DICCIONARIO MÉDICO
Sevoflurano
El sevoflurano es un anestésico general inhalado, un éter halogenado con flúor que se emplea para inducir y mantener la pérdida de conciencia durante una intervención quirúrgica. Pertenece a la familia de los anestésicos halogenados, junto al halotano, pero su solubilidad en sangre es de las más bajas del grupo, lo que se traduce en una inducción y una recuperación particularmente rápidas. Su código en la clasificación ATC es N01AB08. Para posología, contraindicaciones, interacciones y seguridad en el embarazo y la lactancia, consulte la ficha técnica oficial en la AEMPS (CIMA). Químicamente es un derivado fluorado del éter metil isopropílico: fluorometil 2,2,2-trifluoro-1-(trifluorometil)etil éter. Otros halogenados de su generación combinan cloro y flúor en la molécula. El sevoflurano solo lleva flúor. Esa diferencia, aparentemente pequeña, le da su rasgo más característico: apenas irrita las vías respiratorias, así que la anestesia puede inducirse con mascarilla sin que el paciente note un olor desagradable. Es, por eso, el anestésico inhalado de elección para la inducción en niños. Su coeficiente de reparto sangre-gas se sitúa entre 0,63 y 0,69, muy próximo al del óxido nitroso y bastante por debajo del de otros halogenados más antiguos. Cuanto más bajo es ese número, menos anestésico necesita disolverse en la sangre antes de que la presión en los alvéolos y en el cerebro se igualen, y antes se nota el efecto. La cara opuesta de la misma propiedad es la recuperación: al apagar el vaporizador, el gas sale del organismo con una rapidez similar a la que entró. El sevoflurano nació de un programa de investigación de la empresa estadounidense Ohio Medical Products que, entre los años cincuenta y setenta, sintetizó decenas de éteres halogenados en busca de anestésicos más seguros que el cloroformo o el ciclopropano. El compuesto quedó apartado durante años por la sospecha de que sus productos de degradación podían dañar el riñón. La farmacéutica japonesa Maruishi retomó su desarrollo en 1982 y obtuvo la aprobación del Ministerio de Sanidad de Japón en enero de 1990, donde se convirtió enseguida en el anestésico de referencia. Abbott Laboratories llegó a un acuerdo de licencia con Maruishi en 1992 para tramitar su aprobación en Estados Unidos, que llegó en junio de 1995. En contacto con los absorbentes de dióxido de carbono del circuito respiratorio, el sevoflurano se descompone en pequeñas cantidades de otro compuesto, conocido en la literatura como compuesto A. Ese hallazgo, descrito ya en los primeros estudios, es el que retrasó su desarrollo en Estados Unidos y sigue siendo objeto de investigación. Los gases anestésicos halogenados no solo actúan sobre el sistema nervioso: también se comportan como potentes gases de efecto invernadero una vez liberados a la atmósfera a través del circuito respiratorio. El potencial de calentamiento global del sevoflurano, calculado a cien años, ronda las 130 unidades equivalentes de dióxido de carbono. El del desflurano, otro halogenado de la misma familia, se acerca a las 2.500. Casi veinte veces menos. Esa diferencia ha convertido la sustitución del desflurano y del óxido nitroso por sevoflurano en una de las medidas más citadas para reducir el impacto ambiental de los quirófanos. Porque no irrita las vías respiratorias. Los anestésicos halogenados más antiguos tienen un olor acre que provoca tos y rechazo si se administran con mascarilla; el sevoflurano permite dormir al paciente por esa vía sin ese inconveniente, lo que evita en muchos casos la necesidad de una vía intravenosa previa. No. Comparten una cinética rápida y una baja solubilidad en sangre, pero el óxido nitroso es un gas a temperatura ambiente y por sí solo no basta para mantener una anestesia quirúrgica completa, mientras que el sevoflurano sí. Suelen combinarse en el mismo procedimiento. Sigue la terminación DCI, Denominación Común Internacional, reservada a los anestésicos halogenados derivados del éter: el mismo sufijo -flurano que comparte con el resto de la familia. No tiene relación con ningún nombre propio ni con una raíz griega o latina clásica. Para ampliar el contexto del sevoflurano, puede consultar:Qué es el sevoflurano
Cómo llegó a la práctica clínica
Sevoflurano y la huella de carbono de la anestesia
Preguntas frecuentes
¿Por qué se usa tanto en la inducción de niños?
¿Es lo mismo que el óxido nitroso?
¿De dónde viene el nombre sevoflurano?
Referencias
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