DICCIONARIO MÉDICO
Óxido nitroso
El óxido nitroso (N2O) es un gas inorgánico incoloro, de olor y sabor ligeramente dulces, que se emplea como anestésico general y como analgésico por vía inhalatoria. Pertenece al grupo de los anestésicos generales gaseosos y su código en la clasificación ATC es N01AX13. Lo distingue del resto de anestésicos inhalados su absorción y eliminación pulmonares muy rápidas, lo que se traduce en un inicio de acción y una recuperación casi inmediatos. Para posología, contraindicaciones, interacciones y seguridad en el embarazo y la lactancia, consulte la ficha técnica oficial en la AEMPS (CIMA). Su molécula es lineal, con dos átomos de nitrógeno unidos a uno de oxígeno. A temperatura ambiente es un gas, pero se licua con facilidad bajo presión, por lo que se almacena y transporta en cilindros donde conviven fase líquida y fase gaseosa. No es inflamable, aunque favorece la combustión de otros materiales al descomponerse en oxígeno y nitrógeno a temperaturas elevadas. El químico británico Joseph Priestley lo obtuvo por primera vez en 1772. Comercialmente se sintetiza calentando nitrato de amonio a unos 250 grados centígrados, una reacción que sigue siendo, más de dos siglos después, el método de producción industrial habitual. En 1799, Humphry Davy inhaló el gas por primera vez y describió una especie de trance semidelirante. Un año más tarde publicó sus observaciones y llegó a sugerir que, por su capacidad de suprimir el dolor físico, podría emplearse con ventaja durante operaciones quirúrgicas. Nadie recogió entonces esa sugerencia. Durante las cuatro décadas siguientes, el óxido nitroso se popularizó sobre todo como espectáculo de feria, capaz de provocar euforia y risa incontrolada en quien lo respiraba. El giro clínico llegó de la mano de un dentista. El 11 de diciembre de 1844, Horace Wells se sometió él mismo a la extracción de una pieza dental bajo los efectos del gas, sin apenas dolor. Aquella demostración, modesta y casi casera, marcó el inicio del uso del óxido nitroso como agente anestésico, un papel que conserva hoy, casi dos siglos después, aunque con un perfil de uso muy distinto. A diferencia del óxido nítrico, con el que a veces se confunde por el parecido del nombre, el óxido nitroso no es una molécula que el organismo produzca ni utilice como mensajero. Actúa principalmente bloqueando los receptores NMDA del glutamato en el sistema nervioso central, un mecanismo que comparte con otros anestésicos disociativos, y contribuye además a la liberación de opioides endógenos, lo que explica su efecto analgésico incluso a concentraciones que no llegan a producir pérdida de conciencia. Por la euforia y las carcajadas que provoca su inhalación, un efecto que Humphry Davy documentó a finales del siglo XVIII y que popularizó el gas como atracción de feria mucho antes de que se empleara en medicina. No. Comparten nitrógeno y oxígeno, pero en proporciones distintas y sin ninguna función biológica común. El óxido nítrico es una molécula que el propio cuerpo fabrica para regular la circulación; el óxido nitroso es un gas de uso médico que se administra desde fuera. Por vía inhalatoria, casi siempre mezclado con oxígeno mediante una mascarilla facial. Las proporciones exactas y el contexto clínico de cada indicación los establece el profesional que lo administra, siguiendo la ficha técnica del producto.Qué es el óxido nitroso
De la diversión de salón a la mesa de operaciones
Preguntas frecuentes
¿Por qué se le llama gas de la risa?
¿Es lo mismo que el óxido nítrico?
¿Cómo se administra habitualmente?
Referencias
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