DICCIONARIO MÉDICO

Retinotomía

La retinotomía es la sección quirúrgica de la retina, un corte practicado durante una vitrectomía para liberar tracciones o abrir una vía de drenaje al líquido subretiniano. No designa una enfermedad ni un signo exploratorio: es un gesto técnico que solo aparece mencionado en el parte de una intervención vitreorretiniana.

Qué es la retinotomía

El nombre combina la raíz retino-, referida a la retina, con el sufijo griego -tomía (de τέμνειν, temnein, «cortar»), el mismo que da nombre a la traqueotomía o la laparotomía. Literalmente, «corte en la retina».

La retina no se corta por capricho. Cuando queda acortada por una cicatriz o atrapada en el borde de un desgarro, no hay manera de devolverla a su posición sin abrir antes una vía de escape a la tensión que la mantiene plegada. Ese es el propósito de la retinotomía: no reparar directamente, sino dar margen para que el resto de la cirugía pueda actuar.

El procedimiento se practica siempre bajo visión microscópica, dentro de una vitrectomía por pars plana, con tijeras vitreorretinianas o con la punta cortante del vitréctomo. El primer relato sistemático de la técnica, bajo el nombre de retinotomía relajante, se publicó en 1986 en la revista American Journal of Ophthalmology, firmado por Robert Machemer junto con Bruce McCuen y Eugene de Juan.

Retinotomía relajante y retinotomía de drenaje

No toda retinotomía persigue el mismo fin, y conviene no confundir sus dos variantes.

La retinotomía relajante es una incisión amplia, circunferencial o radial, sobre una retina rígida y acortada por la proliferación vitreorretiniana o por un desgarro gigante con el borde incarcerado. Al seccionarla, el cirujano le devuelve la elasticidad necesaria para que vuelva a extenderse sobre la pared del ojo. Con frecuencia no basta con el corte: el segmento anterior de retina, el más fibrótico y rígido, se retira por completo, un paso distinto llamado retinectomía.

La retinotomía de drenaje persigue algo mucho más modesto: abrir un pequeño orificio, casi siempre periférico, para evacuar el líquido acumulado bajo la retina cuando el desgarro original no lo permite. Se emplea en la reparación de un desprendimiento de retina regmatógeno corriente, sin proliferación asociada, y su uso ha ido a la baja: hoy muchos cirujanos prefieren drenar a través de la propia rotura o con una cánula subretiniana, y reservan esta incisión adicional para cuando ninguna otra vía resulta accesible.

Diferenciación con la retinectomía y la retinopexia

Cortar, extirpar y fijar son tres verbos distintos, y a cada uno le corresponde una palabra propia en cirugía vitreorretiniana.

La retinotomía secciona sin eliminar tejido; la retina permanece completa a ambos lados del corte. La retinectomía, en cambio, extirpa el segmento retiniano situado por delante de una retinotomía relajante, precisamente el que ya no conserva ninguna función visual útil por su rigidez cicatricial. La retinectomía produce con menos frecuencia hipotonía postoperatoria que la retinotomía relajante practicada en solitario, probablemente porque retira parte del tejido proliferativo que actúa como armazón de la tracción.

La retinopexia, por último, no corta nada: fija la retina a la pared ocular mediante láser o crioterapia, la operación de sentido justamente contrario.

Preguntas frecuentes

¿Es lo mismo que la retinectomía?

No. La retinotomía corta; la retinectomía extirpa. Ambas suelen practicarse en el mismo acto quirúrgico, primero una y después la otra, pero designan gestos distintos.

¿Por qué hay que cortar la retina para repararla?

Porque una retina acortada por cicatrización no admite un simple estiramiento. El corte libera la tensión que la mantiene plegada y permite reposicionarla contra la pared posterior del ojo antes de fijarla.

¿Deja alguna secuela visual el lugar donde se practica el corte?

Sí, casi siempre. La zona incidida deja de percibir luz, de modo que aparece un defecto de campo visual correspondiente a esa área de la retina. Cuando la incisión es periférica, como ocurre en la mayoría de las retinotomías relajantes, el paciente rara vez lo nota en la vida diaria.

¿En cuántos desprendimientos de retina hace falta este tipo de cirugía?

Es poco frecuente. Entre el 5 % y el 10 % de las reparaciones de un desprendimiento de retina regmatógeno primario se complican con proliferación vitreorretiniana, y solo una parte de esos casos termina necesitando una retinotomía relajante.

¿Se sigue utilizando la retinotomía de drenaje para evacuar el líquido subretiniano?

Cada vez menos. La tendencia actual es drenar a través del desgarro original o mediante una cánula fina insertada bajo la retina, y reservar la retinotomía de drenaje posterior para los casos en que ninguna otra vía resulta practicable.

Referencias

  1. Machemer R, McCuen BW 2nd, de Juan E Jr. Relaxing retinotomies and retinectomies. American Journal of Ophthalmology. 1986. Disponible en: sciencedirect.com
  2. Retinotomy. ScienceDirect Topics. Disponible en: sciencedirect.com
  3. American Academy of Ophthalmology. Retinectomy Pearls. Disponible en: aao.org
  4. Retinotomies and retinectomies: a review of indications, techniques, results, and complications. Survey of Ophthalmology. 2023. Disponible en: sciencedirect.com

Entradas relacionadas

  • Vitrectomía. La cirugía de extracción del humor vítreo dentro de la cual se practica casi siempre una retinotomía.
  • Proliferación vitreorretiniana. La cicatrización excesiva que acorta y endurece la retina, principal motivo de una retinotomía relajante.
  • Desprendimiento de retina regmatógeno. El cuadro en el que a veces se recurre a una retinotomía de drenaje para evacuar el líquido subretiniano.
  • Retinopexia. El procedimiento de sentido contrario: fija la retina a la pared del ojo en lugar de seccionarla.

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