DICCIONARIO MÉDICO
Secreción apocrina
La secreción apocrina es el mecanismo por el que una célula libera su producto junto con una porción de su citoplasma apical, que se desprende envuelta en membrana sin que la célula muera en el proceso. Ocupa un lugar intermedio entre la secreción merocrina, que no daña la célula, y la holocrina, que la destruye por completo. El nombre combina el griego apó, "desde" o "a partir de", y krínein, "separar". Lo acuñó el anatomista alemán Paul Schiefferdecker en 1917, sobre una distinción que Louis-Antoine Ranvier ya había esbozado en 1879 al separar las glándulas sebáceas, de secreción holocrina, de las sudoríparas, de secreción merocrina. Schiefferdecker refinó esa clasificación en 1921 y añadió el término apocrino para un tercer grupo intermedio. Durante casi un siglo, el ejemplo de manual fue casi siempre el mismo: la glándula mamaria en lactancia. La imagen persiste en los libros de texto actuales, aunque la investigación de las últimas dos décadas ha obligado a matizarla bastante. En la descripción histológica clásica, el producto se acumula bajo la membrana apical de la célula; esa porción se abomba, se estrangula y se libera al conducto arrastrando consigo un fragmento de citoplasma rodeado de membrana. La célula pierde volumen, pero no muere: repara la zona perdida y sigue secretando en ciclos sucesivos. La investigación reciente ha ampliado bastante esa imagen. Se ha demostrado que la secreción apocrina es un mecanismo no vesicular y no canónico, distinto de la exocitosis clásica, que aparece conservado a lo largo de la evolución en organismos tan alejados entre sí como los mamíferos y los insectos. En las glándulas salivales de la mosca Drosophila, por ejemplo, este mismo mecanismo entrega al líquido exuvial las proteínas de defensa que protegen a la pupa frente a infecciones. Un estudio ultraestructural clásico, el de Schaumburg-Lever, encontró además que las propias glándulas apocrinas humanas combinan en la práctica los tres mecanismos secretores (merocrino, apocrino y holocrino), y no solo el que les da nombre. En el cuerpo humano se atribuye a la mama durante la lactancia, a ciertas glándulas sudoríparas de axilas y región anogenital, y a variantes especializadas como las ceruminosas del conducto auditivo o las de Moll en el borde palpebral. La anatomía y la localización concreta de cada una de ellas se desarrollan en la glándula apocrina. Aquí interesa el proceso, no el órgano que lo ejecuta. El alemán Paul Schiefferdecker, en 1917, a partir del trabajo previo de Ranvier sobre las glándulas sebáceas y sudoríparas. A simple vista sí, porque en ambas la célula sobrevive. La diferencia está en si se pierde o no membrana y citoplasma en el proceso: en la merocrina no, en la apocrina sí. No hay confusión posible ahí. En la holocrina la célula muere. En la apocrina, no. No, y ese es uno de los hallazgos más recientes sobre el tema. Se ha descrito con un funcionamiento equivalente en insectos como la mosca de la fruta, lo que sugiere un origen evolutivo mucho más antiguo de lo que se pensaba cuando Schiefferdecker acuñó el término hace más de un siglo.Qué es la secreción apocrina
Mecanismo celular
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Preguntas frecuentes
¿Quién le puso el nombre?
¿Se puede confundir con la secreción merocrina?
¿Y con la holocrina?
¿Es un mecanismo exclusivo de los mamíferos?
Referencias
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