DICCIONARIO MÉDICO
Respuesta parcial
La respuesta parcial es la categoría de valoración oncológica que describe una reducción tumoral significativa, pero no completa, tras un tratamiento, medida con criterios estandarizados de imagen. Ocupa el escalón intermedio entre la respuesta completa y la ausencia de respuesta, y su definición exacta ha cambiado más de una vez desde que existe. Antes de iniciar un tratamiento oncológico, se seleccionan una o varias lesiones medibles, las lesiones diana, y se registra su tamaño. En cada control posterior se vuelve a medir ese mismo conjunto y se compara con la medición inicial. Si la suma se ha reducido lo suficiente según el criterio vigente, la categoría asignada es respuesta parcial. Ni la ausencia total de enfermedad, que corresponde a la respuesta completa, ni el crecimiento del tumor, que corresponde a la progresión. Conviene distinguir esta acepción, objetiva y ligada a una medición, de la respuesta al tratamiento en sentido amplio que recoge la entrada general dedicada a la respuesta en medicina. La primera escala estandarizada la publicó la Organización Mundial de la Salud en 1979. Medía cada lesión en dos dimensiones, multiplicando su diámetro mayor por el perpendicular a él, y sumaba esos productos para todas las lesiones diana. Una respuesta parcial exigía una reducción de al menos el cincuenta por ciento de esa suma bidimensional, confirmada en un control posterior. El sistema funcionó durante dos décadas, pero distintos grupos lo fueron adaptando con matices propios, y la falta de un criterio único dificultaba comparar resultados entre ensayos clínicos. La respuesta llegó en el año 2000, cuando Patrick Therasse y un grupo de trabajo conjunto de la Organización Europea para la Investigación y el Tratamiento del Cáncer, el Instituto Nacional del Cáncer estadounidense y su homólogo canadiense publicaron en el Journal of the National Cancer Institute los criterios RECIST, siglas de Response Evaluation Criteria in Solid Tumors. La simplificación fue radical: en lugar de dos diámetros por lesión, uno solo, el mayor. La respuesta parcial pasó a exigir una reducción del treinta por ciento en la suma de esos diámetros únicos, no del cincuenta. El cambio de umbral no es arbitrario ni relaja el criterio. Si se asume que una lesión mantiene aproximadamente su forma al reducirse, una caída del treinta por ciento en un solo diámetro equivale, en términos de área, a una caída cercana al cincuenta por ciento en el producto de dos diámetros: el nuevo número describe, en la práctica, la misma exigencia que el antiguo, con la mitad de mediciones. En 2009, Elizabeth Eisenhauer encabezó la publicación en el European Journal of Cancer de RECIST 1.1, tras revisar de forma prospectiva más de seis mil quinientos pacientes y dieciocho mil lesiones diana. La actualización limitó a cinco el número máximo de lesiones diana a seguir, con un máximo de dos por órgano, incorporó la resonancia magnética y la tomografía por emisión de positrones como técnicas válidas de medida, y añadió una regla propia para los ganglios linfáticos patológicos: para hablar de respuesta completa, su eje corto debe reducirse por debajo de diez milímetros, no basta con que dejen de verse como masa. No. Suele interpretarse como una señal de que el tratamiento está funcionando, aunque no haya erradicado la enfermedad. Es compatible con mantener el mismo esquema terapéutico, combinarlo con otro o usarlo como paso previo a un tratamiento local sobre lo que queda del tumor. RECIST 1.1 es el criterio de referencia para tumores sólidos, pero no el único. Existen versiones adaptadas, como los criterios modificados para el hepatocarcinoma, que valoran la parte del tumor con captación de contraste en lugar de su diámetro total, porque algunos tratamientos reducen la actividad tumoral sin reducir de inmediato el tamaño de la masa. Se valoran aparte, de forma cualitativa. Su empeoramiento franco puede hacer que el resultado global no sea una respuesta parcial aunque las lesiones diana se hayan reducido lo suficiente. Nadie la reclasifica a mano. El umbral del treinta por ciento es una convención fija, adoptada precisamente para que ese tipo de decisión no dependa del criterio de cada evaluador ni varíe de un centro a otro.Qué mide exactamente
De la Organización Mundial de la Salud a RECIST
La revisión de 2009
Preguntas frecuentes
¿Una respuesta parcial es un fracaso del tratamiento?
¿Se aplican los mismos criterios a todos los tipos de cáncer?
¿Qué pasa con las lesiones que no se seleccionaron como diana?
¿Quién decide si una reducción del 28% cuenta como respuesta parcial?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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