DICCIONARIO MÉDICO
Secreción merocrina
La secreción merocrina es el modo de secreción celular en el que el producto sale por exocitosis sin que la célula pierda membrana ni citoplasma propios. El nombre procede del griego meros (μέρος), «parte», y krinein (κρίνειν), «separar» o «secretar»: una traducción razonable sería «lo que secreta solo una parte» del contenido celular, sin arrastrar consigo nada de la propia célula. No es un término antiguo. Lo acuñó en 1887 el histólogo francés Louis Ranvier, en un momento en que la microscopía empezaba a distinguir con claridad cómo las distintas glándulas liberaban su producto. Ranvier necesitaba una palabra para el caso más discreto de los tres, aquel en el que la célula secretora sale indemne del proceso, y encontró en el griego clásico el material para construirla. Es, con diferencia, el modo de secreción más frecuente en el organismo humano. Las glándulas sudoríparas ecrinas, las células acinares del páncreas, las glándulas salivales y buena parte de las células caliciformes del tubo digestivo funcionan así. El producto de secreción se empaqueta primero en vesículas que viajan desde el aparato de Golgi hasta la membrana plasmática. Allí se fusionan con ella y vierten su contenido al exterior, un proceso que recibe el nombre de exocitosis y que se describe con detalle, incluida su maquinaria molecular, en la entrada dedicada a ese término. Lo que distingue a la secreción merocrina es lo que ocurre después de la fusión: la membrana de la vesícula se incorpora a la membrana plasmática, y la célula recupera esa superficie mediante endocitosis compensatoria. Nada se pierde de forma permanente. Existen dos variantes según el disparador. La vía constitutiva funciona sin pausa, en prácticamente todas las células, y no depende de una señal externa. La regulada, propia de células especializadas como las glandulares o las neuronas, solo se activa cuando llega un estímulo concreto y un aumento local de calcio desencadena la fusión. Las tres modalidades comparten el mismo objetivo, sacar una sustancia de la célula, pero difieren en el precio que paga la célula por hacerlo. En la merocrina, ya se ha visto, el precio es nulo: ni membrana ni citoplasma abandonan la célula. En la secreción apocrina se pierde parte del citoplasma apical, aunque la célula sobrevive y regenera lo perdido. La secreción holocrina lleva la factura al extremo: la célula entera se desintegra para liberar su contenido, y debe ser reemplazada por completo. De las tres, solo la merocrina permite a la célula secretar de forma indefinida sin renovación estructural. Aparece en tejidos muy distintos entre sí. La glándula ecrina de la piel libera sudor de este modo para regular la temperatura corporal. Las glándulas salivales y las células acinares del páncreas exocrino secretan enzimas digestivas por la misma vía. Investigaciones ultraestructurales recientes han matizado, además, el mapa clásico de las tres modalidades: algunas glándulas que se consideraban puramente apocrinas, como ciertas sudoríparas de la axila, emplean también un componente merocrino, lo que sugiere que la frontera entre ambos mecanismos es menos tajante de lo que la clasificación original daba a entender. El histólogo francés Louis Ranvier, en 1887, dentro de la clasificación de las glándulas exocrinas según su modo de liberar el producto. No. Ni fragmentos de membrana ni citoplasma abandonan la célula de forma permanente; toda la maquinaria celular queda intacta y lista para repetir el proceso cuantas veces sea necesario. Porque es el más económico. Al no perder material propio, la célula puede secretar de manera sostenida durante toda su vida sin necesidad de regenerarse ni de reponer citoplasma, algo que sí exigen la secreción apocrina y, sobre todo, la holocrina. Sí, ambos son productos de secreción merocrina, aunque procedan de glándulas con funciones y composiciones completamente distintas.Qué es la secreción merocrina
Cómo libera la célula su producto
Diferenciación con la secreción apocrina y la holocrina
Dónde se produce
Preguntas frecuentes
¿Quién acuñó el término y cuándo?
¿Se pierde algo de la célula en la secreción merocrina?
¿Por qué es el mecanismo más común entre las glándulas exocrinas?
¿La saliva y el sudor se producen por el mismo mecanismo celular?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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