DICCIONARIO MÉDICO

Seudoartrosis atrófica

La seudoartrosis atrófica es la forma de seudoartrosis en la que los extremos del hueso fracturado pierden la vascularización necesaria para generar callo óseo, de modo que la falsa articulación resultante muestra fragmentos delgados, afilados y sin capacidad reparadora. Se opone, dentro de la misma complicación, a la variante hipertrófica, en la que sí existe producción de hueso pero esta no consigue unir los fragmentos.

Qué es la seudoartrosis atrófica

El adjetivo atrófica procede del griego ἀτροφία (atrophía), formado por el prefijo privativo α- y τροφή (trophḗ, "nutrición"): literalmente, sin nutrición. El fenómeno general de la atrofia se desarrolla en su propia entrada; aquí interesa su aplicación concreta al hueso fracturado, cuyos extremos dejan de recibir el riego sanguíneo que necesitan los osteoblastos para reconstruir el tejido óseo.

La seudoartrosis es, en términos generales, la falsa articulación que se forma cuando una fractura no llega a consolidar transcurrido el tiempo esperado. Dentro de esa categoría amplia, los cirujanos ortopédicos distinguen dos grandes grupos según la capacidad biológica de los fragmentos para reaccionar. Uno es vital o hipervascular, desarrollado en la entrada seudoartrosis hipertrófica. El otro es avascular, y a él pertenece la forma atrófica: el hueso ha perdido, en mayor o menor grado, la irrigación que necesita para reparar la lesión.

Clasificación dentro del grupo avascular

Weber y Cech propusieron en 1973 una clasificación de las seudoartrosis según la vitalidad de los extremos óseos que sigue empleándose en traumatología. Dentro del grupo no reactivo, incapaz de generar callo, describieron cuatro variantes radiográficas: la seudoartrosis por torsión, con un fragmento intermedio en cuña que conserva algo de vascularización; la conminuta; la que presenta un defecto óseo franco, y la atrófica propiamente dicha, en la que los extremos aparecen afilados, escleróticos y sin ningún indicio de formación de callo.

En la práctica clínica el término "seudoartrosis atrófica" se emplea con frecuencia como sinónimo de todo el grupo avascular, sin distinguir entre sus cuatro variantes. Es, con diferencia, la manera más habitual de nombrar la falta de curación cuando el problema de fondo es biológico y no mecánico.

Causas y localizaciones más frecuentes

El denominador común es un aporte sanguíneo insuficiente en el foco de fractura. Esto sucede en huesos con una vascularización terminal o precaria por diseño anatómico, como el escafoides carpiano o el cuello femoral, y en fracturas abiertas de alta energía en las que el propio traumatismo, o la cirugía asociada, ha dañado el periostio y los vasos nutricios. El tabaquismo y ciertas enfermedades metabólicas óseas figuran también entre los factores que comprometen esa vascularización, aunque rara vez actúan solos.

La incidencia global de la seudoartrosis, sumando todas sus formas, se sitúa entre el 3 % y el 10 % de las fracturas según las series consultadas, con la tibia como localización más representada. No hay curación espontánea posible. A diferencia del simple retraso de consolidación, en el que el proceso sigue avanzando aunque despacio, la seudoartrosis ya establecida no revierte con el paso del tiempo.

Diferenciación con la seudoartrosis hipertrófica

Radiográficamente, la seudoartrosis atrófica se reconoce por extremos óseos estrechos, puntiagudos y con escasa o nula formación de callo. La hipertrófica muestra, en cambio, un ensanchamiento visible de los fragmentos por exceso de callo desorganizado. Detrás de esa diferencia de imagen hay una diferencia de fondo: en la atrófica falla la biología, porque no hay células ni riego suficientes para reparar el hueso; en la hipertrófica falla la mecánica, ya que sobra capacidad reparadora pero una inestabilidad persistente impide que el callo madure y una los fragmentos.

Una serie clínica cubana que siguió la evolución de ambas variantes registró una consolidación media de 5,3 meses en las atróficas frente a 4,3 en las hipertróficas: una diferencia de casi un mes que resume, en tiempo, ese peor punto de partida biológico.

Preguntas frecuentes

¿Puede curarse sola una seudoartrosis atrófica?

No. A diferencia del retraso de consolidación, en el que el hueso continúa reparándose aunque más despacio de lo esperado, la seudoartrosis ya establecida no evoluciona hacia la unión sin una intervención que restablezca la biología o la estabilidad del foco de fractura.

¿Es exactamente lo mismo que una seudoartrosis avascular?

En el uso clínico habitual, sí: ambos términos designan el mismo grupo de falsas articulaciones sin capacidad de reacción biológica. En sentido estricto, la clasificación de Weber y Cech reserva "atrófica" para una de las cuatro formas de ese grupo, junto a la de torsión, la conminuta y la de defecto óseo, pero esa distinción fina rara vez se aplica fuera de los textos especializados de traumatología.

¿Qué huesos desarrollan con más frecuencia esta complicación?

La tibia, el cuello femoral, el húmero y el escafoides carpiano concentran la mayoría de los casos descritos en las series clínicas consultadas.

¿Tiene un código propio en la clasificación internacional de enfermedades?

La seudoartrosis, sin distinguir entre atrófica e hipertrófica, se codifica en la CIE-10 como M84.1, "ausencia de consolidación de fractura". La clasificación por vitalidad de los extremos óseos es una herramienta clínica y radiológica, no un desglose reconocido en ese sistema de codificación.

Referencias

  1. Manual MSD, versión para profesionales. Generalidades sobre las fracturas.
  2. Sociedad Española de Cirugía Ortopédica y Traumatológica (SECOT). Manual del residente: retardo de consolidación y pseudoartrosis.
  3. Ministerio de Sanidad, Gobierno de España. CIE-10, código M84.1.
  4. Pancorbo Sandoval E, et al. Tratamiento de la pseudoartrosis de los huesos largos mediante fijación externa. Revista Cubana de Ortopedia y Traumatología, 2010.

Entradas relacionadas

  • Seudoartrosis. Falsa articulación que se forma cuando una fractura no consolida, en cualquiera de sus variantes.
  • Seudoartrosis hipertrófica. Variante con exceso de callo óseo desorganizado que tampoco logra unir los fragmentos.
  • Consolidación. Proceso biológico por el que un hueso fracturado recupera su continuidad.
  • Callo óseo. Tejido reparador que se forma entre los fragmentos durante la consolidación.
  • Avascular. Adjetivo que describe la ausencia de vascularización en un tejido.
  • Seudo-. Prefijo griego que denota una apariencia o imitación, presente también en este término.

La información proporcionada en este Diccionario Médico de la Clínica Universidad de Navarra tiene como objetivo principal ofrecer un contexto y entendimiento general sobre términos médicos y no debe ser utilizada como fuente única para tomar decisiones relacionadas con la salud. Esta información es meramente informativa y no sustituye en ningún caso el consejo, diagnóstico, tratamiento o recomendaciones de profesionales de la salud. Siempre es esencial consultar a un médico o especialista para tratar cualquier condición o síntoma médico. La Clínica Universidad de Navarra no se responsabiliza por el uso inapropiado o la interpretación de la información contenida en este diccionario.
Infografías realizadas con https://BioRender.com

© Clínica Universidad de Navarra 2026