DICCIONARIO MÉDICO
Rupia
Rupia es el nombre que recibe una costra cutánea gruesa y oscura, dispuesta en capas concéntricas y cónicas, con el aspecto de una concha de ostra, que se forma tras la ruptura de una ampolla o pústula y se asocia clásicamente a la sífilis, aunque no es exclusiva de ella. El término procede del griego rhýpos (suciedad, inmundicia), a través del sustantivo rhypía y del latín médico moderno rupia. En inglés se documenta desde 1813 en los escritos del médico y dermatólogo Thomas Bateman, uno de los primeros clasificadores sistemáticos de las enfermedades cutáneas. Es, por cierto, un homógrafo casual: la moneda que también se llama rupia procede de una raíz completamente distinta, el sánscrito rūpya, y no guarda ninguna relación etimológica con la lesión de piel. La lesión arranca como una ampolla o una pústula sobre una base inflamada. Al romperse, el líquido que contiene (seroso, purulento o con sangre) se seca desde los bordes hacia el centro, y cada nueva reabsorción de fluido bajo la costra ya formada añade una capa más, sin que la anterior llegue a desprenderse del todo. El resultado, con el tiempo, es una estructura elevada, oscura y estratificada en anillos concéntricos que se estrechan hacia arriba, como las gradas de una concha de ostra. Debajo suele quedar un grado variable de ulceración. La asociación más antigua y mejor documentada es con la sífilis, en concreto con formas poco frecuentes de sífilis secundaria grave (la llamada sífilis maligna precoz o de Queyrat), donde puede aparecer una erupción de lesiones nodulares, ulceradas y de aspecto rupioide repartidas por buena parte de la piel. Los autores dermatológicos del siglo XIX ya distinguían varias formas según el grosor y la profundidad de la costra. Hoy, en cambio, "rupioide" funciona más como un adjetivo morfológico que como sinónimo de sífilis en la dermatología clínica. Con ese mismo nombre se han descrito psoriasis rupioide, histoplasmosis rupioide en pacientes inmunodeprimidos y sarna costrosa con aspecto rupioide, entre otras. Es, en el fondo, un patrón que la piel puede reproducir por caminos causales muy distintos entre sí. Costra es el término genérico para cualquier exudado seco sobre una herida, sin ninguna forma predeterminada. El ectima forma también una costra sobre una úlcera, pero suele ser más plana y menos estratificada, y su origen habitual es bacteriano. El impétigo produce costras superficiales de color miel, sin la disposición cónica y en capas que define a la rupia. Por pura coincidencia sonora. La lesión cutánea viene del griego rhýpos (suciedad); la moneda, del sánscrito rūpya. No comparten origen. No. Es su causa histórica más conocida, pero hoy se reconoce el mismo patrón de costra en otras enfermedades de la piel completamente ajenas a la sífilis. El ectima es más plano y con menos capas; la rupia se eleva en capas concéntricas y cónicas, con la forma característica de una concha de ostra. La documentación más temprana en la literatura médica en inglés data de 1813, en los escritos de Thomas Bateman. En español convivió durante el siglo XIX con varias formas clasificatorias (rupia simple, prominente, escarótica) que la dermatología moderna ya no mantiene como categorías separadas.Qué es rupia
Cómo se forma
Causas y contextos
Diferenciación con otros términos
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llama rupia si también es una moneda?
¿La rupia siempre es señal de sífilis?
¿En qué se diferencia de un ectima?
¿Desde cuándo se usa esta palabra en Medicina?
Referencias
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