DICCIONARIO MÉDICO
Sifílide
La sifílide es el nombre clásico, de origen francés, con el que la dermatología del siglo XIX bautizó las lesiones cutáneas y mucosas propias de la sífilis. El término, hoy parcialmente en desuso fuera de los textos especializados, sigue apareciendo en la literatura dermatológica como sinónimo de sifiloderma. El médico francés Jean Louis Alibert acuñó la voz syphilide en 1806, en su obra Description des maladies de la peau, formándola con el elemento syphil(o)- y el sufijo -ide, que en la nomenclatura dermatológica francesa servía para nombrar las manifestaciones cutáneas de una enfermedad de base. El sufijo no era exclusivo de la sífilis: la misma lógica dio nombre después a otras erupciones asociadas a procesos infecciosos o tóxicos. El español tomó la palabra tal cual, con la adaptación gráfica sifílide, y la Real Academia documenta su uso en textos médicos desde al menos 1822. Conviene precisar a qué lesión se refiere el término, porque conviven usos distintos incluso en fuentes médicas actuales. En sentido estricto, la sifílide designa las erupciones de la fase secundaria y, en menor medida, terciaria de la sífilis, no la úlcera inicial de la fase primaria. El chancro y la sifílide son, por tanto, dos entidades distintas que aparecen en momentos diferentes de la enfermedad. Los tratados decimonónicos de dermatología distinguían varios tipos de sifílide según su morfología. La sifílide maculosa, también llamada roséola sifilítica, es la más precoz del periodo secundario: manchas redondeadas u ovales de color rojo cobrizo, simétricas, localizadas en el tórax, las extremidades superiores y el abdomen. Semanas después aparecen las sifílides papulosas, que pueden presentarse de forma generalizada o en localizaciones concretas como las palmas, las plantas o los pliegues genitales, donde adoptan el aspecto aplanado y húmedo de los condilomas planos. Existen también formas pustulosas, menos frecuentes, y sifílides mucosas que afectan a la boca y la faringe. Esta clasificación morfológica, minuciosa hasta el detalle en la escuela francesa del siglo XIX, se desarrolla con más extensión en la entrada dedicada al sifiloderma, término con el que la sifílide comparte por completo el objeto de estudio. Pese a designar la misma realidad clínica, sifílide y sifiloderma no comparten árbol genealógico. Sifílide llegó al español desde el francés de Alibert. Sifiloderma, en cambio, entró por otra puerta: del inglés syphiloderma, documentado desde 1850, pasó al italiano en una traducción de 1864 y de ahí saltó al español en 1889. Según el Diccionario histórico de la lengua española, sifiloderma apenas logró rivalizar con su sinónimo, que siempre gozó de mayor frecuencia de uso en los textos médicos especializados en español. No. El chancro es la lesión ulcerosa de la fase primaria de la sífilis. La sifílide, en su acepción técnica, corresponde a las erupciones cutáneas y mucosas de la fase secundaria. El dermatólogo francés Jean Louis Alibert, en 1806, en su tratado Description des maladies de la peau. Sí, ambos términos designan la dermatosis sifilítica, aunque proceden de tradiciones lingüísticas distintas y sifílide ha sido históricamente el de mayor uso. Sí. Los tratados clásicos también describían sifílides mucosas, localizadas en la boca y la faringe, junto a las formas cutáneas más conocidas.Qué es la sifílide
Clasificación clásica
Sifílide y sifiloderma: dos palabras, un mismo origen distinto
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo una sifílide que un chancro?
¿Quién inventó la palabra sifílide?
¿Sifílide y sifiloderma significan lo mismo?
¿Existen sifílides que no afectan a la piel?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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