañada. Conviene distinguirlo del síndrome medular anterior, en el que la afectación bilateral de las columnas motoras y de las vías del dolor y la temperatura respeta la sensibilidad propioceptiva. También del síndrome de Brown-Séquard, resultado de una hemisección medular: pérdida motora y propioceptiva en el lado de la lesión, pérdida del dolor y la temperatura en el lado contrario. El rasgo que identifica al síndrome centromedular frente a estos dos es precisamente su asimetría entre extremidades superiores e inferiores, más que entre un lado del cuerpo y el otro, con preservación relativa de la sensibilidad sacra por la disposición periférica de esas fibras en el tracto espinotalámico.

Preguntas frecuentes

¿Por qué afecta más a los brazos que a las piernas?

La explicación tradicional apela a la disposición de las fibras motoras dentro de la médula, con las cervicales situadas más al centro. Estudios recientes cuestionan esa explicación anatómica y apuntan a otros mecanismos, de modo que el motivo exacto sigue sin resolverse del todo.

¿Es lo mismo que una lesión medular completa?

No. En una lesión completa no queda ninguna función por debajo del nivel dañado. El síndrome centromedular es, por definición, incompleto: conserva cierto grado de función motora o sensitiva, casi siempre mayor en las piernas que en los brazos.

¿Desde cuándo se conoce este cuadro?

Desde 1887, cuando Thorburn describió los primeros casos, aunque el nombre y la definición clínica que se usan hoy proceden del trabajo de Schneider y su equipo, publicado en 1954.

¿Aparece solo tras un traumatismo?

No siempre. Aunque el mecanismo traumático por hiperextensión cervical es el más frecuente y el mejor descrito, el mismo patrón clínico puede originarse por tumores medulares, malformaciones vasculares o enfermedades inflamatorias que dañen selectivamente la porción central de la médula.

Referencias

  1. Dydyk AM, Chiebuka E, Stretanski MF, Givler A. Central Cord Syndrome. StatPearls [Internet]. NCBI Bookshelf. Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK441932/
  2. Central cord syndrome definitions, variations and limitations. Spinal Cord. Nature. Disponible en: https://www.nature.com/articles/s41393-023-00894-2
  3. Pathophysiology and surgical decision-making in central cord syndrome and degenerative cervical myelopathy: correcting the somatotopic fallacy. Frontiers in Neurology. Disponible en: https://www.frontiersin.org/journals/neurology/articles/10.3389/fneur.2023.1276399/full
  4. Traumatismo de la médula espinal. MedlinePlus enciclopedia médica. Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. Disponible en: https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/001066.htm

Entradas relacionadas

  • Síndrome de Brown-Séquard. Lesión medular incompleta por hemisección del cordón, con un patrón de afectación distinto al del síndrome centromedular.
  • Síndrome medular anterior. Lesión de los dos tercios anteriores de la médula, con preservación de la sensibilidad propioceptiva.
  • Síndrome medular posterior. Lesión incompleta que afecta sobre todo a los cordones posteriores de la médula espinal.
  • Espondilosis cervical. Estrechamiento degenerativo del canal cervical que predispone al síndrome centromedular tras una hiperextensión del cuello.

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