DICCIONARIO MÉDICO
Sincinesia
La sincinesia es el movimiento involuntario que se produce a la vez que otro, distinto y voluntario. Puede ser un rasgo normal del desarrollo motor infantil o la secuela de una lesión nerviosa, según el contexto en el que aparece. Cuando alguien cierra el ojo y, sin proponérselo, mueve también la comisura de la boca, lo que se observa es una sincinesia: un segundo movimiento que se añade al primero sin que la persona lo busque ni pueda evitarlo con facilidad. El fenómeno afecta sobre todo a la musculatura estriada, y su intensidad va desde un gesto apenas perceptible hasta una contracción evidente. El término es mucho más reciente que buena parte del vocabulario anatómico con el que convive. Se forma con el griego σύν (sýn, «con») y κίνησις (kínēsis, «movimiento»), pero no aparece en los textos médicos clásicos: es un neologismo del siglo XIX, documentado en inglés en 1881, en pleno auge de la neurología clínica europea. No toda sincinesia indica enfermedad. En la infancia, el sistema nervioso todavía está terminando de establecer las conexiones que inhiben los movimientos superfluos, y son frecuentes las sincinesias que acompañan gestos como escribir o abotonarse una camisa; suelen atenuarse hacia los diez o doce años, aunque algunas, como el balanceo de los brazos al caminar, se conservan toda la vida como parte del repertorio motor normal. Distinta es la sincinesia patológica, la que aparece tras una lesión del sistema nervioso y no formaba parte del repertorio previo de la persona. Se ha descrito en la parálisis facial periférica, en la esclerosis múltiple y en algunas formas de parkinsonismo, siempre como manifestación de que algo, en el trayecto de la señal nerviosa, se ha desviado de su curso habitual. El ejemplo mejor estudiado es la sincinesia que sigue a una parálisis facial periférica. Cuando el nervio facial se lesiona, sus fibras intentan regenerarse, pero no siempre encuentran el camino de vuelta al músculo que gobernaban antes del daño: algunas terminan inervando un grupo muscular distinto. El resultado es una reinervación cruzada: la orden de cerrar el ojo llega también, por error, a los músculos de la boca. Meses después de la lesión, no antes, suele manifestarse el cruce: la reinervación aberrante, una especie de reconexión defectuosa del cableado nervioso, no es un efecto inmediato del daño, sino el resultado tardío de un proceso de reparación que se equivocó de destino. El vocabulario médico del movimiento agrupa varios términos construidos sobre la misma raíz griega, kínesis, y conviene no confundirlos. La discinesia describe un movimiento involuntario anómalo en sí mismo, sin relación con ningún gesto voluntario que lo acompañe; la hipocinesia y la acinesia hablan de defecto o ausencia de movimiento. La sincinesia es distinta a las tres: no describe cómo es el movimiento en sí, sino su relación con otro movimiento diferente que lo provoca. Dos manifestaciones concretas merecen mención aparte, cada una con nombre e historia propios. El fenómeno de Marcus Gunn, descrito en 1883, une el movimiento de la mandíbula al párpado desde el nacimiento. La tríada acomodación-convergencia-miosis, en cambio, es una sincinesia fisiológica: tres respuestas que se disparan juntas cada vez que el ojo enfoca de cerca. Entre tres y cuatro meses después de la lesión nerviosa, con estudios que describen casos aislados hasta dos años más tarde en recuperaciones incompletas. Ese retraso es, precisamente, lo que delata su origen: el de una reinervación que ha tardado en producirse y se ha equivocado de trayecto. En la mayoría de los niños sí, de forma progresiva, a medida que el sistema nervioso central perfecciona los circuitos inhibitorios entre los diez y los doce años. Algunas, como el balanceo de los brazos al caminar, no llegan a desaparecer porque dejan de considerarse sincinesias y pasan a formar parte del patrón motor adulto normal. No. El espasmo es una contracción muscular aislada, sin relación necesaria con otro movimiento; la sincinesia, por definición, siempre acompaña a un movimiento voluntario distinto. Tiende a repetirse: quien desarrolla una sincinesia oculobucal, en la que el ojo se cierra al mover la boca, suele mantener ese mismo patrón en cada episodio, porque la reinervación cruzada que lo origina no cambia con el tiempo.Qué es la sincinesia
Sincinesias fisiológicas y patológicas
Mecanismo de la sincinesia patológica
Diferenciación con otros trastornos del movimiento
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo tarda en aparecer una sincinesia tras una parálisis facial?
¿Desaparecen las sincinesias del desarrollo infantil?
¿Es lo mismo sincinesia que espasmo?
¿Sigue siempre el mismo patrón en cada persona?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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